La extirpación forzada de órganos en China
En la gráfica, Zhang Zhong, murió torturado en la Prisión de la Ciudad de Daqing en el 2004. “Sucede sólo con los practicantes de Falun Gong y con nadie más en el sistema. Se ha hecho por dinero. Básicamente, hay gente que está haciendo grandes cantidades de dinero, hospitales y militares”. Son las razones que han involucrado a David Matas un experto abogado canadiense en derechos humanos. “Una violación que aun siendo cierta no produce testigos. O sea que las organizaciones de derechos humanos no podrían encargarse del tema y es cierto, porque requiere de un enfoque metodológico innovador que sentí que como individuo podía utilizar sin tener que preocuparme de cumplir protocolos aprobados por asambleas generales. Así que pensé que podía hacer una contribución individual en ese sentido. Y a pesar de mi desconexión, en el sentido de que no soy un practicante Falun Gong, no estoy particularmente vinculado con China, no necesito ingresar a China, no necesito los negocios del gobierno de China, puedo enfocarme en esto desde un punto de vista absolutamente desinteresado y por eso ésa fue la contribución que pensé que podía hacer. (Continúa)
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Porque, además, lo que estamos viendo en China es una nueva forma de mal que antes no se veía”. Los practicantes son encarcelados y torturados cruelmente por realizar los movimientos de sus prácticas llamadas de “auto cultivación”, sentarse en meditación, o incluso buscar información sobre la practica por Internet. La entrevista en leer más. Martha Colmenares
.“China es una nueva forma de mal que no habíamos visto”
Este experto canadiense en derechos humanos, reconocido internacionalmente, es impiadoso con el régimen chino y su política represiva, en especial con los seguidores de la secta Falun Gong. Los intereses económicos, detrás de la falta de interés mundial por lo que sucede en el gigante asiático.
Hernan Alberro/Gabriel Salvia*
2007-09-09 00:21:40
Explicaciones. Para el especialista canadiense, la enorme magnitud de la economía china y lo que genera en el mundo obturan la presión internacional frente a su política.
—¿Desde cuándo y por qué se involucró en la situación de la violación a los derechos humanos en China?
—He venido trabajando con refugiados de derechos humanos desde comienzos de los 70, así que más de 30 años, y por ende he recibido clientes de muchos países del mundo, incluyendo chinos. En la época de la Plaza Tiananmen, había muchas personas que fueron a Canadá y me encargué de eso y tuve clientes chinos desde entonces, y me involucré con el tema de solicitudes de refugiados y demás. Me involucré con Falun Gong y su persecución sencillamente porque, como una persona que está vinculada con los derechos humanos, viene a mí gente que sufre de violación a los derechos humanos de una forma u otra y los Falun Gong fueron un grupo que se me acercó y supongo que las razones por las que me involucré con ellos son varias: por un lado, estaban muy determinados a agotar todos los recursos legales, y una de las cosas que he visto con las víctimas grupales es que puede haber remedios, pero la mayoría suele ser muy sospechosa del sistema, incluso en Canadá, porque tienen sospechas sobre el sistema en sus países. La victimización es demasiado horrible, y no quieren seguir viviéndola, así que la reprimen, siguen sus vidas y no quieren enfrentarla. Los Falun Gong son un grupo que está dispuesto a encargarse de la victimización, agotar los recursos, y para mí fue una oportunidad para trabajar en las opciones legales y remedios disponibles. Ahora, cuando se trata del tema particular de la extirpación forzada de órganos, lo que me involucró particularmente fue mi familiarización con las organizaciones de derechos humanos y sus metodologías. Sabía que a las organizaciones de derechos humanos les gusta tener testigos, y con este tema de la extirpación de órganos se trata de una violación que aun siendo cierta no produce testigos. O sea que las organizaciones de derechos humanos no podrían encargarse del tema y es cierto, porque requiere de un enfoque metodológico innovador que sentí que como individuo podía utilizar sin tener que preocuparme de cumplir protocolos aprobados por asambleas generales. Así que pensé que podía hacer una contribución individual en ese sentido. Y a pesar de mi desconexión, en el sentido de que no soy un practicante Falun Gong, no estoy particularmente vinculado con China, no necesito ingresar a China, no necesito los negocios del gobierno de China, puedo enfocarme en esto desde un punto de vista absolutamente desinteresado y por eso ésa fue la contribución que pensé que podía hacer. Porque, además, lo que estamos viendo en China es una nueva forma de mal que antes no se veía.
—¿Cuáles fueron sus descubrimientos acerca de la extirpación de órganos en China?
