Spanish Pundit, un referente de los temas ignorados por los medios. Entrevista
Es la más autorizada para orientar sobre lo que yo llamo el tabú noticioso más allá de Occidente. Sin ser una internacionalista, sin duda la materia la domina de manera tal que su espacio en Internet es el más valioso referente en temas a día de hoy, pospuestos por los medios de comunicación. Este fue mi preámbulo para el encuentro con la autora del conocido Blog Spanish Pundit en Diario de América. Y ante lo expresado aquí, hay una preocupación que me embarga, que la misma gente, muchas veces no quiere ser informada en estos temas, hay un rechazo hacia ellos. Creo que se debe a la postura de los medios, que han acostumbrado a que el individuo sólo se incline por lo que ya sabe y se castra su capacidad de ir más allá, lo cual induce a la autocensura individual. Muy oportuna esta entrevista con motivo del Dia internacional de la Libertad de Expresión, esa libertad cada vez mas agotada. Ampliamente recomendada si acceden directamente a Diario de América, ya que las citas tienen sus respectivos enlaces. De todos modos el texto está a continuación. Martha Colmenares. Sigue en
Diario de América
5/4/2008
Desde Spanish Pundit: “Es más peligroso que ciertas ideas estén en la sociedad y no se sepa que existan”
“Los medios no informan sino crean opinión”

Texto de la gráfica: Referente en temas pospuestos por los medios de comunicación
Me atrevo a decir que “Nora”, autora de Spanish Pundit, es la más autorizada para orientar sobre lo que yo llamo el tabú noticioso más allá de Occidente. Sin ser una internacionalista, sin duda la materia la domina de manera tal que su espacio en Internet es el más valioso referente en temas a día de hoy, pospuestos por los medios de comunicación.
Por Martha Colmenares
La tarea tiene ciertas reglas en esa suerte de encanto para dar con esos contextos y lograr ponerlos en el tapete. Luego del hallazgo, más el dominio de otros idiomas, así como la acuciosa investigación que ella se obliga, permiten dar las respuestas ante el asombro que estos hechos marginados o conflictivos producen, cuando se nos asoman. Objeto además, de una distorsión por parte del tratamiento mediático, que muchos no observan. Que concluyen en la censura o hasta en la persecución, fenómeno que merece el análisis, y sobre ello trata este encuentro con Spanish Pundit.
-¿Cómo se pudiera orientar a los bloggeros y personas en general para dar con este tipo de referencias que por lo general no gozan de la cobertura de los medios?
-Quizás esta sea la cuestión que más me ha preocupado desde el principio. Cualquier blogger tiene una audiencia muy limitada lo que implica que el objeto de sus posts no trascienden, en muchos casos, a más personas que las que le leen. De modo que hay que tener inventiva y creatividad para poder difundir las noticias lo más que puedas sin resultar a la vez pesado ni cargante para otros bloggers. Escribir para otros blogs, crear mailings o grupos de internet que estén interesados en estas noticias son algunas de las soluciones a este tipo de limitaciones. Las redes de blogs también son positivas a este respecto, porque permiten que bloggers que tienen algo en común tengan un lugar donde expresar sus opiniones de forma visible para aquellos que no forman parte de las mismas.
A ello hay que añadir que un blogger no remunerado por esta actividad, como somos la mayoría, no tiene tiempo para postear sobre todo lo que ocurre. Por ejemplo, esta semana, como consecuencia de dos hechos fundamentales, que han sido el bautizo de Magdi Allam y la difusión de la película Fitna de Geert Wilders, no he tenido tiempo de postear sobre Tibet ni sobre las FARC y su bomba sucia. Ahora mismo existe una crisis en Uganda, relacionada con los hechos de Chad y Sudán de hace escasas semanas, que seguramente tendrá muy poca repercusión en España, a pesar de su importancia geoestratégica. Y tenemos a Zimbabwe donde se están celebrando “elecciones” y Mugabe sigue haciendo de las suyas sin que sea objeto de examen por prácticamente nadie.
