El clamor del Pastor Niemöller
El clamor del Pastor Niemöller
(Un Mensaje para comenzar el año 2005)
Martha Colmenares
“Primero, vinieron por los judíos, y no protesté porque no era judío;
Luego, vinieron por los comunistas, y no protesté porque no era comunista.
Entonces, vinieron por los católicos, y no protesté porque no era católico;
Luego vinieron por los de las Uniones sindicales, y no protesté porque no era sindicalista;
Finalmente vinieron por mí, y no quedaba nadie para protestar por mí.”
Pastor Martin Niemöller
Este clamor del Pastor Martin Niemöller realizado en la época de la Alemania nazi, de tanta profundidad, va más allá de una mera cita-pro-judia. Lo cual sería circunstancial: lo que ha querido expresar conlleva que todos tenemos que importarnos mutuamente porque cuando vejan a gente con la que no nos sentimos identificados y no hacemos nada porque no nos importa, al final nos terminan vejando a nosotros mismos. ¡Cuantas tragedias ha causado la indiferencia! La indiferencia que es lo mismo a decir que la aberrante complicidad. ¡O el silencio!, un aterrador culpable. Entonces si a la gente en su momento no le importó que un personaje tan miserable como Stalin asesinara o lo que pasaba con los judíos porque no eran ellos o no le importa la injusticia en esta humanidad de hoy, pues de lo que se trata es de: Cosas que la gente no le da importancia que a la larga les termina pasando. Esta es la esencia de las palabras de Niemöller. Y en el mundo están pasando cosas que no han sido denunciadas, y se silencian, y ello, nos compete.
Su reflexión, es un atisbo posesionado en muchos textos y conciencias donde en ellos converge la desesperanza. Hechos desgarradores para la posteridad, -reiterando-, que es epígrafe no sólo de narraciones judías. Por ejemplo, me llamó la atención, un pronunciamiento del 20 de febrero del 2002*1: Día Nacional de Solidaridad con los Inmigrantes Árabes, Musulmanes y de Asia del Sur . Porque su contenido nos atañe, es asunto de todos, y así comienza:
“Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada
porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada
porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces,
ya no quedaba nadie a quien decir nada”.
“Hacemos un llamado a todos para participar en el Día Nacional de Solidaridad con los Inmigrantes Árabes, Musulmanes y de Asia del Sur. Las palabras del pastor Niemöller expresan claramente el desafío que tienen quienes buscan justicia y un mundo mejor. Esta vez vienen primero por los inmigrantes árabes, musulmanes y de Asia del Sur. Por el hecho de que pertenecen a ciertos grupos étnicos, ¡¡¡han detenido a más de 1500 personas y el gobierno no quiere divulgar su identidad, dónde se encuentran ni de qué las acusan!!! Ya un señor de Pakistán murió detenido. ¿Quién será el próximo? Las recientes “desapariciones”, la detención indefinida, las redadas, los tribunales militares secretos, la ausencia de representación legal, la evidencia que nunca ve el acusado(a), la falta de un juicio imparcial para los inmigrantes árabes, musulmanes y de Asia del Sur y otros, tienen escalofriantes similitudes con las técnicas de un estado policiaco. No permitiremos que nuestro dolor por la tragedia del 11 de septiembre sea usado para justificar este nuevo tipo de represión. Está claro que ser inmigrante no es ser criminal. Los inmigrantes árabes, musulmanes y de Asia del Sur no son terroristas.
A 120.000 japoneses-americanos e inmigrantes japoneses los metieron en campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Solo después de 50 años el gobierno reconoció tal injusticia. ¡Trabajemos juntos para tener una comunidad hospitalaria para inmigrantes y refugiados resistiéndonos y parando estas nuevas injusticias! La vida humana es más importante que unas leyes injustas. Unámonos con gente de todos los Estados Unidos para celebrar el Día Nacional de Solidaridad. El 20 de febrero del 2002 seamos solidarios con los inmigrantes árabes, musulmanes y de Asia del Sur. La voz y la acción del pueblo son las únicas que pueden PARAR estos ataques y asegurar libertad y justicia para todos.
