Etarra que ordenó el crimen se había sentado a negociar con gobierno de ZP

ELECCIONES 9M / El atentado
El etarra que ordenó el crimen se sentó a negociar con el Gobierno
López Peña, alias ‘Thierry’, se hizo con el liderazgo del comité ejecutivo al desplazar a ‘Josu Ternera’ antes del atentado de la T-4 de Barajas
ANGELES ESCRIVA
EL MUNDO.ES
MADRID.- «ETA está dirigida por un tipo paranoico obsesionado por la seguridad y esto, paradójicamente, le convierte en un tipo más inseguro que tiene razonamientos coléricos». Es la descripción que un experto realizaba de Francisco Javier López Peña, Thierry, el terrorista que en estos momentos es considerado el número uno del comité ejecutivo de ETA -el que concreta los atentados contra políticos- después de ganarle el pulso a Josu Ternera.
No es el único que está al frente de la banda en estos momentos -en el comité ejecutivo están, entre otros, el propio Ternera y su acompañante en el inicio de las negociaciones para la tregua, Maiztiegi Bengoa-, pero resulta indicativo su perfil: responsable del denominado aparato militar, fue el principal instigador del fin de la tregua. Esto no impidió que fuera uno de los terroristas que se sentó a negociar con los enviados del Gobierno 15 días antes del atentado de la T-4 y es uno de los principales urdidores de la estrategia propagandística con la que ETA ha querido responsabilizar del fracaso de las negociaciones al Gobierno y al PSOE, y al PNV en un segundo término. La consecuencia de esta tesis es el asesinato del ex concejal socialista Isaías Carrasco, cuya orden los expertos de las Fuerzas de Seguridad atribuyen al comité ejecutivo de la banda.
Cuando, a mediados de diciembre de 2006, los representantes del Gobierno se sentaron frente a los interlocutores de ETA, se dieron cuenta de que la banda se había saltado una de las normas fundamentales del proceso, cual era la de conservar a lo largo de las negociaciones a los interlocutores designados desde el inicio. No conocían a los nuevos representantes, pero optaron por seguir y se llevaron la impresión de que la organización terrorista no descartaba presionar al Gobierno con algún tipo de iniciativa, aunque fuera sin ocasionar víctimas con el fin de que no todo saltase de inmediato por los aires. Uno de quienes les hizo concebir esa impresión pesimista fue Thierry, el sustituto de Ternera en esas conversaciones y al frente de la banda.
López Peña es un terrorista muy veterano que logró pasar inadvertido para las Fuerzas de Seguridad a lo largo de los años. No le otorgaban ningún papel relevante, hasta que se enteraron de que, en plena tregua, hacia el mes de julio, le planteó un pulso a Josu Ternera y lo ganó. De ahí salió en agosto el comunicado en el que la banda le advertía al Gobierno de la «crisis» del proceso, y a partir de ese momento tuvo lugar la progresiva toma de posición de los más radicales dentro de la izquierda abertzale. Por esas fechas se sitúa la pérdida de poder de Otegi frente a Permach y el fracaso de la conversaciones de Loyola entre Batasuna, PNV y PSE. Ternera, como ocurre siempre en la organización, asumió la decisión mayoritaria del resto.
Tras la T-4 y el asesinato -según ETA, involuntario- de los ciudadanos ecuatorianos Estacio y Palate, la banda temió que ni los suyos entendiesen su actitud, e inició una estrategia consistente en responsabilizar al Gobierno y al PSE, y secundariamente al PNV de lo que había ocurrido. Apenas 10 días después de las muertes insistió en que el Ejecutivo «no ha dado pasos para desactivar sus mecanismos de represión» y reprochó al PNV estar «alimentando la línea del Gobierno español contra la izquierda abertzale». «PSOE y PNV han utilizado la misma estrategia y el mismo punto de vista sobre el proceso, y los macroproyectos económicos que han firmado son el principal hilo que les une», insistió.
A pesar de los esfuerzos del Ejecutivo -reconocidos por el presidente Rodríguez Zapatero- para intentar reconducir la situación en los primeros meses de 2007, ETA repitió e intensificó la tesis en sus textos. También en el último comunicado hecho público la semana pasada, en el que la banda pedía la abstención y el boicot para las elecciones.
Y no sólo fue una tesis. A partir de entonces, los objetivos fueron los concejales socialistas, las casas del pueblo del PSE y la Ertzaintza mediante la colocación de bombas- trampa. ETA envió su primer y estremecedor aviso con una bomba lapa colocada en los bajos del vehículo oficial del concejal del PSE de Galdácano, Juan Carlos Domingo. El edil socialista se había ido de vacaciones y su guardaespaldas, Gabriel Giner, salvó milagrosamente la vida cuando el explosivo estalló incendiando el coche. Meses después, en Nochebuena, destrozó la casa del pueblo de Balmaseda y, más tarde, la de Derio.
Los expertos policiales conocedores del funcionamiento interno de ETA sostienen que la banda encarga un atentado de forma genérica a sus comandos cuando el objetivo son policías, guardias civiles o militares. Sin embargo, cuando se trata de un político, el comité ejecutivo especifica de qué partido y, según la ubicación del grupo al que le asigna el asesinato, facilita unos nombres u otros. Finalmente, son los terroristas del grupo quienes concretan uno de los objetivos según la facilidad que tengan para alcanzarlo. Consideraron que Isaías Carrasco era el objetivo más accesible de la lista.