Y luego, claro, tenemos la pasividad de los medios por aquellos hechos que no sean morbosos o que no sustenten sus posiciones ideológicas. Una de las cosas que más me sorprende es que los medios ya no se llaman “de información”, esto es, de transmisión a una audiencia de unos hechos que ocurren. Se llaman de comunicación y según Juan Luis Cebrián, serían de creación y difusión de opinión, por lo que se está considerando, principalmente, que el receptor es un disminuído intelectual y necesita que le digan, no lo que pasa para que se forme una opinión propia, si no lo que debe pensar respecto de la parte de realidad que le han contado. Y es este posicionamiento en una especie de verdad superior y de desprecio al ciudadano-receptor, lo que hace a los medios de comunicación, de cualquier signo político, especialmente peligrosos porque le intentan educar y nunca se sabe con qué propósito lo hacen.
-¿Qué experiencias tienes en caso de persecución por lo que informas en tu blog?
-Básicamente, existen dos formas de persecución blogosférica. La realizada por los gobiernos u otros grupos con poder fáctico y la realizada por unos bloggers contra otros.
Respecto de los primeros, es necesario decir que las formas de censura son muy variadas. Van desde la clausura de los blogs o páginas que no gustan al poder hasta la activación de mecanismos que impidan a las internautas acceder a esos blogs. Lo que se intenta en la mayoría de los casos, sin embargo es perseguir directamente al blogger: con ello se consigue, primero, una medida represiva contra la voz disidente y después, una medida preventiva contra los posibles nuevos disidentes.
Los casos que siempre se citan al respecto son de sitios muy lejanos: China, Irán, Arabia Saudí o Yemen son países que persiguen activamente a los blogueros que critican al gobierno o, en el caso de los países islámicos, a la religión. Pero aquí y ahora determinados Estados y organizaciones internacionales están llevando a cabo precisamente campañas para limitar la libertad en internet.
La razón es muy simple: las personas que blogueamos estamos en la mayoría de los casos muy disconformes con el tratamiento mediático de determinados temas (o con su falta de tratamiento) y somos muy difícilmente manejables desde el poder si no es mediante la coacción y el temor a sanciones. La libertad que da el escribir sin tener a alguien que te diga lo que puedes o no puedes decir o sobre lo que puedes o no puedes escribir arrastra otros inconvenientes y el principal es que cada uno, individualmente, somos vulnerables, en el sentido de que, al ser nuestra audiencia limitada, no podemos decírselo más que a aquellos que nos leen y en algunos casos, sólo a aquellos con quienes tenemos la confianza suficiente como para poder hablar directamente.
Los gobiernos, que no son tontos y miran por su interés, lo saben. Precisamente por eso, se intentan aprobar (y se aprueban) medidas para un supuesto control a pederastas y otros criminales, que siempre tienen cabos sueltos (y a veces no tan sueltos) que permiten saber quién ha escrito qué mediante el control de las IPs y de los accesos a la red, sin que el usuario lo sepa (la UE las ha aprobado sin necesidad de decir que esa era su finalidad), y segundo, mediante el intento de punición de ideas consideradas extremistas o que tienen que ver poco con la mentalidad dominante.
Esta última cuestión es la más interesante de todas y sobre todo se ha discutido a raíz de la despenalización del Holocausto en España. Desde mi punto de vista, y siendo horrible que alguien niegue algo de lo que todavía hay supervivientes, tengo que decir que sin embargo, esto es bueno para la libertad de pensamiento: las personas que piensan así van a poder decirlo abiertamente por lo que se sabrá quiénes son y se podrá discutir con ellos de forma directa. Por supuesto, eso no quiere decir que sea optimista sobre su cambio de ideología, pero creo que es más peligroso que ciertas ideas estén en la sociedad y no se sepa que existan y, por tanto, no conlleven el desprecio social que merecen.