El 20 de febrero del 2002 pongámonos un triángulo azul con el nombre de uno de los recientes “desaparecidos”. En 1940, los nazis usaban triángulos de diferentes colores para categorizar y dividir a la gente en los campos de concentración. No permitiremos esta misma clase de selección aquí. Nos pondremos un triángulo azul con una actitud positiva: para mostrar nuestra solidaridad con las víctimas de hoy.
Escoja el modo de expresar su solidaridad: las iglesias, sinagogas, sindicatos y escuelas pueden dar refugio a los perseguidos; organice una vigilia o una protesta en el centro de detención de la Migra; organice una conferencia en su escuela, colegio o universidad; llame a sus representantes y exija que estos ultrajes terminen; organice una sesión SLAM de poesía o de música; escriba una carta al periódico exigiendo justicia para todos; los estudiantes deben demandar que sus colegios y universidades no entreguen los expedientes de estudiantes inmigrantes al gobierno; contacte a su televisora y a los “talk-show” y pida ser parte de su programa; organice un evento educativo y cultural “Conozca al inmigrante”, para que estos puedan contar sus historias.
Recuerde la tragedia de la Alemania nazi, donde muchos hacían la vista gorda cuando sus vecinos desaparecían, eran perseguidos y despojados de sus libertades civiles. ¿Qué hubiera hecho usted entonces? ¿Qué hará usted ahora?”
Por su parte, Pynchas Brener, el respetado rabino residente en nuestro país, en un escrito del año 92 hace mención a un nefasto dia 9 de noviembre de 1938, fecha en la cual se dio lugar en Alemania a la masacre de los judios, denominada Kristallnacht, la Noche de la Rotura de los Cristales. Y dice: “De la larga y tortuosa noche, a la mañana, se había derrumbado la, aún para aquel entonces, inocente apreciación de centenares de miles de judíos que consideraban a Alemania su vaterland. De una población de alrededor de seis cientos mil, unos tres cientos mil judíos continuaban residiendo en Alemania, habiéndose identificado totalmente con su música y su literatura. Escuchaban a Beethoven y citaban a Goethe. Pero ahora fueron despertados a la horrenda realidad, que las hordas nazis podían actuar, herir y asesinar, sin la menor protesta de la ciudadanía del país y con la complicidad de muchos. Hubo individuos que mostraron extraordinario coraje, pero ningún grupo eclesiástico organizado alzó una voz de protesta. Medio año después de Kristallnacht, la iglesia católica pedía la bendición divina para Hitler en las misas que se realizaron para celebrar su quincuagésimo onomástico…”
Me llama también poderosísimamente la atención lo que sigue en su texto:
“El pretexto utilizado fue el asesinato de un tercer secretario de la embajada alemana en Paris. Para el final de Octubre de 1938, todos los judíos de nacionalidad polaca residenciados en Alemania y en Austria habían sido arrestados y deportados con escasas horas de preaviso. En algunas localidades, únicamente los hombres fueron deportados y en otras, familias enteras fueron devueltas a su país de origen. Un joven judío en Paris, al escuchar que sus padres fueron deportados, en un ataque de furor enloquecido, se dirigió a la embajada alemana con un revólver en mano. Al no permitírsele entrevistarse con el embajador, entró a otra oficina y le disparó a un secretario. Este secretario falleció el 8 de Noviembre. Al día siguiente, empezó Kristallnacht.
Luego nos comenta que “coincidentemente, había pánico en las calles de New York y New Jersey. No eran demostraciones de solidaridad con los judíos de Alemania y Austria. Las ansiedades de las personas habían sido causadas por una transmisión radial de Orson Wells. Las masas estaban bajo la impresión que había comenzado una “invasión marciana”. En la costa noreste norteamericana se estaba produciendo una histeria colectiva como resultado de una transmisión basada en ciencia-ficción, y en Europa la histeria colectiva era causada por un terror palpable, que adquiriría cada vez mayor fuerza, hasta transformarse en la peor pesadilla de desgracias y vil asesinatos en la historia de la humanidad. En los estados americanos se temía a los extraterrestres. En Europa se temía a los terrestres. Y entre los dos, los terrestres somos infinitamente los más crueles.
