Joven declara crímenes abominables de Sadam

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Un niño, testigo de crímenes aberrantes de Saddam
INFOBAE.COM
10 de enero
El joven, que durante la insurrección chiita tenía apenas 15 años, contó ante el tribunal que soldados iraquíes ataron a un bebé al pecho de su madre y los metieron en una bolsa que fue arrojada al río.
La agencia de noticias Aswat al Irak citó el testimonio estremecedor de un testigo ante el tribunal especial que juzga los crímenes cometidos durante el régimen del presidente Saddam Hussein.
Durante la insurrección chiita de 1991, afirma la fuente, soldados iraquíes mataron de forma cruel a mujeres y niños. El testigo, que entonces tenía 15 años, dijo haber visto que los soldados de Saddam maniataron a civiles y luego los introdujeron en grandes bolsas que fueron arrojadas a un río para que se ahogaran.
El testigo contó el caso especialmente espeluznante de una mujer que cargaba en brazos a un bebé. Los soldados ataron el bebé al pecho de la mujer antes de meter los dos cuerpos en una bolsa que fue lanzada al río.
En el juicio por la sangrienta represión de la rebelión chiita en el sur de Irak están acusados 15 ex comandantes militares y funcionarios, entre ellos el entonces secretario particular de Saddam Hussein, Abdul Hamid al Nasiri. El proceso se reanudará el próximo domingo.
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Cuando comenzó el juicio.
Martes 21 de Agosto de 2007
Colaboradores de Saddam Hussein son sometidos a juicio
Ante un tribunal especial en Bagdad comenzó hoy un juicio contra 15 funcionarios del antiguo régimen de Saddam Hussein acusados de haber estado implicados en la sangrienta represión, en 1991, de una revuelta chiita y kurda.
Un portavoz de la Justicia iraquí dijo que todos los acusados comparecieron ante el tribunal, entre ellos también Ali Hassan al Mayid, un primo de Saddam conocido como “Ali el Químico”, quien ya fue condenado a muerte en un proceso anterior por genocidio contra los kurdos y que está a la espera de que termine el juicio de apelación.
Otros de los acusados son el ex secretario particular de Saddam, Abdul Hamid Mahmud, y un medio hermano del ex gobernante, ejecutado en la horca el 30 de diciembre pasado. También tienen que rendir cuentas ante el tribunal varios ex jefes del servicio secreto y comandantes militares.
En 1991, tras la Guerra del Golfo, durante la cual una coalición internacional encabezada por Estados Unidos expulsó a las tropas iraquíes de Kuwait, los chiitas se levantaron contra el régimen de Saddam, primero en el sur y después también en otras regiones del país. Los kurdos en el norte de Irak se unieron más tarde a la insurrección.
Las tropas de Saddam sofocaron el levantamiento no sólo con medios militares, sino que también sembraron el terror con detenciones y ejecuciones arbitrarias de civiles en las ciudades chiitas. Las fosas comunes que datan de aquella época no fueron descubiertas hasta después de la caída del régimen de Saddam, en abril de 2003.
DPA




























Enero 10th, 2008 at 6:37 am
Si acaso demoro en contestar o moderar el comentario es que ando retirada de la computadora.
Más tarde vuelvo
Martha
Enero 10th, 2008 at 7:15 am
DESPOJOS
A veces me pregunto entre sollozos:
¿cómo puede Señor morirse un niño,
diluirse el amor de una pareja
por ajenos conflictos,
saltar una familia por los aires,
hacerse un pueblo, por la guerra, añicos?.
¿Por qué, Señor, la enfermedad se ensaña
con los más miserables,
con los más oprimidos?,
¿en qué lugar de la Sagrada Biblia,
La Torá, del Corán o de qué Libro,
se encuentra escrito esto?:
“Un Ángel vengador irá a la tierra
y destruirá a los débiles
haciendo del grito y de la lágrima
de todos cuantos sufren
caso omiso;
actuará sin piedad,
bajo ningún concepto mostrará compasión
pues tal es el deseo del Altísimo”.
A mi se me enseñó que el hombre débil
es bienaventurado,
y el miserable más necesitado
y el paria y el mendigo,
y…
heredarán la tierra se me dijo;
¿cómo puede pues, Señor, morirse un niño?.
A mi lado hay un Ángel que camina conmigo
y me responde a esto diciéndome:
¡Ay, amigo!
cuando las fuerzas de la naturaleza
o los instintos del hombre se desatan,
las leyes de la física
rara vez dan opción al milagro
de que se frene un tiro o un desastre natural se pare
y entonces es el Señor quien llora,
estos son los momentos en que también Dios muere un poco,
al igual que nosotros,
cuando desaparece una pareja
o una familia salta por los aires
o un pueblo se hace añicos
o,
simplemente,
cuando muere un niño.
Un abrazo y… que los asesinos de todos los tiempos paguen sus deudas como deben.