Lo ocurrido a Crispal et al es suficientemente representativo de lo que digo, porque en ese caso, es que ni siquiera se han leído los blogs para ver si eran intolerantes o no. Simplemente han dicho que, como los tenía enlazados una web anti-inmigración cuyo contenido no conozco porque no la he leído, pero que se calificaba de “xenofóba”, ya todos ellos lo son. Es como decir que, si hubiera estado enlazado el Corte Inglés o el Ministerio de Hacienda, los responsables de estas páginas web también lo eran.
En cuanto a la introducción de medidas que retrasan el acceso, podemos poner como ejemplo precisamente Cuba, como cuenta Yoani, la bloguera cubana censurada por el régimen castrista. Si para cargar una página necesitas esperar cuarenta minutos, lo más probable es que el ciudadano cubano medio no tenga tiempo de entretenerse en intentarlo. Y si lo tiene, como aclara la propia Yoani, no podrá ni siquiera comentar. Junto a ello, el alto precio de los cibercafés, hacen que sea imposible que lo lean desde allí, por lo que la censura queda asegurada sin necesidad de bloquear de facto el servidor.
En cuanto a lo segundo, la persecución de unos bloggers contra otros, es algo que es algo incomprensible para mí. Los bloggers podemos discutir y tirarnos los trastos a la cabeza, porque somos humanos y todos tenemos nuestras ideas propias. El mismo proceso de discusión es bueno porque ayuda a replantearte otras cuestiones, no sólo aquellas que discutes, por ejemplo, la causa del mismo blogueo.
Pero no estoy hablando de discusión o de intercambio de ideas de forma sana. Estoy hablando de amenazas en toda regla que unos blogueros se dedican a otros. El último ha sido el blogger estadounidense Kevin, el autor de The Amboy Times, de quien otro blogger ha dicho que merece que le den un tiro por hacer una lista de las cosas que ofenden a los musulmanes. Como digo esto me sorprende aún más que lo anterior, porque, como blogger, estás haciendo uso de tu libertad de expresión y, sin embargo, no se la estás reconociendo a otra persona que está en una situación semejante a la tuya.
Si alguien quiere ayudarnos a difundir estas noticias, hemos formado un grupo en Google: Por la libertad de expresión en Internet.
“Si criticas el Islam, serás demandado. Esa es la conclusión a la que han llegado los delegados de la Organización de la Conferencia Islámica, porque el mundo libre NO está amenazado por los jihadis violentos. El peligro reside en los islamófobos que criticamos el Islam”.
Lo leo en otra de tus entradas. Acaba a propósito de suscitarse un revuelo por el video de la película que circula en internet, “FITNA que acabo de colgar en mi blog, y vemos como inmediatamente viene la condena, incluso hasta de la ONU. Cuando precisamente, lo que están mostrando es una realidad que pareciera le es ajena, como las colgadas de hombres por ser homosexuales en juicios arbitrarios, el entierro a medias de las mujeres para ser apedreadas, cortar los dedos a la disidencia. De esto no se hacen eco, como tampoco lo han hecho con el genocidio que acaba de cometer el régimen chino contra los tibetanos”.
-¿Qué explicación tendría?
-Creo que vivimos en una época en la que ciertos valores se han perdido o, al menos, no se ven como encomiables. Lo que peor llevo personalmente, es la falta de humanidad al tratar ciertos temas. Y no, no se trata de que si sale Fitna, donde a un pobre secuestrado lo degüellan en directo, eso no se vea y todos nos escandalicemos de la violencia extrema que resulta del mismo. No, eso simplemente sería muy hipócrita, porque, aunque la violencia no es un medio deseable en prácticamente ningún caso, el hecho es que existe y que es necesario saber que hay quien la usa con unos fines muy concretos. Se trata de que nos conmovamos de lo que pasa en otros países y con otras personas, que el sufrimiento no nos sea indiferente y que pensemos siempre que no todo lo que ocurre no nos es lejano en un mundo globalizado.
El hecho sin embargo, es que hay ciertas noticias que tienen una relevancia absolutamente desproporcionada (el caso de Irak o de la guerra israelo-palestina) mientras que hay otras que no se tratan precisamente por la necesidad de imponer un modelo ideológico sobre la gente que, según los medios, como antes decían, no puede pensar por sí misma. De ahí que Sudán, la invasión de Chad, Birmania, el juicio a los Jémeres Rojos en Camboya, las intervenciones en Haití o Congo,… pasen absolutamente desapercibidos.
