Expediente Gamallo, el español víctima masacre 11A

Comienzo con el caso del ciudadano gallego José Antonio Gamallo, la serie de artículos con motivo de cumplirse 6 años de la masacre del 11 de abril de 2002. Los hechos resumen una agonía con pocos dolientes. ¿Por qué? Porque los medios de comunicación muchas veces se van por las ramas de la tragedia y no por su raíz. Tristemente decir, con la indignación por delante, el caso de la masacre del 11 de abril del 2002 en Caracas, Venezuela, cuando una marcha partió alegre y pacíficamente en su justa protesta contra el régimen de Hugo Chávez, y el tratamiento de maltrato conferido por los informativos internaciones dejó el sabor de la impotencia. Martha Colmenares. Sigue el artículo en
Y entre ellos los de España, que se hicieron eco de cualquier basura noticiosa que les llegó, y se ponderó la infamia contra una mayoría de ciudadanos democráticos, entre los cuales, me cuento. Que gracias a Dios estoy viva, como otros tantos de esos más de un millón y medio de personas, que participamos, no así, un ciudadano español, José Antonio Gamallo, quien nos acompañaba como un solidario caballero honorable, consciente quizá también, que los días por venir serían rojos para Venezuela. Sangre, muertes y presos y perseguidos políticos se desataron desde entonces en nuestro país.
Más que destacar y exigir justicia por su conciudadano, a quien le dieron un tiro en la cabeza, que lo mantuvo en coma y parapléjico, cuando testigos denunciaron que “los disparos procedieron de varios grupos de francotiradores miembros de los Círculos Bolivarianos, próximos a Chávez, que se apostaron en los edificios aledaños al palacio de Miraflores”, no fue así. Por el contrario.
Esto no fue tan importante a destacar como si, lo que hasta periódicos como el Mundo se desbordaron en resaltar: señalarnos a la oposición venezolana como golpistas y ¡claro! con la coletilla de los “cómplices” CIA, USA, hasta el ex-presidente Aznar. ¿Cómo podía hablarse de un golpe que no ocurrió? Lo que si ocurrió fue una vil masacre.
Es que para pruebas basta mirar la crónica del 13 de abril de ese año 2002, cuando El Mundo de España se hace eco de lo escrito por Rafael Del Naranco, en un especial del periódico venezolano El Mundo.
De un promedio de 140 líneas entre encabezados, con toda clase de distorsiones de lo que en realidad se vivió, apenas 11 líneas, ¡once!, sólo fueron dedicadas para decir que se le había dado un tiro en la cabeza a un español. Cuando a mi entender, lo trascendente era la agresión a este ciudadano y no la sarta de mentiras que se expresaron.
Y lo digo, porque los ciudadanos democráticos venezolanos, entre los retos de nuestra lucha a través del “Grupo 11. Queremos saber”, está el de honrar la memoria del 11 de abril de 2002, como el día de la masacre y desmitificar ese cuento del golpe de estado, del cual se ha expuesto suficientemente.
Expediente José Antonio Gamallo
El fue repatriado a Galicia, su lugar de origen, con síndrome de afectación neurológica severa y se encontraba en estado de coma vegetativo, producto de la herida en el cerebro por el impacto de bala recibido entre la Avenida Baralt y la Plaza Caracas. Otros ciudadanos venezolanos también quedaron gravemente heridos, otros murieron en el acto.
José Antonio Gamallo, de 46 años. Saber de su estado crítico nos conmovía, hasta que su madre Amelia Gamallo, padeciendo el dolor de tener a su hijo en coma, parapléjico, pudo llevárselo a Vigo, casi a los tres meses, un 9 de julio, para ser internado en una Residencia llamada Santa Cruz de Arrabaldo, perteneciente a la Fundación San Rosendo de Ourense, donde murió, un mes después, en agosto, por una complicación infecciosa en su organismo.
Pero este asesinato fue llevado a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, en agosto del 2002, junto a los otros casos, con el resultado que en el año 2006 el organismo internacional admitió la petición para estudiar las muertes del 11A, que fue solicitada por la organización no gubernamental VIVE.
