Violencia de género “¿De Género?” Se hace la pregunta Conchita Monsó
Es una valoración muy interesante que debe ser leída por hombres y mujeres, la que nos presenta Conchita Monsó, una de mis amigas españolas. “Violencia de género. No me gusta ese nombre que le han dado. ¿De Género? ¿Acaso no somos personas, seres humanos?… “El fracaso de la ley de Violencia de Genero, se debe en un 80% de los casos a la mala educación de los hombres y mujeres en casi todas las razas, religiones, creencias políticas y situación social y económica”. El texto completo a continuación:
*Me es preciso destacar algunos relacionados al tema como los de Blumun, otra amiga, que desde su blog no permanece indiferente.
*Este link es una entrevista que me hizo Venezuela Analítica y se aborda este tema, que para mi no es excluyente, al pulsar.
Violencia de género. No me gusta ese nombre que le han dado. ¿De Género?
Conchita Monsó
Domingo 13 de julio
El fracaso de la ley de Violencia de Genero, se debe en un 80% de los casos a la mala educación de los hombres y mujeres en casi todas las razas, religiones, creencias políticas y situación social y económica.
El ejemplo que se recibe desde bien pequeños es que los hombres son los fuertes, los que tienen todos los derechos y los que tienen razón en todo. No deben hacer tareas domésticas (Gracias a Dios esto está cambiando bastante) y mucho menos cuidar de los hijos o sentarse a hablar con su mujer o pareja tras un día de trabajo duro y pesado, que por cierto la mujer ha tenido también y al llegar a casa ha continuado trabajando en las tareas de casa.
La idea machista que arrastramos desde hace cientos de años, hace que muchos hombres o mujeres piensen que sus parejas son propiedad exclusiva de ellos, y por tanto tienen derecho a infligirles todo el daño o el mal que crean conveniente si éstas o éstos no hacen lo que quieren que hagan o simplemente porque tienen unos celos desproporcionados sin causa real mezclado con un odio o rabia por sus frustraciones o fracasos y deciden pagar con la persona más débil una violencia desmesurada en la creencia de que de esta manera su fracaso, sus celos, sus frustraciones desaparecerán por arte de magia.
Si la mujer llega a obtener un puesto de trabajo mejor pagado, los violentos pueden tardar más o menos tiempo en sacar su violencia y golpear e insultar a su pareja porque no soportan que la mujer sea la que más dinero lleve a casa y trabaje en un puesto socialmente considerado como de más categoría.
Pero cuando se trata de mujeres violentas u hombres violentos las razones pueden ser distintas y de hecho lo son. Se sienten frustradas/0s porque esperaban quizá algo mejor y su vida es rutinaria. Cosa que es algo de los dos, no solamente de uno. Si es por un trabajo más importante que el de su marido, algunas mujeres les gusta decírselo constantemente hiriendo los sentimientos de su marido cuando es algo que carece de importancia completamente. O puede que sea como el hombre muchas veces, mala persona, perversa, asociable que debería vivir solo o sala y dejar que su maldad fluya de alguna forma que no dañe a nadie, ni a sí misma/o yendo al médico lo antes posible.
De todos modos, la educación que se recibe en casa y en el centro escolar es primordial. El otro 20% recae en la sociedad. En la hipocresía de la sociedad en que vivimos. Las familias que malmeten en las parejas, los vecinos que pasan rumores inciertos o inventados a uno de la pareja. Los cotilleos en los barrios, en el trabajo, en el bar. Bromas pesadas que no son ciertas pero que dañan la vida diaria familiar, el mal ejemplo que se ve en la sociedad, en los artistas, políticos, y otras muchas profesiones en la que la permisividad es tremenda pero no hay respeto ni siquiera hacia uno mismo…
Violencia de género. No me gusta ese nombre que le han dado. ¿De Género? ¿Acaso no somos personas, seres humanos? Más bien VIOLENCIA MALDITA que a pesar de llevar en este planeta tantos miles de años, (Consideren todas las religiones y en los años que están cada una de ellas, nosotros en el 2008) y no hemos sabido erradicarla. Quizá porque en realidad no le interesa a nadie de los que podrían hacer verdaderamente algo, es decir nosotros mismos, o los políticos y gobernantes que utilizan mucho vocabulario para no decir nada o decir algo que tan pronto lo han dicho ya se les ha olvidado.
