Presencié testimonio de torturas. Caso Silvio Mérida

Recibió descargas de electricidad en los pies. Lo quemaron en las muñecas, en los costados. Le negaron además ingerir los medicamentos que requiere para controlar su cuadro de epilepsia e hipertensión. Todo aquello parecía no ser suficiente para sus verdugos, luego fue objeto de amenazas. La de matar a sus hijos si no decía lo que ellos querían. Es apenas muy poco de todo lo que escuché. Un testimonio de 3 horas.
Un caso de simulación de secuestro, torturas físicas y psicológicas, es parte de lo que le ha tocado padecer a Silvio Mérida Ortiz, un preso político. De 42 años de edad, ingeniero, imputado por la presunta participación en la colocación de explosivos en las sedes diplomáticas de Colombia y España en el 2003. Ha manifestado ser inocente. Su abogado Rigoberto Quintero ha presentado alegatos que lo confirman, pero aun no logra justicia.
Por cierto, me hará llegar la transcripción de lo narrado.
Esta declaración testimonial la presencié el pasado viernes 29 de febrero. Asistí a la audiencia del juicio que se le sigue, en el Tribunal Cuarto de Primera Instancia, como dije en entrada anterior en relación al general Felipe Rodríguez (es el mismo expediente, junto a Raúl Díaz Peña). Luego de más de cuatro años preso y varios sin juicio. Desde la mañana hasta la noche, transcurrió esta audiencia.
Estar ahí y escuchar todo aquello, y encontrarme a una juez que no instruye la averiguación por estas violaciones de los derechos humanos, es suficiente motivo para decir que todo aquel que esté encarcelado por razones políticas está condenado de por si a la retaliación. Migdalia Maria Añez González parecía molestarse con su narración, más aun cuando Silvio Mérida mencionaba a responsables.
Hasta los momentos, no hay argumento jurídico que valga.
Ya en otra de mis asistencias al juicio, Silvio me había mostrado todas las cicatrices en sus manos, brazos, tiene que utilizar un aparato para sostener los hombros.
La narración de Silvio Mérida, por las torturas a que fue sometido, más que desgarradora es indignante. En su expediente destacan toda clase de violaciones a su debido proceso, a su legítimo derecho a la defensa, a los derechos humanos. Hoy estoy reseñado sobre las torturas, como una primera entrega.
Esto sucede en un gobierno revolucionario que hace minutos de silencio por la muerte de un genocida.
Para que pueda conocerse como ha sido el proceso, transcribo algunas notas desde que fue detenido. Se encuentra recluido en la DISIP. Caracas. Martha Colmenares
EL NACIONAL - Lunes 07 de Mayo de 2007 Sucesos/20
Sucesos
PROCESO
Negaron medida humanitaria a preso por explosiones
La madre de Silvio Mérida Ortiz irá a instancias internacionales al temer por la salud de su hijo, que sufre de epilepsia.
El Tribunal 4º de Juicio, a cargo de Migdalia Añez, negó, por segunda vez, la medida humanitaria solicitada para Silvio Mérida Ortiz, de 41 años de edad, que tiene 3 años y 6 meses preso en la Disip sin ser enjuiciado por el caso de las explosiones ocurridas en 2003 en las sedes diplomáticas de Colombia y España. Padece de epilepsia e hipertensión.
La información la suministró la madre del detenido, María Laya, quien indicó que irá a instancias internacionales debido al estado de salud de su hijo, lo cual le preocupa. Pide que le den casa por cárcel.
Dijo que la jueza le ha negado la medida humanitaria en vista de que Mérida Ortiz está acusado, entre otros delitos, de agavillamiento, y considera que éste es un delito de lesa humanidad. “Además, según la cuenta que ella lleva, no tiene 2 años preso”. Mérida Ortiz fue detenido en Valencia, el 8 de noviembre de 2003. Pero su familia anunció la desaparición a finales de octubre de ese año.