Por un lado sabemos que su madre acaba de ser enterada, sin embargo, esto no sabemos cuando tiempo llevará; más cuando hay que dar el paso de negociar con el gobierno, y la única negociación posible es la de que se haga justicia.
El caso fue controversial, a raíz de la venida a Venezuela ese 2002 de un diputado que un año después, en el 2003, llamarían el “rebelde” del PSOE, Eduardo Tamayo, ese que por alguna razón, se dice que para que no llegara la izquierda extremista permitió presidir la Asamblea de Madrid al Partido Popular, cuando de forma deliberada se ausentó sin votar. Que fue llamado “indigno” por Zapatero.
Y en esa visita a nuestro país, amenazó al Presidente Hugo Chávez, declaró a nombre del partido sociata que era preciso intentar las acciones por crímenes de lesa humanidad y hasta ofreció abogados, y los medios que hicieran posible una acción penal en la Audiencia Nacional española.
Pero luego tuvo que retractarse, los progres lo llamaron al botón, ya desde ahí se veía venir el compadrazgo con la revolución bolivariana, y tuvo que decir que había hablado a título propio. Sus declaraciones, que además ocasionaron un impasse diplomático, le valieron para que el oficialismo lo tildara de “diputado corrupto”, el Vicepresidente José Vicente Rangel, lo acusó de golpista, un aliado de los manejos de la oposición venezolana y de ser un “irresponsable”. ¡Qué no le dijeron! Sobre lo que hace en la actualidad tengo entendido que está inactivo en la política.
Sólo nos quedaron lágrimas y dolor por ese día 11A. Los muertos bajo tierra, víctimas inocentes del odio, el odio que profesa este régimen a su disidencia. Y por eso el “Grupo 11. Queremos saber”, a José Antonio Gamillo y a los otros 18 caídos, honrará su memoria mañana viernes 11 de abril de 2008, como cada 11 de mes en Parque Cristal, en el Monumento de los Caídos (Luego de la concentración en Plaza Brión).
Posiblemente, en el transcurrir de estos seis años, esos medios, ahora sí entiendan que se trató de una masacre, una vil masacre.
Martha Colmenares
Este es un artículo actualizado que fue publicado en Debate 21, en el 2006 por este enlace al pulsar.
*Relacionado: Se hizo eco En Defensa de Occidente
José Antonio Gamallo, el español víctima de Chávez
























Abril 10th, 2008 at 1:47 pm
¿Dirá algo sobre el tema Don Mariano Rajoy PP)? ¡Lo mismo no dice nada……..!
Abril 10th, 2008 at 2:15 pm
Yo, la verdad, tal y como van las cosas aquí en España, ya no sé que deciros, lo mismo no dice nada…. Todo puede ser. Y es que ya tal y como van las cosas me parece que vamos peor que un caracol en una carrera de Formula 1 .
de veras, muy decepcionada y muy triste y deprimida.
Qué tristeza ver a mi país así.
Abril 10th, 2008 at 3:26 pm
Martha, estaremos contigo en espíritu y lo recordaremos en nuestros blogs. Un fuerte abrazo desde España…
Abril 10th, 2008 at 4:17 pm
Saludos amigos, gracias por el aporte.
Martha
Abril 10th, 2008 at 4:43 pm
Qué barata es la persona que tiene precio…pues la pueden comprar.
JOSE ANTONIO GAMALLO es el muerto número 20 del genocida HUGO CHÁVEZ FRÍAS, y mañana 11 de abril de cumplen 6 años de la masacre que ordenó en contra de un pueblo indefenso, para después renunciar y decir que era un golpe de Estado…
MALDITO MIL VECES CHÁVEZ Y TODOS SUS LAMECULOS¡¡¡
Abril 11th, 2008 at 3:46 am
[...] del 11 de abril de 2002. Los hechos resumen una agon
Abril 12th, 2008 at 9:14 am
Mi solidaridad y recuerdo a las víctimas de otro 11, fatídico once. Cuando la convivencia pacífica se tiñe de sangre, lo prioritario es pedir justicia y exigir la verdad, porque de lo contrario, la libertad queda también herida de muerte y si asesinan la libertad la memoria de las víctimas es de nuevo masacrada.
Un abrazo para tí y para los venezolanos.