Mucho me temo que moriré escuchando la muerte de este o esta persona a manos de su pareja, sin que por ello esta lacra haya desaparecido del planeta tierra.
Conchita Monsó




























Julio 22nd, 2008 at 3:19 pm
En primer lugar, gracias por mencionarme. El post de Conchita es claro y directo, pero lo siento, no creo que lo dimes y diretes de la gente, sean motivo para el maltrato, ni lo más mínimo. Para mi es buscar excusas a la locura, enfermedad, o mala educación. El agresor, (hablo en general, y en particular, puesto que son más los hombres maltratadores que las mujeres) es un ente que debería ser apartado del resto de seres humanos, y no tengo motivos para creer en su reinserción, son demasiados los reincidentes. Y comparar la agresión verbal, los insultos, las humillaciones, con las palizas y asesinatos, no me convence. Si una mujer u hombre, humilla a su pareja con menosprecios, es bien libre de largarse y empezar de nuevo. Pero cuando una mujer es amenazada, golpeada, y denuncia. No se libra del sujeto, la sigue y la persigue hasta que, en bastantes casos, la mata. Las palabras se las lleva el viento, por dolientes que sean, pero los hechos quedan.
Un abrazo.
Julio 22nd, 2008 at 3:30 pm
Gracias Blumun por la aportación. Y por permitir ilustrarnos desde tu blog sobre esta trágica realidad.
Un abrazo, Martha
Agosto 9th, 2008 at 5:24 am
A mí tampoco me gusta el nombre de “género”, que en vez de parecer referirse a personas parece referirse a productos almacenados (”el género de las tiendas”). Tampoco me gusta el otro término de violencia “machista” que también parece querer indicar que es un tipo de violencia especial y consustancial con el hombre, de manera que todos los hombres tendrían esa violencia contra la mujer simplemente como resultado de la diferencia de sexos.
Ciertamente este tipo de violencia del entorno familiar (porque sigue siendo entorno familiar aún cuando se trate de noviazgos o de exparejas) tiene otros condicionantes que no creo que provengan con tanta importancia del ambiente externo, pero que sí es cierto que pueden tener su influencia sobre una mente, del sexo que sea, que no es capaz de afrontar una situación adversa que entienden que les arruina la vida. Y como dice la autora y acabo de expresar, en el sexo que sea: hace dos días nos enteramos que el asesinato del directivo del BBV en Sevilla fue realizado por su ex-esposa, pero en ningún lado hemos visto que se le incluya dentro de este tipo de violencia del entorno familiar, mal llamada “de género”.
Por otro lado hace no mucho he oído decir a una mujer en un foro público que esta violencia sólo lo es cuando el hombre es el que agrede a la mujer, ya que el caso contrario es como si una persona se peleara con su hermano. Y todo esto me hace pensar que mientras no afrontemos el problema en todas sus vertientes no seremos capaces de dar con la solución.
O a lo mejor es que no interesa mucho la solución porque lo importante es la estadística y la excusa para elaborar programas y protocolos cuyos resultados finales no importan.
Un saludo.
Septiembre 27th, 2008 at 7:37 am
Sin duda la violencia deberia ser signo del pasado. Sin embargo se desestima la violencia de parte de la mujer porque la misma sociedad conde na a un hombre que denuncie a su pareja mujer por violencia física. La erradicación del machismo como cultura que aún subyace en nuestra sociedad es urgente. Sin embargo no debe ser sustituida por un feminismo a ultranza para vengarse de los hombres. Este estado de cosas es heredado. Las mismas madres que nos criaron dieron valor al machismo y lo sembraron en nuestras conciencias. No solo en los hombres, también en las mujeres. Por eso no ha sido fácil su desaparición definitiva. Creo que la tarea implica una reconciliación entre las dos partes que a fin de cuentas son los dos lados intercomplementarios y cuya interacción ees inprescindible en la sociedad.