Marzo 8th, 2008 at 4:53 am
Nada nuevo. Sabemos que el PSOE de ZP y ETA trabajan jntos desde que ZP quiso ser el nuevo dictador de ESpaña
Marzo 8th, 2008 at 5:15 am
La misma carroña.
Por lo visto, este sábado negociaron en el País Vasco: ¿rompieron, o ultimaron los detalles del atentado?
Por cierto, ¿cuándo duermes?
Marzo 8th, 2008 at 7:54 am
Mi intuición ibérica me dijo que no debía asistir a las manifestaciones que se convocaron tras la masacre del 11-M, y no me equivoqué. Ahora, me pasa lo mismo. Ya han acusado los pesoes a Rajoy de ser culpable del atentado. Le han impedido de mala manera dar el pésame a la familia … sólo Rajoy y los tontos que le acompañan pueden a estas alturas asombrarse de tal hecho. Cuándo entenderá el gallego que a esta gentuza tramposa no le puede tratar como al resto de los mortales. Pues no hay manera. Por otro lado, creo que esa boñiga aspada formará gobierno apoyado por toda la cochambre nacionalista y comunista que representa lo más siniestro de España. Y llegados a este punto, y volviendo al 11-M, recuerdo el Juramento de Santa Gadea, “Jura, Boñiga aspada, que nada tuviste que ver en …”
Marzo 8th, 2008 at 8:00 am
Con rabia contenida despues de volver a ver la foto de Patxi Lopez sentado con los representantes de ETA….
¿De qué hablaron el 1 de marzo (creo que fue ese dia) los representantes del PSOE y los de ETA?
¿De que?
Marzo 8th, 2008 at 11:59 am
# 2 Persio

Por ratitos…
Saludos amigos, y ya saben que estamos atentos con ustedes.
Martha
Marzo 8th, 2008 at 7:04 pm
Quiso hacer de hombre bueno, además de traidor, al no ser posible hacer de hombre inteligente y leal. Los asesinos siempre fueron e hicieron de malos y aunque poco inteligentes, si bastante listos y avispados. Aceptaron la generosidad del bueno y convirtieron al ‘bueno’ en su rehén, mediante las reseñas de sus bondades, levantadas en actas una tras otra. Rajoy exigió, en el Congreso, las actas de las reuniones con ETA. El ‘bueno’ aseguró que no existen, probablemente mintiendo con su habitual normalidad. Los asesinos les amenazan de cuando en cuando con publicarlas. Dan la lata un poco de tiempo y no las publican. ¿Está cediendo el ‘bueno’ al chantaje de los asesinos? Estos no amagan, solo amenazan y cuando lo hacen tiene que haber una buena razón para dar marcha atrás.
Un estado, cualquiera, no puede tener un presidente de gobierno bajo el condicionamiento del chantaje de una banda de forajidos. ZP además comparte ideario y objetivos con ETA, en cuanto que ambos se definen de izquierdas y ambos odian a España. Ambos destruyen al estado y a la nación. Ambos desprecian a sus víctimas. Ambos incumplen la ley. Ambos alardean de una indecencia inmoral, espeluznante.
ZP, se niega a renunciar a la rendición del estado ante los asesinos. Se negó a derogar el permiso del Parlamento, a pesar de haberlo infringido, como ha infringido o incumplidoleyes y la propia Constitución, cediendo a las exigencias de ETA, poniendo en grave riesgo la seguridad nacional y el propio estado.
Ambos deben cmpartir tribunal de justicia y condenas de prisión. Gane o pierda, ZP no puede ser presidente del Gobierno de España una segunda legislatura. Si gana el PSOE debe nombrar otra persona para que ocupe su lugar. ZP y sus ministros de sus gobiernos, entre otros, deben ser entregados a la justicia.