García Márquez arriba a los 50 años de casado
El escritor colombiano Gabriel García Márquez, el autor de “Cien años de soledad”, se casó hace cincuenta años con Mercedes Barcha. Un periodista del matutino El Tiempo lo recuerda. Y menciona: El entonces corresponsal periodístico, de 31 años, contrajo nupcias el 21 de marzo de 1958 en un templo católico de la caribeña Barranquilla, cuando ya la edición del día de El Heraldo había dado por hecho el enlace matrimonial. Martha Colmenares. Sigue en
García Márquez se casó hace 50 años cuando prensa ya lo había desposado
22-03-2008 - 12:44 h.
Bogotá | EFE
Los Tiempos.com
El escritor colombiano Gabriel García Márquez se casó hace cincuenta años con Mercedes Barcha después de que el diario El Heraldo, de Barranquilla, lo diera por desposado de manera anticipada, recordó hoy el matutino bogotano El Tiempo.
El entonces corresponsal periodístico, de 31 años, contrajo nupcias el 21 de marzo de 1958 en un templo católico de la caribeña Barranquilla, cuando ya la edición del día de El Heraldo había dado por hecho el enlace matrimonial.
“Sabe García Márquez con cuánta simpatía lo saludamos a la vez que lo felicitamos, lo mismo que a su gentil compañera, deseando a ambos eterna luna de miel”, escribió entonces el periódico de esa ciudad, con el que el futuro Nobel de Literatura estuvo vinculado.
El Tiempo indicó que el periodista había regresado a la ciudad de Barranquilla solo la víspera de la ceremonia, procedente de Caracas, donde estaba radicado, y que se alojó en el antiguo hotel Alhambra.
Allí, antes de salir con destino al altar, se enteró, por las notas de la columna De Sociedad, de El Heraldo, que él ya había contraído nupcias “con distinguida dama de la sociedad costeña”.
“Gabriel García Márquez contrajo matrimonio”, tituló el diario local, según la versión, y añadió que la edición del día siguiente del mismo matutino dio cuenta del hecho ya consumado del “Enlace García Márquez-Barcha”.
El autor de “Cien años de soledad”, considerada como la obra cumbre del colombiano, vio cumplida así la invitación que le había extendido doce años antes a Mercedes Barcha para que se casara con él.
La versión recordó que fue en Sucre, localidad del departamento caribeño homónimo a la que se habían mudado las familias de los dos, donde García Márquez le hizo la propuesta a Mercedes Barcha, con quien había coincidido allí en un baile, tipo de fiestas que también pudieron compartir en Barranquilla.
Aída, una de las hermanas del escritor, dijo a El Tiempo que entre la pareja “nunca hubo un noviazgo en firme, hasta cuando él se fue enamorado a Europa, enviado por El Espectador en 1955″.
El ahora semanario El Espectador tiene el mérito de haber descubierto a quien recibiera en 1982 el Nobel de Literatura, con la publicación hace sesenta años de su primer cuento, “La tercera resignación”.
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22 de Marzo de 2008
Medio siglo de casado cumplió Gabriel García Márquez, el Nobel colombiano
El Tiempo
Foto: AP-Archivo / EL TIEMPO
Gabriel García Márquez y su esposa, Mercedes Barcha, saludan a la multitud que salió a recibir al Nobel a a la estación del tren de Aracataca, el 30 de mayo de 2007, luego de una ausencia de 25 años.
Curiosamente, la prensa lo casó un día antes, por un error del diario ‘El Heraldo’ de Barranquilla, que en su edición del 21 de marzo de 1958 dio por hecho lo que sucedería sólo varias horas después.
‘Gabo’ estaba alojado en el desaparecido hotel Alhambra cuando leyó el titular de la página siete, columna De Sociedad, del matutino donde había trabajado años atrás : ‘Gabriel García Márquez contrajo matrimonio’.
El error era sólo en el título . Él era hombre soltero, que había llegado en la víspera desde Caracas, donde residía, para casarse el viernes, 21 de marzo de 1958, con su novia: Mercedes Raquel Barcha Pardo.
El texto, que quizás lo tranquilizó, decía:
“Nuestro muy apreciado y caballeroso amigo el señor don Gabriel García Márquez, redactor viajero de ‘El Independiente’ y de ‘El Espectador’, en Europa, se encuentra nuevamente en Barranquilla. García Márquez bajó a la Costa Atlántica, de donde él es nativo, para contraer matrimonio aquí con distinguida dama de la sociedad costeña.
“Sabe García Márquez con cuánta simpatía lo saludamos a la vez que lo felicitamos, lo mismo que a su gentil compañera, deseando a ambos eterna luna de miel”.
‘Matrimonio maravilloso’
Ese viernes, hace medio siglo, ‘El Heraldo’ tituló, abriendo sección (página seis), a dos de las ocho columnas de entonces, con ‘Enlace García Márquez-Barcha’. El texto, en tres párrafos, informaba de la unión con ‘Mercedes Barcha, hija de Don Demetrio Barcha’.