Se lo llevó un grupo armado de la planta baja del bloque 7 de El Silencio. Los vecinos trataron de impedir la acción de los presuntos policías, pero éstos hicieron cinco disparos para dispersar a la gente.
El expediente ha pasado por diferentes tribunales. El inicio del juicio lo fijaron para el 24 de este mes. Laya está agradecida de la atención prestada a su hijo por la Disip, pero en el servicio médico no disponen de los recursos necesarios para realizarle algunos exámenes y una tomografía. Mérida Ortiz debe ser operado de un hombro por una lesión que le quedó luego de que fue torturado durante los días que estuvo desaparecido.
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El Nacional - Lunes 10 de Noviembre de 2003
Sucesos
Apelarán contra detención de Silvio Mérida Ortiz
El criminólogo Javier Gorriño manifestó que la confesión obtenida bajo tortura no tiene valor jurídico alguno. Hoy realizan examen médico forense al detenido. El Cicpc localizó la tipografía donde imprimieron los panfletos difundidos durante las explosiones en las sedes diplomáticas de Colombia y España y cerca de la residencia del gobernador Enrique Mendoza
SANDRA GUERRERO
Silvio Daniel Mérida Ortiz, de 38 años de edad, imputado en la colocación de explosivos en las sedes diplomáticas de Colombia y España en febrero pasado, a quien la jueza 11 de control, Deyanira Nieves, le dictó medida privativa de libertad, será trasladado hoy a la División de Medicina Legal para efectuarle un examen médico forense.
La solicitud para que le hagan el examen la formularon ante el juzgado de la causa los abogados Guillermo Heredia y Rigoberto Quintero, en vista de que un diagnóstico suscrito por un forense de Valencia indicaba que no tenía daños físicos ni mentales.
María Laya, madre del aprehendido por el Cicpc, denunció que su hijo fue torturado durante los días que estuvo desaparecido.
Lo colgaron de un techo por varias horas, le colocaron electricidad en los pies, tiene laceraciones infectadas en las muñecas, quemaduras de cigarrillo y golpes en todo el cuerpo.
Durante los maltratos le preguntaban si él era “el Catire” –un militar de la plaza Francia que buscan por la muerte de los soldados –, si los oficiales disidentes estaban implicados en la colocación de los explosivos y si había planes insurreccionales.
Ella lo visitó el sábado en la Disip y dijo que está más tranquila ahora. Recordó que su hijo, que sufre de epilepsia, tuvo cuatro convulsiones y no recibió atención médica cuando estuvo en poder de un grupo de individuos armados, que se sospecha que son policías.
Laya anunció que hoy irá al Cicpc para conocer la versión que tiene este organismo policial sobre la desaparición de su hijo. “Ya en el tribunal me dieron una versión; ahora quiero conocer la de ellos. Se comentan varias versiones sobre su ubicación, que si estaba en una churuata tomando cerveza, que si estaba vagando por la autopista.
Esto es grave, supuestamente estaba secuestrado y aparece golpeado, primera vez que esto ocurre con un plagiado”, agregó.
Los abogados Guillermo Heredia y Rigoberto Quintero acudirán hoy al Tribunal 11 de Control para apelar de la decisión de la jueza Nieves, que dictó medida privativa de libertad a Mérida Ortiz por los delitos de intimidación pública, conspiración, daños a la propiedad y agavillamiento. Los únicos detenidos por el caso de las explosiones son Luis Chacín, apodado “Armadillo”, y el técnico en computación.
Una fuente se refirió a la supuesta existencia de un video en el que Mérida Ortiz habría confesado su participación en la colocación de bombas. Al respecto fue consultado el criminólogo Javier Gorriño, quien manifestó que toda confesión obtenida bajo tortura no tiene validez jurídica. Indicó que es un caso similar al de las grabaciones telefónicas que algunos diputados han difundido. “Eso sólo tiene un fin publicitario, porque no tienen la autorización de un juez”, explicó.
Trascendió que el Cicpc habría localizado la tipografía donde imprimieron los panfletos difundidos durante las explosiones en las sedes diplomáticas de Colombia y España y en las adyacencias de la residencia oficial del gobernador Enrique Mendoza. Al parecer determinaron que los volantes tienen origen común.