—Mi descubrimiento fue que estaba sucediendo. Cuando se me preguntaba si esto pasaba o no, por supuesto que no tenía ninguna opinión al respecto. De hecho esperaba que no fuera cierto, porque no es algo que a uno le gusta pensar que a pesar de todo se puede creer, como Ana Frank en la bondad de la naturaleza humana. Pero sabía bastante sobre la maldad del pasado y que todo es posible. Así que me enfoqué en el tema con la mente abierta. Y lo que teníamos era el testimonio de una mujer que dijo que su esposo había estado haciendo trasplantes de córnea entre 2002 y 2003 pero, aun si uno creía todo lo que ella decía, se trataba de un solo órgano, en un solo lugar, durante un año y el tema era si lo que ella había dicho era cierto. Así que no podíamos confiar en ella y teníamos que desarrollar una metodología que se puede leer en nuestro informe. Pero llegamos a la conclusión de que esto estaba sucediendo en todo China y desde 2000, y que sucedía a una tasa de ocho mil órganos al año, entre cinco y seis mil personas asesinadas por año. Sucedía para todos los órganos, sucede hoy mismo, sucede sólo con los practicantes de Falun Gong y con nadie más en el sistema. Se ha hecho por dinero. Básicamente, hay gente que está haciendo grandes cantidades de dinero, hospitales y militares. Esos fueron los descubrimientos, que hay inocentes que son asesinados por sus órganos, que son extirpados en parte porque han sido tan despersonalizados y marginados por el sistema comunista chino y en parte porque se puede hacer tanto dinero.
—¿Quién paga por estos trasplantes?
—El paciente. Principalmente, extranjeros, hasta donde podemos saber. Porque China no publica las estadísticas pero solía ser alrededor de tres cuartos de los pacientes provenientes del exterior. Los chinos no pagan tanto, pero tampoco reciben tan buen tratamiento y tienen que esperar mucho más. Los extranjeros reciben su trasplante en cuestión de días. En el caso de Israel, era el sistema de salud el que les pagaba a los pacientes y les reintegraba el dinero. Luego de la publicación de nuestro informe, dejaron de hacerlo y no reintegran más el dinero. Pero en otros países, aún estamos tratando de saber si el sistema de salud reintegra el dinero, aunque aún no lo hemos detectado en ningún otro lugar más allá de Israel.
—¿Por qué motivos es que se extirpan los órganos de los Falun Gong?
—Es por diferentes motivos. Hay más practicantes de Falun Gong en prisión, mucho más que de cualquier otro grupo: dos tercios de los casos de violación a los derechos humanos son contra miembros de Falun Gong. Se necesita un gran número de personas, por las demandas que son muy altas, se necesita compatibilidad sanguínea, idealmente compatibilidad de tejidos y entonces tienen, con los Falun Gong, una población a todo lo largo de China que está ahí sentada en prisión. Esa es una razón. La segunda razón es porque son extremadamente vulnerables. Un gran número de ellos no se identifican a sí mismos, no les dicen a las autoridades quiénes son, y lo hacen para proteger a sus familias y amigos. Pero el resultado es que nadie sabe que están allí, y por ende, son extremadamente fáciles de hacerles cualquier cosa, porque básicamente nadie sabe qué les pasa a ellos, ni siquiera que están en prisión. La tercera es la extrema satanización y despersonalización. La gente no los trata como a personas debido a la fuerte propaganda en su contra. Y es mucho más fácil para la gente matarlos por los órganos. Esa es otra razón. Hay una muy en práctica que descubrimos en las entrevistas y es que a los Falun Gong se les hacen pruebas de sangre en forma sistemática y a ningún otro se le hace esto. Se necesitan pruebas de sangre para los trasplantes porque se necesita compatibilidad sanguínea. Es una combinación de todas estas razones.
—¿Cómo considera que se trata la situación de los derechos humanos en China a nivel internacional y qué países tienen una política exterior clara en este tema?
—Es muy difícil, porque dentro del sistema de Naciones Unidas, China es uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, tiene veto allí y no se puede referir ninguna situación ante la Corte Penal Internacional sin el acuerdo de los cuatro miembros permanentes. No hubo ninguna referencia en la Corte Penal Internacional porque China no lo aprobaría y obviamente no permitirían que se refieran a su caso. Con el sistema de la ONU es muy difícil, nunca ha habido una resolución y un relator sobre China. Ellos están negociando y presionando para evitar que eso suceda. El relator de la ONU sobre la tortura fue a China en una visita que les llevó diez años lograr a sus predecesores para negociar los términos de entrada y luego los términos de las entrevistas. Una vez allí, el relator mencionó el tema de la extirpación de órganos y nunca obtuvo una respuesta satisfactoria, y esto continúa aumentando el descrédito. Pero, básicamente, China hace propaganda, desinforma, evade, pone obstáculos y es muy difícil de tratar. Es decir, cambiaron sus leyes de trasplantes y de pena de muerte, yo diría gracias a la presión internacional, pero ambas fueron reformas menores y siguen negándose a las reformas. Son muy difíciles de tratar pero, aun así, la presión tiene algún impacto.
