“¡Que se vayan al carajo!”, grita Hugo Chávez a sus críticos
Chávez: “¡Que se vayan al carajo!”
Por Joaquim IBARZ
Junio 03/07
Por primera vez el presidente venezolano hizo una condena frontal de la “democracia representativa burguesa”
Dijo ante sus seguidores que su proyecto revolucionario es hegemónico.
El presidente Hugo Chávez menospreció a quienes critican el cierre de Radio Caracas Televisión y defienden la libertad de expresión en Venezuela. “¡Que se vayan largo al carajo!”, dijo ante miles de seguidores. Por primera vez hizo una condena frontal de la “democracia representativa burguesa”.
CARACAS (ENVIADO ESPECIAL)
El presidente Hugo Chávez mandó “al carajo” a las personalidades y organizaciones nacionales y extranjeras que han criticado el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV) y amenazó con clausurar otros canales de televisión aunque tengan vigente la concesión. El líder bolivariano recalcó que su proyecto revolucionario es “hegemónico” (con control de todos los poderes, lo cual de hecho ya existe) y advirtió a los opositores que comienza el “contraataque”.
Después de una semana de múltiples condenas por la clausura de RCTV, con manifestaciones diarias de universitarios y estudiantes de bachillerato que por primera vez en ocho años salen a las calles de todo el país en defensa de la “libertad” y la “democracia”, Chávez se mostró especialmente beligerante. Una vez más reiteró que la revolución “no tiene marcha atrás”. Por el contrario, anunció la radicalización de todo el proceso, recalcando, tal como anticipó el pasado 6 de diciembre tras su último triunfo electoral, que “acabó la etapa de la democracia representativa” y se inicia un nuevo ciclo con poder hegemónico de la revolución. Por primera vez hizo una condena frontal a la “democracia representativa burguesa”. Todavía no utiliza el término “democracia popular”.
A Chávez le tienen sin cuidado los pronunciamientos de apoyo a la libertad de expresión en Venezuela. “Ya no me importan lo que digan de mí. Que se vayan largo al carajo los representantes de la oligarquía internacional, (…) bien largo al carajo los mandamos desde las calles de Venezuela, este es un pueblo libre!”, dijo ante una multitud que coreaba: “¡Así, así es que se gobierna!”. En una muestra de desprecio a sus críticos, dijo que no le importa que lo retraten como el “dictador carnicero de Venezuela” y condenó que diferentes organismos internacionales, entre esos el congreso de Brasil, condenen el cierre de RCTV.
Mientras sus seguidores gritaban “ahora le toca a Globovisión”, el único canal crítico que queda en Venezuela, Chávez recordó que la ley le permite quitar en cualquier momento una licencia de transmisión a un medio, por violaciones a la Constitución”.
Tacó con dureza a los estudiantes que durante la semana pasada protestaron por las calles de todo el país en defensa de la libertad de expresión. Calificó de “vergüenza” que la juventud defienda los intereses del “imperialismo” en detrimento de la “patria”. Con resquemor mal disimulado, lanzó una dura andanada contra el movimiento estudiantil que pide libertad : “Es el colmo de los colmos, que unos muchachos salgan a defender los intereses del imperio”.
A lo que llamó “oligarquía venezolana” subordinada a Washington, le advirtió que “si continúa arremetiendo desesperadamente” contra la “revolución”, “seguirá perdiendo uno a uno los reductos que le quedan”. “Dominaron la Fuerza Armada, la perdieron; dominaron RCTV, lo perdieron”, afirmó.
Chávez dedicó una parte importante de su discurso a decirle al mundo, no sólo a sus partidarios, que su proyecto revolucionario es hegemónico, que significa la conducción totalitaria de la sociedad a través del programa revolucionario del líder único. Utilizó el pensamiento del italiano Antonio Gramsci para hacer hincapié en la radicalización del proceso. El analista Alberto Garrido, autor de 16 libros sobre Hugo Chávez, declara a “La Vanguardia” que el Estado hegemónico que propugna contempla “asumir todos los poderes sin disidencia, tal como se dio en las revoluciones clásicas que conocemos, soviética, china y cubana”. Al llegar a la presidencia con el voto, y no con las armas, Chávez ha ido implantando de manera gradual un poder hegemónico, apoderándose por etapas de todos los poderes. Sólo escapan de su control algunos medios –cada vez menos-, pero busca comprarlos con dádivas –como hizo con Venevisión, de Gustavo Cisneros- o los cierra (RCTV).
Según Garrido, Chávez ha afirmado por activa y por pasiva que con la democracia revolucionaria se había enterrado la democracia representativa.
“Muchos no quieren escuchar a Chávez y otros no lo quieren creer. Pero él anuncia sus planes, y siempre los cumple. Ahora estamos en la etapa del líder único con partido único, un concepto muy gramciano. La hegemonía la establece el líder a través del partido, y por eso tiene necesidad imperiosa de crear el partido único, que a través de dirigentes medios y de base transmite el pensamiento del líder único. Camina hacia allá”, señala Garrido. Según el investigador, Chávez ha trazado un plan A y un plan B. El plan A es: si ustedes, opositores, se portan bien, establezco la hegemonía pacíficamente, con un bloque social que implica la coexistencia de clase, pero el poder ya no estará en manos de la clase oligarca, sino del líder único con pensamiento socialista. El plan B es hacerlo con la violencia.
Joaquim IBARZ