La madre de Mérida Ortiz relató a los periodistas que no sabe la hora en la cual el Cicpc encontró a su hijo, en Valencia, pero explicó que el viernes a las 11:00 am la llamó un funcionario y le dijo: “Señora María, tengo a su hijo, tranquilícese que está en la PTJ, se lo voy a poner”.
Enseguida ella pudo hablar con él. El mismo funcionario le manifestó que podía ir a la sede de Parque Carabobo. Pero no había pasado una hora, cuando recibió una llamada del Tribunal 11 de Control, durante la cual le dijeron que su hijo estaba en ese juzgado y que debía presentarse con sus abogados.
A las manos de María Laya nunca llegó el video que grabaron con su hijo para demostrarle que éste estaba bien y luego pedir el rescate. A ella siempre le extrañó que si se trataba de un plagio no pidieron dinero para liberarlo. Los testigos del hecho, cuando se llevaron a Mérida Ortiz de la planta baja del bloque 7 de El Silencio, nunca fueron citados para elaborar los retratos hablados de los autores.
Al técnico en computación le robaron un cheque por 1,8 millones de bolívares, 200 dólares y la tarjeta de débito. “No sé en qué situación estamos viviendo en el país”, manifestó la madre del detenido.




























Marzo 5th, 2008 at 6:34 am
Es muy lamentable que los venezolanos como pueblo,hayamos permitido que estas desgracias ocurran sin ni siquiera protestar en frente de los tribunales…me avergüenzo muchas veces de pertenecer a este pueblo conforme y a veces inhumano…saludos, seguiremos en la lucha…muy a pesar de los que creen en la ” revolución bonita”
Marzo 5th, 2008 at 10:33 am
Es vergonzoso que en pleno siglo XXI se sigan produciendo casos como éste, vergonzoso y la ONU mira al tendido como de costumbre
Marzo 5th, 2008 at 2:03 pm
Saludos Alejandra Calcines, una cosa es lo poco que pueda decir, y otra escucharlo. Además no permiten ni tomar notas, mucho menos grabaciones, de ahí que es preciso hacernos de la transcripción
Si, Fin de los Tiempo, esto pasa.
Un abrazo, Martha
Marzo 5th, 2008 at 8:07 pm
Estoy impresionado.
Marzo 5th, 2008 at 8:12 pm
Deja Juan, que tenga la transcripción.
esto sucede en la Venezuela con Chávez.
En cambio si se lloran los genocidas terroristas.
Martha
Marzo 7th, 2008 at 9:18 pm
También yo presencié El Testimonio de Torturas del Ingeniero Silvio Mérida, y todavia, recuerdo impresionada su valiente narración delante de su Mamá y su hija de 20 años. Lloré de impotencia y de indignación por pertenecer a una sociedad que NADA LE IMPORTA. y que consiente hacer pagar años de carcel a un ciudadano sin haber cometido ningún delito
Que falta de sensibilidad de la juez Migdalia Añez. Note igual que Martha con la desgana que no tenia más remedio que escucharle, la sucesión de babaridades y torturas a las que fué sometido desde el momento que la policia, fingiendo un secuestro se lo llevan. Tan fué así, que tuvo que hacer un receso de media hora, cosa nada habitual en medio de una audiencia, que se tuvo que reducir a diez minutos por las protestas en la sala.
Que paso del sentido maternal y, todo lo que conlleva haber tenido un hijo en el vientre, al que estábamos acostumbrados en Venezuela?….Quién es el responsable de tan horrible cambio.?…..Todos los sabemos, incluyendo la valiente Mamá de Silvio.
Será que la Sra.Juez no piensa que sus hijos, en cualquier momento, más pronto que tarde, pueden ser víctimas del régimen al que sirve, o, del hampa que anda suelta?. Dios los proteja. Ellos son INOCENTES…POR AHORA.