El padre Ramón Luis Iglesias ofició la misa, a las once de la mañana, en la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Según el libro correspondiente, sirvieron como testigos Rafael García y los padres del novio, Gabriel Eligio García y Luisa Márquez. Él (de 31 años) había sido bautizado en Aracataca, el 27 de julio de 1930, y ella (de 25), el 29 de septiembre de 1933 en Magangué.
“No fui al matrimonio, pero recuerdo que poco después, ese mismo día o al día siguiente antes de regresar a Caracas, Gabito tocó el timbre de mi casa para almorzar con Mercedes”, asegura la poetisa y amiga del escritor Meira del Mar. Y le dijo, según ella: “Esta es la primera casa a la que entro como casado”.
A esa casa del barrio El Prado llega Gabito casi siempre cuando está en Barranquilla. “Con Mercedes conforma un matrimonio maravilloso”.
La importancia de Mercedes
El auto frenó en seco. El matrimonio y sus dos pequeños hijos iban de Ciudad de México a Acapulco, en plan de paseo en aquel 1965. El conductor se dirigió a ella y le dijo que tenía la clave para iniciar la novela que por años le daba vuelta en la cabeza, partiendo de cuando el niño fue llevado a conocer el hielo por su padre, de la misma manera que se lo contó su abuela.
La historia la ha contado el propio García Márquez: regresó de inmediato a Ciudad de México, negoció el carro, reunió un dinero y se encerró a escribir. La plata alcanzó apenas para seis meses, cuando el proceso de redactar la novela duró año y medio. Gabo nunca se enteró de nada. Mercedes solucionó todo y nunca faltó nada en casa, ni las 500 hojas en blanco que requería cada tiempo el escritor. Así tomó vida ‘Cien Años de Soledad’.
“Sin Mercedes no hubiera llegado a escribir el libro”, dijo una vez antes de recibir en 1982 el Premio Nobel de Literatura.
Ella, según amigos que pidieron omitir sus nombres, es una persona callada, pero buena amiga; seca con los mayores, pero cariñosa con los niños. Meira del Mar sostiene que es “una persona agradable y muy cordial”.
La importancia de Mercedes en la vida del Nobel queda reflejada cuando Aída, hermana menor del escritor, dice que “Lo que sí me consta, todavía hoy, es que Gabito respira por el pulmón de Mercedes”, en el libro ‘Los García Márquez’, de Silvia Galvis.
Aída sostiene que él persiguió a su amiga de infancia por años, hasta que se encontraron a comienzo de la década del 50 en Barranquilla, en la época en que él trabajó en El Heraldo y la familia de ella había llegado a la ciudad. Bailaron los domingos en el hotel El Prado. Y nunca hubo noviazgo en firme, hasta cuando él se fue enamorado a Europa, enviado por El Espectador en 1955.
Gabito la conoció en Sucre (Sucre) cuando ella tenía 13 años. Allí vivían las familias de ambos. En un baile de Cayetano Gentile (Santiago Nasar, en Crónica de una Muerte Anunciada), Gabito la invitó a que se casara con él.
Su compadre, el periodista y escritor Plinio Apuleyo Mendoza, dice en el Olor de la Guayaba que García Márquez la conoció delgada como un alambre.
En 1996, durante el cierre de un taller de periodismo deportivo en Cartagena, en el que le recordamos una columna titulada ‘La jirafa’ que él escribió a principios de los años 50, García Márquez dijo que nos iba a regalar la pregunta que nunca le había hecho ningún periodista.
-¿Cuál, Maestro?, le pregunté.
“¿Por qué yo ‘bauticé’ a esa columna con el nombre de La Jirafa?”, respondió. Y tras una breve pausa, agregó: “Así yo le decía a Mercedes, el amor de mi vida”.
ESTEWIL QUESADA F.
REDACTOR DE EL TIEMPO
BARRANQUILLA



























Marzo 22nd, 2008 at 5:02 pm
¡Qué buena noticia! La verdad debe ser maravilloso compartir la vida al lado de seres que por lo menos entienden el mundo y lo internalizan de una manera muy poética. Esta celebración es, sin lugar a dudas, una oda a la vida.
Besotes Sra. Martha.
Marzo 22nd, 2008 at 7:55 pm
Detras de un gran hombre, siempre hay una gran mujer. Gabo y Mercedes, se complementan de tal manera, que pasados 50 años, su amor permanece inmaculado. Esa es la felicidad.
Marzo 22nd, 2008 at 10:01 pm
Admiro a García Márquez. Y más lo admiraría si se tomase una buena tacita bien cargada de cicuta.
Aduisito.