—¿Qué países considera que son los que más presionan en este tema?
—Los mejores son la mayor cantidad y por esto es que viajamos por todo el mundo. La gente dice: “¿Qué puede hacer Argentina?”. Estuve en este viaje por Chile y Perú y estaré yendo a Uruguay y a México y si América latina protesta, junto con otros, será un impacto mucho mayor que si es sólo Estados Unidos o Europa Occidental. Es muy fácil para China decir: “Bueno, es ese grupo y podemos ignorarlo”. Pero si todos protestan es mucho más difícil de evadir.
—¿Están Chile y muchos países teniendo respecto de China una política exterior “pinochetista”, priorizando lo económico y silenciando allí la situación de los derechos humanos?
—Es imposible separar la cuestión económica de los derechos humanos. Pueden verse los problemas que la economía china está creando en la economía global debido a la falta de derechos humanos. Todos estos problemas con productos en mal estado, con venenos, son resultado de las fallas del Estado de Derecho y de un Poder Judicial independiente y de estándares adecuados en China. Y si hubiera un sistema legal adecuado en China, no habría estos problemas de abusos en los productos y envenenamientos y demás. Pero, en segundo lugar, creo que el problema es más autoinhibición que reacción de China. Si se habla con China de derechos humanos, no van a dejar de vender productos, no van a dejar de querer hacer dinero, continuarán buscando su interés económico aun si se plantean cuestiones de derechos humanos. Diría que en realidad es lo opuesto: cuanto más amplio el alcance económico de China, querrá decir que hay más puntos de contacto y más oportunidades, y creo que hay que tomar ventaja de esos puntos de contacto para plantear cuestiones de derechos humanos. Pero creo que la gente termina pensando: “Bueno, no me puedo permitir perder este negocio o no quiero traer problema a mi negocio”, así que se autocensuran y creo que uno debería estar alerta en contra de esa autocensura. Todo punto de contacto debería ser una oportunidad para plantear la cuestión de los derechos humanos con China. Lo peor que puede pasar, desde mi punto de vista, es que inventarán algo para salir del paso, dirán que no es cierto o que mi informe no tiene sentido, o que Falun Gong va en la dirección equivocada. Su respuesta será ridícula, pero al menos habrá quedado claro el punto y comprenderán la preocupación y reaccionarán de otra manera. Ya hemos visto algunos cambios en la estructura legal de China que son el resultado de este tipo de presión constante, aun si no admiten nada y niegan todo, reaccionan de otra forma y han venido haciendo cambios a su sistema. Así que creo que necesitamos continuar presionando.
—¿Qué significado tiene que Michelle Bachelet no haya recibido en Chile al Dalai Lama?
—Mi punto de vista es que es un error. Toda oportunidad de buscar una agenda de derechos humanos debe ser aprovechada, ya sean los Juegos Olímpicos o contactos con el Dalai Lama o siguiendo el caso de Falun Gong. El contacto de China con el mundo no debería ser una excusa para abandonar la agenda de derechos humanos, debería ser una oportunidad para expandir los contactos en la agenda de derechos humanos.
*www.cadal.org
CURRÍCULUM VITAE
♦ Nació en Winnipeg, Canadá, en 1943. Se licenció en Derecho Civil en la Universidad de Oxford.
♦ Ocupó varios cargos en la carrera judicial canadiense. Luego pasó a liderar las delegaciones oficiales ante organismos internacionales, como la ONU.
♦ Integró varias entidades defensoras de los derechos humanos: Amnistía Internacional, N’nai Brith, el Consejo Canadiense para Refugiados y la Comisión Internacional de Juristas, entre otros.
♦ Escribió varias obras sobre el Holocausto y los refugiados. Es coautor de un escalofriante informe sobre violaciones a los derechos humanos en China.
♦ Recibió numerosas distinciones. La última fue hace tres semanas, cuando le otorgaron el Premio Tarnopolsky de Derechos Humanos.





























