Sus pequeños hijos merodearon su cadáver… Ocurrió en Venezuela.

“La muerte indigna de una venezolana”. Título de mi reciente artículo de opinión, sección “Venezuela en Vilo” en Debate21. España.- Esto ha ocurrido en mi país. Una noticia dolorosa, pero más que eso, es indignante que suceda en esta Venezuela donde se regala petróleo a Cuba, se pagan deudas externas ajenas, los boatos gubernamentales con sus estilos de vida dan vergüenza. Se trata de una humilde mujer llamada Yudeysi Zamora a quien se le negó la asistencia médica requerida por su padecimiento de un cáncer generado por lesiones de VPH.
Cuando se conoció de su gravedad, se alertó por los medios digitales, pesaba 17 kilos, y en procura de ayuda, se solicitó, se exigió que fuera atendida. Pero no, si antes le fue negado el tratamiento especializado, como está ocurriendo con cientos de mujeres en la misma condición, el régimen venezolano que marcha al ritmo del llamado socialismo XXI, se conformó con enviarle una bolsa de comida, pero no le fue proporcionado su traslado a un centro hospitalario, mucho menos el oxígeno para calmar las horas de agonía de sus últimos días.
“La pobreza impide el acceso a atención médica oportuna y de calidad, por lo que no hay ni detección temprana, ni diagnóstico oportuno, ni tratamiento restablecedor. La ignorancia impide entender incluso que se está enfermo. Y luego –a falta de cama de hospital, en ausencia de seguridad social, como sustituto del apoyo médico- es el olvido el que se encarga de rodear a la víctima con una gruesa capa de silencio y miseria. Y así envuelta la persona, finalmente, se consume”. La gráfica de esta joven mujer, en sus últimos momentos no requiere palabras.
Fue muriendo con ella la carga además de dolor e impotencia por no poder dar el debido cuidado a los hijos, por la indiferencia de un régimen engañador de los pobres, cuyas carencias ni de reojo se mira, es que hasta el derecho a morir con dignidad le fue negado. Su deceso ocurriría el martes pasado, a las 10 de la mañana, ni siquiera en una cama. Dos horas después algún adulto del barrio se percataría. En ese lapso de tiempo, sus pequeños hijos merodearon su cadáver sin entender que la madre ya no tenía vida. Martha Colmenares


























Marzo 14th, 2008 at 8:45 pm
q indicnacion tan grande se siente q este “presidente” deje en verguenza el nombre de un pais tan bello y unico como el nuestro!ese señor lo q quiere es llevarnos a la ruina dejarnos como cuba o asta peor…:@
q verguenza! q todo el mundo vea lo q este señor esta haciendo con nosotros! esta acabando nuentro hermoso pais!! y no es posible q aun halla gente sin hacer algo por detenerlo o abrir lo ojos y ver lo que esta sucediendo!!
saquen sus propias conclusiones…