Boda Pirata en la playa de Esmeren, Melilla. Pirate wedding
Me resulta super refrescante. Como para agarrar la maleta y cruzar el océano. Voy a hacer una secuencia de vínculos para mostrar algo que no conocía, descubrirlo me ha resultado maravilloso. A ella, a Melilla, una ciudad autónoma, me llevó Juanjo Florensa, ese mismo que escribió un bello artículo sobre Paul Potts y le ha rendido tributo en un video que alojamos en este blog. “La ciudad moderna de Melilla tiene un encanto muy especial. Dejando atrás la ciudad del s.XIX, el paseo puede comenzar por la hermosa Plaza de España, presidida por el Palacio de la Asamblea, la construcción “art decó” de Nieto. La Plaza de España sigue teniendo una gran animación al tratarse del centro neurálgico de la ciudad de Melilla. Rodeando la plaza llegaremos al Casino Militar y al Banco de España, dos edificios muy emblemáticos de la ciudad. Desde allí vale la pena prolongar el paseo visitando las calles y manzanas que forman el Barrio de Reina Victoria (hoy Héroes de España) conocido como el “Triángulo de Oro”. Y Melilla la Vieja, “Declarada Conjunto Histórico-Artístico… “se muestra como una soberbia fortaleza asentada sobre un peñón que se adentra en el Mediterráneo, unido a tierra firme por un istmo. Está compuesta por cuatro recintos fortificados, separados por fosos, edificados a partir del s.XV sobre la antigua ciudad y que albergan un valioso patrimonio monumental”.
Y en una de sus playas la de Esmoren, muy cerca de Beni Chicar, se celebra “con el ritual pirata la unión amorosa de una joven pareja”. El “marco idilio”, el “Cafetín Pirata”, el “Showman y casamentero” ha sido narrado por el Faro Ceuta y Melilla.
Las imágenes del video más que elocuentes, luego el artículo. Cargado de sorpresas, rituales o tradiciones desconocidas que nos resultan verdaderamente gratas y agradables, sobre todo las sonrisas y la alegría impresa en cada uno de los protagonistas de este mágico evento. Martha Colmenares
“Boda pirata a 12 km de Melilla en Esmoren -kabila Beni chikar -marruecos-prensa www.elfaroceutamelilla.com día 27-08-2007. Pirate Wedding at 12 km from MELILLA in Esmoren -(Morocco) Press in the web www.elfaroceutamelilla.com (date 27-08-2007) signed by Irene Flores”
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Bodas Piratas en Esmoren
Por: Irene Flores
Faro Ceuta y Melilla
Jean de Molay avanza por la playa. Se ha vestido con sus mejores galas. No le falta detalle. Está dispuesto a sellar con el ritual pirata la unión amorosa de una joven pareja. Le cubre el cielo de la playa de Esmoren, en Taxdirt, donde las estrellas son grandes y brillantes y el mar mece a modo de bajel el cafetín de Fathy y Yusseff.
La corte está ya reunida. El sueño teatral y ficticio de una noche mágica se ha hecho posible una vez más gracias al espíritu libre de complejos de Juan José Florensa, un melillense de singular personalidad que tras su puesto de funcionario esconde su vocación de animador turístico.
“Tu serás mi sirenita, yo seré tú tiburón”. El ritual ha comenzado. Los niños disfrutan más que nadie, pero los adultos también ríen lo suyo. Entre tanto flash, una voz aguda lanza un ‘viva por los paparazzi’. La boda de ensueño entre la melillense Eva Soler y el sevillano Javier Marchena va a quedar inmortalizada para siempre.
Un marco idílico
El levante también se hace notar en la cala de Esmoren, a pesar de la orografía que tan eficazmente la protege. El mar está cristalino y la arena, dorada, hace que la postal idílica del verano se quede prendada en el calendario del agosto rifeño. En los alrededores, una huella constante del pasado español, no sólo de las campañas militares y las guerras, también del vínculo innato entre Melilla y su entorno, en forma de placa homenaje al ‘facultativo’ Antonio Zea Serrano (junto a la fuente de Trara), o de morabitos llenos de historias y leyendas.
Cafetín Pirata
Juanjo Florensa ha hecho del Cafetín Pirata en la playa de Esmoren un pequeño cuartel general desde el que ensayar un personal taller de animación turística que él mismo se ha inventado. Las banderas negras, con calaveras estampadas, se funden con un paisanaje diverso de cañas y símbolos varios, entre los que es posible ver la enseña griega o la tan popularizada de Bob Marley. Los prácticos chambaos de caña hacen el resto para convertir a la playa en un bastión de recreo en la abrupta costa aledaña del Cabo Tres Forcas.
