Fotografías que nos impactaron e hicieron historia
Son fotos que nos impactaron, y están presentadas cada una con sus historias. Entre ellas la de *Omayra, la niña y su agonía cuando la vimos atrapada por tres días en el fango, víctima del volcán Nevado de del Ruíz en Colombia. Yo esa imagen la tengo en mi mente, es imborrable. Otra de las fotografías, la de *una niña vietnamita, cuando corre con su ropa en llamas luego de un bombardeo, *el hombre del tanque en Tiananmen en 1989, símbolo del movimiento democrático chino, *la del monje budista vietnamita que se inmoló. Seguir en
Otra de ellas, que tampoco podremos olvidar nunca es la del hombre al caer de una de las Torres Gemeras el 11 de septiembre de 2001. Son muchas, y me las ha hecho llegar Socram, un amable visitante a este blog.
Al pulsar podrán ver todas las fotos en el Power Point, muy recomendado. Martha Colmenares
Fueron recopiladas por www.fmbqto.vze.com/.
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Mayo 13th, 2008 at 3:04 pm
[...] Ellas son: * Fotografías que nos impactaron e hicieron historia [...]
Mayo 13th, 2008 at 6:53 pm
Sobre la foto de Omayra …
Recuerdo el pueblo de Armero antes de la tragedia muy bien. Cuando yo era más joven, yo estaba en el Departamento de Caldas en y cerca de la ciudad de Manizales, que no es muy lejo de Armero, para un poco menos de un año y he visitado este pueblo en varias ocasiones. Todavía tengo fotos de Armero antes del desastre. Fue un hermoso lugar, escondido en las altas montañas y su gente fue muy amable conmigo. Nunca podrían entender por qué un gringo con el pelo rubio -me llamaron “Jacobo el mono” en el estilo colombiano- vendría a visitarlos. Pero siempre me acogieron con la más cordial y amable hospitalidad y gozaron de la oportunidad para preguntarme sobre todo de los Estados Unidos.
Recuerdo la foto de Omayra también. Todo lo que pasó con ese maravilloso pueblo rompió mi corazón.
Jacobo
Estados Unidos
Mayo 13th, 2008 at 7:06 pm
Jacobo, son de esas cosas terribles que marcan nuestras vidas. Esa niña tiene que estar en el cielo, aquello que le ocurrió no encuentra palabras para describirse.
Un abrazo, Martha