No interesan porque Estados Unidos o Gran Bretaña no están implicados y, por tanto, no se les pueden imputar las muertes allí producidas. Por eso, me interesa mucho la guerra de Ruanda a pesar de que ocurriera en los 90 y ahora lo veamos como algo muy antiguo: porque el gobierno francés estuvo directamente implicado para no perder su influencia en el país. Ahora bien, como es Francia y no Estados Unidos, las noticias no interesan a los medios, que respecto de Irak ya dijeron que sólo les interesaban las noticias que fueran malas, las buenas no.
En el caso del Islam (así como por ejemplo del comunismo cubano aunque las repercusiones sean menores), el problema al que nos enfrentamos es que ese mismo planteamiento ideológico ha hecho que se considere acertado llamarle insistentemente “Religión de la Paz”.
Incluso en el caso en que todas las suras del Corán fueran pacíficas (lo que no nos engañemos: dista mucho de ser verdad), el hecho es que cada vez que alguien critica el Islam, ya sea ideológica o satíricamente, empieza a recibir amenazas contra su integridad física, hechas por musulmanes extremistas que consideran esto como una ofensa a sus sentimientos. Y han buscado la forma de ser protegidos frente a las “ofensas”.
Y la han encontrado en las Organizaciones Internacionales. A día de hoy, y considerando no la teoría si no la práctica, estas organizaciones se caracterizan por no tener ningún control ideológico o fáctico por parte de los ciudadanos, de modo que cualquier decisión que tomen no va a modificarse si a la gente no les gusta. Esto es magnífico para los musulmanes integristas que de esa forma ven aceptadas, con el apoyo de dictaduras del más variado pelaje, sus pretensiones de imponer la censura, impidiendo así la crítica.
Como dijo Robert Spencer, el editor de Jihad Watch, esto es especialmente peligroso porque supone que un grupo ideológico (me da igual si es religioso o de otra clase) queda por encima de toda crítica, lo que de facto es una dictadura porque cualquier actividad que realice no va a ser criticada o, si lo es, la censura no va a estar sobre sus actos como grupo social, si no sobre la crítica realizada.
Lo peor es que nos enfrentamos a un silencio total de los medios: la resolución de la ONU que castiga la difamación del Islam (porque las demás religiones no fueron expresamente mencionadas en su texto) en España ni siquiera se publicó. La resolución de la OIC que acuerda exigir que el que critique al Islam pueda ser demandado, que yo sepa, tampoco.
De modo que, a pesar de la importancia para la libertad personal de los ciudadanos de cualquier país, el hecho es que no saben que realmente sus libertades personales están siendo realmente amenazadas por el Islam integrista. Por supuesto, si es Estados Unidos el que somete a torturas a terroristas -lo que no es deseable por otra parte- las fotos salen en todos los informativos, en los periódicos…
Sin embargo, violaciones de Derechos Humanos se producen todos los días en los países musulmanes (tortura, asesinatos por honor, ablación del clítoris -que no es común a todos los países musulmanes-, discriminaciones varias, etc), con un eco muy limitado en la prensa. De modo que se demuestra una gran hipocresía en el tratamiento de los Derechos Humanos, que sólo interesan si es para denunciar las violaciones que realizan países occidentales.
La propaganda ha sido tan fuerte a este respecto que, si criticas al Islam, serás considerado un racista, cuando, que yo sepa, la pertenencia a una u otra religión no viene determinada por la raza. Pero esto hace que debamos ser especialmente cuidadosos en dejar claro que es una crítica ideológica, sin considerar las características de las personas que la profesen. Siempre que he tenido trolls (que la verdad, yo no tengo muchos), una vez que les demuestras que a) el peligro existe y no es algo abstracto que los críticos con el islam nos inventemos, si no que es real y b) que da igual quién la profese, porque es el componente ideológico, cuidadosamente escondido por esa misma propaganda islamófila (y en algunos casos “islamistófila” o abiertamente pro-islamista), lo que interesa, no vuelven a aparecer.
