Venezuela 2008: ¿Tragedia o Epopeya?. Alejandro Peña E.
Asistí a la presentación del libro, “Arte Clásico y Buen Gobierno”. Por tratarse de Alejandro Peña Esclusa, su autor, estaba segura que tenía que ver con algo trascendente. Más allá de las insulsas peroratas y ajenas a la realidad de nuestra tragedia de país, a la que nos tienen acostumbrados una gran mayoría de actores políticos venezolanos, era para no perderme el evento. Por el mismo Alejandro, les hago saber sobre qué se trata su libro:
“El libro Arte clásico y buen gobierno es un regalo para todos ustedes, una especie de bálsamo, que seguramente les servirá para tomar la mejor decisión”.
Sigue. Martha Colmenares. Al pulsar en
“En esta noche, los invito a tomar la decisión correcta, a vencer los temores, a pensar como los grandes hombres de la historia, los que construyeron las epopeyas del pasado, de nuestro pasado glorioso, que obtuvo la libertad de América. Cada uno de ustedes puede participar de alguna manera. Los invito a incorporarse a este pequeño y feliz ejército; a este grupo de amigos; a este grupo de hermanos; para hacer de Venezuela el país que todos soñamos…
Grandes eventos históricos. ¿Para hacer qué con esos eventos históricos? Para plasmar –a través de la ópera– esos momentos importantes, a fin de analizarlos y de presentar a la posteridad, a las futuras generaciones, las enseñanzas que la humanidad debe sacar de esos momentos.
Los grandes dramaturgos clásicos, como Federico Schiller y William Shakespeare, hacían justamente lo mismo: identificar grandes acontecimientos de la historia, para mostrarlos a través del teatro y para sacar enseñanzas.
Las obras teatrales clásicas incluyen dos géneros: las tragedias y las epopeyas. En las tragedias, los personajes fracasan; y en las obras épicas, los personajes triunfan. Pero, paradójicamente, tanto las tragedias como las epopeyas comienzan más o menos igual; lo que cambia es el final.
Los dramaturgos clásicos escogen un momento histórico importante. Pueden representarlo tal cual es o, también, figuradamente, quizá porque las circunstancias políticas del momento les impida mostrar los acontecimientos en forma directa. Por ejemplo, la célebre opera de Verdi, Nabucco, que se refiere a la dominación del rey Nabucodonosor II sobre los judíos, fue usada por los italianos, de manera indirecta, para rechazar la ocupación austriaca en Italia”.
La noche me resultó ilustradora. La exposición estuvo brillante, dudo que algún asistente se haya retirado sin antes sentirse conmovido.
Venezuela se hunde desde hace muchos años, entre los pocos, lo advirtieron personas de la talla de Alejandro Peña Esclusa, presidente además, de la organización civil, Fuerza Solidaria, pero como en todo no se atendió, hoy pienso que más que eso, porque no importó.
Que sirvan entonces sus palabras tomadas del “borrador previo”, de lo que fue su ponencia bajo el título Venezuela 2008: ¿Tragedia o Epopeya?, que facilito en este enlace, para orientar hacia lo verdaderamente importante, muchas veces pospuesto.
Estoy segura que el libro será de interés el adquirirlo. Su portada y contraportada. Martha Colmenares
También en Diario de América.



