Estadísticamente hablando, noventa y un correligionarios fueron asesinados durante esa noche; mil cien sinagogas fueron incendiadas y destruidas; siete mil quinientos establecimientos comerciales pertenecientes a judíos fueron atacados con piedras, rompiendo sus vidrieras e instalaciones, y miles de hogares fueron saqueados e incendiados. Cementerios judíos fueron profanados y hospitales judíos fueron dañados. Experimentos atestiguan que el intelecto humano no puede abarcar el significado de las cifras mayores de estas estadísticas. ¿Se puede sumar el sufrimiento de seis millones de seres humanos? ¿Acaso puede haber mayor dolor que el causado por la pérdida de un solo ser querido? ¿Es el luto más profundo, cuando mueren dos personas? ¿Puede acaso un solo corazón dar cabida al dolor causado por la muerte de cien seres? Las experiencias personales, aunque de dimensión limitada, son probablemente las que dejan una huella indeleble e imborrable”
Y termina la versión del rabino Pynchas Brener con las palabras del Pastor Niemöller:
“Primero, vinieron por los judíos, y no protesté porque no era judío;
Luego, vinieron por los comunistas, y no protesté porque no era comunista.
Entonces, vinieron por los católicos, y no protesté porque no era católico;
Luego vinieron por los de las Uniones sindicales, y no protesté porque no era sindicalista;
Finalmente vinieron por mí, y no quedaba nadie para protestar por mí.”
Por Baruj Tenembaum*3, Fundador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, sabemos que “Martin Niemöller es, quizás, la figura emblemática de la resistencia alemana al Tercer Reich. Había nacido en Lippstadt, Westphalia, el 14 de enero de 1892. Fue teniente de un submarino durante la Primera Guerra Mundial y por sus servicios recibió la condecoración Pour le Mérite” Y nos dice, que así como la mayoría, también Niemöller en un comienzo creyó que “Hitler encarnaba el renacimiento del nacionalismo alemán, mitología devaluada por la derrota y los acuerdos de Versailles… Niemöller compartía con el régimen nazi el desprecio por los comunistas y por la República de Weimar sobre la cual él mismo decía que sólo le había dado a Alemania catorce años de oscuridad”.
Pero viene lo que Baruj Tenembaum llama el Desencanto y Desobediencia: “Muy pronto, sin embargo, a comienzos de 1934, la ilusión de Niemöller se desvaneció cuando Hitler subordinó a la Iglesia Evangélica de Alemania con la colaboración de Ludwig Müller, obispo del Reich. Se instauró una suerte de neo-paganismo. El Antiguo Testamento fue abandonado. Todos los pastores fueron obligados a jurar lealtad al Reich bajo la consigna ‘Un Pueblo, Un Reich, Una Fe’. Quienes se opusieron a la aberración fueron arrestados y muchos murieron en las cámaras de gas. ‘El Nacional Socialismo y el Cristianismo son irreconciliables’, repetía Martin Bormann, la sombra de Hitler.
Con el objeto de preservar la independencia de la iglesia luterana de los avances del poder totalitario, Niemöller fundó en 1934 la Liga Pastoral de Emergencia (Pfarrernotbund) y asumió la conducción de la Iglesia Confesional (Bekennende Kirche), movimiento opositor que se diferenció claramente de los cristianos simpatizantes del nazismo. En el marco del Sínodo General de mayo de 1934, la Iglesia Confesional se declaró como la legítima representante del protestantismo en Alemania y atrajo a sus filas a más de siete mil pastores. A sabiendas de cuáles eran los planes que la autoridad tenía para él, Niemöller dijo en uno de sus últimos sermones en el Reich: ‘Debemos usar nuestros poderes para liberarnos del brazo opresor de la autoridad así como lo hicieron los Apóstoles de antaño. No estamos dispuestos a guardar silencio por mandato del hombre cuando Dios nos ordena hablar.’