Precisamente porque la propaganda en contra es muy fuerte, hay que eliminar todos los tópicos que existen, primero, para que nadie sea estigmatizado por criticar el Islam y, segundo, para que más gente aprecie el peligro y se una en la crítica a la ideología islamista, que existe y que es manifiestamente peligrosa.
Ahora bien, no creo que sea el único peligro existente: creo que el principal peligro no es foráneo, si no interno. La gente en general es bastante acrítica con la política y eso hace que el avisar sobre el peligro creciente del Islamismo, como doctrina política, sea bastante más difícil de lo que en principio se supone. Además, la mentalidad “si nosotros no les provocamos, ellos no nos harán nada”, se ha instalado en una buena parte de la sociedad, lo que es extremadamente peligroso en momentos tan delicados como estos.
Por último, hay que hacer una mención especial a China y a Rusia. China apoya sistemáticamente todas estas decisiones de las Organizaciones internacionales, porque de esa forma consigue fuentes de energía baratas que necesita de forma urgente debido al crecimiento económico que está experimentando. Sin embargo, esto ha sido fatal para la evolución de determinados países (el caso de Zimbabue es paradigmático) porque a China le da igual cuál sea el historial de abusos del gobernante de turno con tal de que le dé concesiones en las minas o en los pozos de petróleo.
De ahí, su apoyo a Sudán en un momento tan delicado para el país, en el que las provincias del Sur celebrarán un referendum de independencia en 2011, respecto del que sin embargo, no soy nada optimista por las circunstancias que lo rodean. Y su apoyo a la Junta Militar birmana (junto con India) en la crudísima represión de la Revolución Azafrán, represión cuya auténtica dimensión no conoceremos nunca, porque se han borrado cuidadosamente las pruebas, llegando a incinerar los cadáveres de los disidentes, algunos de ellos vivos.
En cuanto a Rusia, Putin ha convertido al país, de nuevo, en una autocracia. Rusia quiere tener muy buenas relaciones con el Islam, porque su imagen ante el mundo musulmán quedó muy dañada tras la guerra de Chechenia. El hecho de que haya otros territorios dentro de la propia con fuerte población musulmana que sea país limítrofe con otros (Afganistán) hace que necesite tener buenas relaciones con los musulmanes.
Pero es quizás su necesidad de hacerse con un sitio en el mercado de venta de material nuclear lo que lo convierte más peligroso porque el uranio es, en la forma en que lo envía, un material de doble uso, que puede por tanto, usarse tanto para militarmente -bombas nucleares- o pacíficamente -centrales eléctricas-. A esto se une su apoyo a Ahmadinejad, diciendo que persigue la energía pacífica, o sus buenas relaciones con países sudamericanos como Venezuela a quien le ha vendido repetidamente armas y en donde incluso ha instalado una fábrica de construcción de rifles khalavsnikovs. Pero no hay que olvidarse que países como Arabia Saudí o Marruecos también están en tratos con Rusia para construir centrales nucleares.
-¿Cual es la entrada que más te ha movido el piso, algo que te haya afectado al momento de trabajarlo y por qué y su trascendencia?
-En mi vida como blogger, los hechos que más me han influido han sido tres:
a) el que me hizo comenzar a bloguear: los disturbios de París de noviembre de 2005. La falta de veracidad de los medios que sólo contaron lo que les convenía, fue el motivo de que empezara a bloguear. Si hay algo que me molesta muchísimo es que se me mienta y que lo hagan los medios me molesta especialmente porque no me mienten (o no dicen toda la verdad…) sólo a mí si no en general a la sociedad a la que ellos dicen que informan (aunque luego quieran “crear opinión”).