Septiembre 13th, 2007 at 1:25 pm
Esto me recuerda, a una noticia que ví hace poco:
http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2007/09/yahoo-facilita-datos-pekn-que-llevan-la.html
Mi preocupación sería si esto llegara ha ocurrir en Venezuela también…
Además de la represión que hay en China, es patético como alguna importantes corporaciones occidentales radicadas en China, crean puestos de trabajo con sueldos que no permiten ni la sobrevivencia para sus obreros, porque no hay leyes ni sindicatos que protejan la fuerza laboral China.
Septiembre 13th, 2007 at 1:42 pm
Tanto Chávez como Rodríguez el Traidor no podrían donar su cerebro aunque quisieran: no tienen xD
Septiembre 13th, 2007 at 2:54 pm
Martha, tus noticias son reales como la vida misma y a veces escalofriantes,pero ahí están.
Besos y se me visitas encontraras paz con los nomadas del viento
Un abrazo
Septiembre 13th, 2007 at 3:01 pm
Hola martha como siempre me encantan tus noticias son muy interesantes y solo me queda decirte que este tipo de injusticia inhumana es una violación de los derechos humanos, y creo que la gente tienen que ver realmente lo que pasa en el mundo casos de estos y miles de injusticias y hay que unirse para evitar esas brutalidades.
saludos…
Septiembre 13th, 2007 at 3:03 pm
El amigo White Rabbit menciona un detalle de suma importancia: los sistemas socialistas y comunistas supuestamente son la manifestación del poder de la clase obrera, pero al convertirse sus dirigentes en “grandes empresarios” (estatales) la clase obrera pierde toda representación y una de las primeras medidas de estos gobiernos es la supresión de toda forma de agrupación sindical o gremial pues la tachan de “contra-revolucionaria” y de ser una manifestación de los “corruptos esquemas de la economía capitalista burguesa” y con la excusa del “bienestar social” el trabajador se convierte en esclavo del sistema, del gobierno; y ningún sacrificio impuesto desde el gobierno es poco y negarse a ello es ponerse al margen de la ley… esa es la “praxis” que veremos regir en Venezuela si se aprueba la nueva Constitución, y ya el mecanismo para forzar su cumplimiento en ese ámbito está “instalado”: la Misión Che Guevara…
En cuanto al tema del artículo me impresiona sobremanera, esto hay que sumarlo a las denuncias comprobadas de mano de obra escalva en muchas empresas de propiedad social chinas y a los medicamentos y juguetes venenosos que se mencionan… Yo pensba que el tráfico de órganos a gran escala estaba en manos de las mafias de Europa Oriental, no había pensado en China como fuente de este tráfico.
Por otro lado reconozco mi absoluta ignorancia en todo lo relativo a los Falun Gong; me sale investigar, tengo tarea
Un abrazo.
Septiembre 13th, 2007 at 3:38 pm
Las torturas a que los han sometido han sido bestiales, bueno, de por si toda tortura lo es. Vamos a segur informando porque esto es terrible que se cometa a los ojos de países que pudieran presionar para acabar con estas prácticas y por los intereses económicos con China no lo hacen.
Saludos White Rabitt, Cerrajero, Buensancho, Dimas y mir.
Martha Colmenares
Septiembre 13th, 2007 at 6:33 pm
La foto es espeluznante.
Aquí te dejo otro enlace que creo te interesará bastante.
Entrevista en PD a Andrés Ayala, líder del Movimiento Estudiantil nacido a raíz del cierre de Radio Caracas Televisión.
http://blogs.periodistadigital.com/debatespd.php/2007/09/12/andres_ayala_venezuela_chavez_petroleo_4555
Un saludo
Septiembre 13th, 2007 at 10:05 pm
Dios, esta noticia si me impresionó. En verdad había visto eso en películas, pero qué horrible cuando lo vemos calcado en la realidad.
Besos!
Abril 7th, 2008 at 1:24 pm
Desde que el gobierno de China comunista empezo, siempre hubo represion y abuso en contra de los que no estaban de acuerdo con ellos, asi que lo que esta pasando ahora no es porque ellos se hicieran “grandes empresarios”. El comunismo nunca funciono, ni funciona, ni funcionara, por las razones de que quitarte tu libertad de progresar, decir y opinar va en contra del alvedrio de cada ser humano. No todos queremos ser pobres. A los grupos de derechos humanos solo les interesa abogar por los “sindicalistas”, como esta pasando con Colombia. Ellos no critican las miles de muertes y atropello por mas de 40 anos, por parte de la FARC, a ellos solo les interesa la seguridad de los “dirigentes sindicalistas”.
Por eso pienso, que los tales grupos de derechos humanos debian haber protestado desde hace mucho tiempo contra China. Yo ya no compro cosas que son hechas en China, es una manera de protestar.