Hitler, furioso por la actitud de abierta rebeldía del otrora elogiado ministro de la fe, ordenó su arresto el 1º de julio de 1937. Enjuiciado en marzo de 1938, Niemöller fue encontrado culpable de acciones subversivas contra el Estado y se lo condenó a siete meses de reclusión y a pagar una multa de dos mil marcos. Luego de cumplir la pena, Niemöller continuó practicando su tenaz desobediencia y fue nuevamente arrestado. Esta vez la condena resultó más severa y debió pasar siete años preso en el campo de concentración de Sachsenhausen bajo la figura legal de ‘custodia protectiva’ y, por órden de Hitler, como ‘prisionero personal del Führer’.
Las tropas aliadas lo liberaron en 1945. Ese mismo año y durante una de sus clases, ya restituído a la vida académica, un alumno, azorado por el relato de Niemöller sobre lo sucedido en Alemania, le preguntó cómo había sido todo eso posible. Luego de meditar unos segundos, le respondió con el famoso poema que inicia este artículo”:
“Primero, vinieron por los judíos, y no protesté porque no era judío;
Luego, vinieron por los comunistas, y no protesté porque no era comunista.
Entonces, vinieron por los católicos, y no protesté porque no era católico;
Luego vinieron por los de las Uniones sindicales, y no protesté porque no era sindicalista;
Finalmente vinieron por mí, y no quedaba nadie para protestar por mí.”
De igual manera, el analista político Eduardo Madrid*4 , residente en Chicago, en su carta dirigida al Coronel de la Guardia Nacional, Jesús Faría Rodríguez, quien se encuentra preso en la cárcel venezolana de Ramo Verde, publicada por el diario 2001 y reproducida al inglés por algunos periódicos y webs concluye su conmovedora misiva con las palabras de Niemöller. Y así resalta en su parte final:
“Me permito una comparación: El talentoso Mariscal Erwin Rommel, quien en un principio se dejó embaucar por el Nazismo y Hitler, pasado el tiempo, cuando la verdad se hizo evidente, tuvo asociación con los conspiradores, como el también Coronel Klaus von Stauffenberg, que eventualmente intentaron el asesinato de Hitler, aunque criticó esa táctica, porque el pretendía arrestarlo y llevarlo a juicio. Pues bien, Hitler supo esto de Rommel, y básicamente le dió las opciones de beber veneno o ir a juicio por traición a la patria. Por
favor, que nadie crea que yo insinúo que Ud. es un conspirador descubierto, ni muchísimo menos un chavista arrepentido, sino lo que quiero decir es que ser miembro de las fuerzas armadas de una tiranía es muy complicado: Rommel, comandante de las tropas alemanas que debían repeler la invasión de Normandía se sintió enfermo del desagrado de mandar a inmolarse jóvenes Alemanes por decenas de miles sólo para defender un régimen nefasto. ¿Qué tal que le toque participar en una masacre por órdenes superiores?, es que tampoco es claro, por ejemplo, qué hacer si le ordenan reprimir violentamente una manifestación pacífica, desobedecer y delatarse así como oficial “no comprometido con la revolución” (en realidad cabe mejor decir “no corrompido por la robolución”) para que en el posible escenario de la confrontación el bando institucionalista tenga menos militares, menos comando, y menos armamento, ¿o escurrir el bulto como posiblemente hizo el Gral. Rosendo que en el momento crítico pareciera haber sido determinante para evitar una peor masacre en Abril 2002?
¿Acaso no es el deber de un militar aplicar el 350 de la constitución por razones obvias?, pues bien, su misión como militar ahora no es lidiar con esos dilemas, sino pelear la batalla de la acusación que propios y extraños sabemos que no tiene fundamentos, más precisamente, defenderse de ella para que lo perjudique lo menos posible, mientras tanto, el terrorismo de estado del que es víctima por lo menos lo eleva a alturas históricas, lo pone en la misma liga que todos los demás presos de conciencia que ha habido, presos por entereza, valor, honor, dignidad, etc., y siendo el régimen actual tan cobarde y tan incompetente, me parece que no se atreverán a vejarlo más allá de lo que ya lo han hecho, para evitar las repercusiones que eso conlleva, y me parece que las penurias se las va a tener que calar por poco tiempo más, los depredadores que constituyen este régimen chusmocrático no tienen ni el coraje ni la habilidad necesarias para sobrevivir por mucho en el poder; y si le sirve de algo, para personas como yo, es un honor contarlo como amigo de la familia, y me parece que Ud. está haciendo una de las pocas cosas que un militar honorable puede hacer en estas circunstancias: Aguantar el chaparrón de insultos y acusaciones por no venderse.