A poco que uno investigase, se encontraba con violaciones en grupo, acoso sexual (recuerdo el caso de la joven musulmana Scheherazade (19 años), que rechazó al joven musulmán que la acosaba y él la prendió fuego en plena calle), mutilaciones a mujeres que no querían ponerse el velo, acoso a los tenderos de los barrios en los que vivían, vandalismo… Eso sí, nada de eso se decía en la prensa, que se limitaba a decir que eran “jóvenes africanos que padecían discriminación”, cuando hasta ellos mismos presumían de tener móviles de última generación. Con esto no quiero decir que todos los que vivieran allí fueran así, pero el hecho, y lo que me producía y me produce aún mucha desconfianza, es que sólo se informase de lo que cuadraba en la ideología dominante.
b) el segundo fue el episodio de las caricaturas de Mahoma. Aunque ya me esperaba la reacción internacional y nacional, fue muy descorazonador, ver que en lugar de encararse con los que predicaban la violencia, se continuaba echando la culpa a los caricaturistas de las muertes y los disturbios que se produjeron después.
c) En el plano interno, los hechos que más me han impactado han sido las manifestaciones de la AVT. Primero, por el apoyo que esto suponía a una de las pocas asociaciones o grupos civiles que no han querido ceder al chantaje etarra ni apoyar el proceso de paz de Zapatero. Segundo, porque creo que apoyar a aquellas personas que han puesto lo más importante de sus vidas al servicio de una causa común, ya sea su integridad física, su libertad, etc. y que precisamente por esa entrega, hayan sido privadas de ellas, no es sólo un deber cívico, es un deber ético o moral.
Termino con una frase del más antiguo tratado de la guerra, el de SunTzu: el Arte de la Guerra se basa en el engaño. No nos engañemos: la guerra no es sólo una guerra militar, en un campo de batalla. Aquí y ahora se libra una batalla por la libertad personal en la que sucios intereses e ideologías trasnochadas pugnarán por arrebatarnos una libertad tan difícil de conseguir como fácil de perder. Para ello, usarán cualquier método posible, incluido el engaño, las medias verdades y la hipocresía. Es nuestro deber como ciudadanos defenderlas porque nadie las va a defender por nosotros.


























Mayo 4th, 2008 at 1:29 pm
Muy buena la explicación. Que los medios cuentan lo que les conviene ya lo sabemos. Aún encima en España tenemos a PRISA.
Un saludo
Mayo 4th, 2008 at 2:49 pm
Muchísimas gracias por tus palabras como siempre, Martha. Las agradezco más de lo que puedo expresar.
Cada día soy más pesimista (=optimista realista) respecto a esta cuestión, eso sí.
Abrazos.
Mayo 4th, 2008 at 3:06 pm
# 1 Miguel Pazos, mis saludos
# 2 Nora, buenísima

Martha
Mayo 4th, 2008 at 3:07 pm
Nora, el “buenísima”" era por el comentario en el post del Alcalde de Londres
Mayo 4th, 2008 at 7:37 pm
Me ha encantado esta entrevista, realmente creo que el blog de Nora es todo un referente y gracias al cual podemos saber noticias que otros medios ignoran, explicadas siempre con rigor, claridad … algo tan dificil de encontrar.
Magnificas las dos.
Mayo 4th, 2008 at 8:48 pm
Saludos, Patricia, por cierto, está pendiente que conversemos un día de estos.
Un abrazo, Martha
Mayo 4th, 2008 at 10:43 pm
Excelente entrevista y esclarecedora vision. Gracias a Nora y a Martha. Enlazo el post.
Mayo 5th, 2008 at 7:47 am
Me acabo de dar cuenta de que pusiste “referente” en el título…
Y que Patricia lo ha vuelto a usar.
Me habéis puesto colorada entre las dos.
Las buenas entrevistas se deben siempre al entrevistador, no al entrevistado.
Mayo 5th, 2008 at 12:13 pm
# 8 Nora

Pues no te pongas, yo no consigo en los medios lo que encuentro en tus entradas.
Y ¿Patricia lo puso? voy a verlo
Laz dice que lo iba a enlazar, de Cuba Independiente
Un abrazo, Martha