La boda no empieza hasta que la puesta de sol ha permitido rememorar esas emblemáticas escenas ibicencas que encaran el mar frente a un astro rojizo y cada vez más perdido en el horizonte. Los veraneantes de Esmoren, melillenses aficionados a ese turismo playero y rural entre las cábilas de la provincia de Nador, ya han abandonado la playa. Han ido a asearse, a prepararse para una boda que tendrá como escenario el cafetín de Yusseff y Fathy, donde ofrecen pescado fresco, tallines de pollo, pinchitos y un exquisito té con hierbabuena que incluso sirven a pie de orilla como mejor remedio contra el calor.
Da la impresión de que no va a pasar nada. La oscuridad permite ver un cielo lleno de estrellas que, de repente, se ciega por los grandes focos de los grandes todoterrenos que bajan por los cortados. Vienen los novios.
Showman y casamentero
Jean de Molay, el personaje inventado por Florensa, un pirata casamentero que hace de cómico y showman a la vez, ya está preparado. Comienza a sonar la marcha nupcial y no faltan tampoco canciones evocadoras del mundo pirata. El ambiente se está creando, pero no estalla hasta que el cortejo de niños y mayores aparece acompañando a la feliz pareja, iluminando el camino con varias antorchas. Ella rubia y hermosa como el mismo mito de Eva. El, lozano y espigado, vestido como su futura desposada con un traje pirata. Toman asiento y el ritual empieza, en un tono cómico, descarado, en el que también se invita a los presentes a realizar objeciones para el caso de que se opongan a la boda. En realidad, nadie se atreve a abrir la boca. Salvo Florensa, todos los demás, hasta los novios, somos espectadores. Pero los desposados no escapan al envite: “Yo seré tu almejita, tu serás mi mejillón”. A Javier, el novio, le cuesta repetir el ritual sin dejar de reirse. La grey infantil que los rodea anda boquiabierta. Entrelazados por un paño rojo que pende de un cetro en flor, diseñado por el propio Florensa, finalizan con un beso lo que aún no ha terminado. Hay que cantar y la canción pirata de Espronceda sirve de inspiración para una particular versión donde los cañones se transforman en cubatas y al final se entona el famoso latiguillo que evoca la botella de ron. “No se trata de hacer proselitismo a favor del alcoholismo”, me advierte Florensa, quien no busca más “que la gente se ría y participe”.
Atados, los novios, junto al maestro de ceremonia y la nutrida corte, recorren la playa. Jean de Molay cuenta historias de piratas a los niños. Entona estribillos que el resto repite al unísono. La Boda Pirata ha sido un éxito y la familia de Eva y Javier agasajan a los presentes con una exquisita tarta casera de chocolate. Paqui Cánovas, tía de la novia y madre del joven y aguerrido Borja que cruza las dunas de Taxdirt con su particular Suzuki, ha sido la responsable del desposorio. Quería darle una sorpresa a su sobrina, que actualmente reside en Sevilla, y le pidió a Juanjo que preparara la boda pirata. El empeño estuvo a punto de frustrase porque el novio, Javier, sufrió de espasmos estomacales antes del desenlace, y eso que no era más que una broma. Finalmente, nadie faltó y como todo buen cuento, fueron felices y comieron tarta casera de chocolate. Pero también bailaron. El Cafetín se transforma en discoteca sobre la arena. Suenan las canciones más punteras del verano y todos se anima, tanto que hasta cuentan chistes. Florensa abre el fuego, alguno de los niños le sigue y, por último, Fathy se recrea con un humor hispano-rifeño muy propio de la tierra. El ambiente en el cafetín es único. Junto a los veraneantes de Melilla, los lugareños. El grupo es variado y homogéneo. Entrada la madrugada, tras dos horas de fiesta y rituales, todos empiezan a recogerse. Hay que descansar para enfrentarse a un estupendo día de playa a la mañana siguiente.
Boda pirata a 12 km de Melilla en Esmoren -kabila Beni chikar -marruecos-prensa www.elfaroceutamelilla.com día 27-08-2007. Pirate Wedding at 12 km from MELILLA in Esmoren -(Morocco) Press in the web www.elfaroceutamelilla.com (date 27-08-2007) signed by Irene Flores










septiembre 3rd, 2007 at 3:59 am
Romántico de veras, todo un sueño echo realidad.
septiembre 19th, 2007 at 4:43 pm
[...] Melissa wrote an interesting post today onHere a quick excerpt [...]
enero 16th, 2009 at 8:29 pm
holaa, esa playa es de mii puebloo tann bonitooo y apartado que es… muy bonita la bodaa ehhh. ese e smi pueblo es isomrennn : )