Y no se preocupe, que el Honor en la Guardia Nacional, que es su divisa, pero hoy en día no se le divisa, muchos como yo todavía la divisamos pero en Ud. Con todo el afecto, Eduardo Madrid.” Y cita:
“First they came for the Communists,
and I didn’t speak up,
because I wasn’t a Communist.
Then they came for the Jews,
and I didn’t speak up,
because I wasn’t a Jew.
Then they came for the Catholics,
and I didn’t speak up,
because I was a Protestant.
Then they came for me,
and by that time there was no one
left to speak up for me”.
Pastor Martin Niemöller
A estas versiones coincidentes cuando aluden al Pastor Niemöller cada uno podrá darle su lectura. Mensaje de la historia que definitivamente no requiere de más palabras. Si penetramos nuestro contexto inmediato, caso de Venezuela, en la mayoría del pueblo venezolano se aprecia una conmoción en su interior y es lo que comienza verdaderamente a unirnos. Lo he percibido en los innumerables saludos navideños y correos electrónicos recibidos los cuales aprovecho para agradecer. Ya no es asunto de partidismo, ni de preferencias, ni de guías a seguir. Se trata de la disposición, de la disposición para que ese sentimiento logre asumir el futuro con la entereza necesaria. Y únicamente seremos íntegros de la misma manera que no permanezcamos impasibles. Si bien lo dicen unas palabras cristianas del Libertador: “Para sacar de este caos la República, todas nuestras facultades morales no serán bastantes, si no fundimos la masa del pueblo en un todo, la composición de un gobierno en un todo, la legislación en un todo, y el espíritu nacional en un todo. Unidad, Unidad, Unidad, debe ser nuestra divisa’’, esa unidad entonces deberá ir acompañada indefectiblemente del coraje ante cualquier clase de injusticia para no hacernos cómplices. Y que la omisión o el silencio sólo queden para los cobardes.
“Primero, vinieron por los judíos, y no protesté porque no era judío;
Luego, vinieron por los comunistas, y no protesté porque no era comunista.
Entonces, vinieron por los católicos, y no protesté porque no era católico;
Luego vinieron por los de las Uniones sindicales, y no protesté porque no era sindicalista;
Finalmente vinieron por mí, y no quedaba nadie para protestar por mí”,
A título personal El clamor del Pastor Niemöller lo llevaré siempre presente y es lo que he querido compartir con todos ustedes, al extender a cada uno de mis familiares y amigos de Venezuela y el mundo mis mejores deseos para el año 2005. Mantengamos la esperanza.
Martha Colmenares
Caracas juieves, diciembre 30/2004
Para Milenio. México
http://marthacolmenares.8k.com
*1.- Este artículo se puede encontrar en español e inglés en La Neta del Obrero Revolucionario en:rwor.org
Cartas: Box 3486, Merchandise Mart, Chicago, IL 60654
*2.- http://www.editorialboker.com/articulo.aspx?id=330
*3.- http://www.raoulwallenberg.net/espanol/opinionbarucht3.htm
*4.- http://www.2001.com.ve/20040626/Opinión/Opinión3.asp?tp=6
http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=21784
Versión en alemán:
The poem is by German theologian Martin Niemöller, and the German original goes as follows:
“Als die Nazis die Kommunisten holten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Kommunist.
Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Sozialdemokrat.
Als sie die Gewerkschafter holten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Gewerkschafter.
Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestieren konnte.”



























Noviembre 10th, 2008 at 3:58 am
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