Con plan financiero a Bush le toca repartir regadito

De ahí el establecimiento de un consejo para supervisar las medidas adoptadas nada liberales. El plan anticrisis, cuyo coste se ha disparado hasta los 850.000 millones gracias a la introducción de rebajas e incentivos fiscales, permitirá al Tesoro adquirir hipotecas (comerciales y residenciales) y deuda respaldada por hipotecas por un máximo de 700.000 millones de dólares, el equivalente a 504.000 millones de euros. Estaría conformado entre otros, por los presidentes de la Reserva Federal y la Comisión del Mercado de Valores.
Destinados al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, de los cuales el Congreso norteamericano podrá retener unos 350.000 millones en caso de no estar de acuerdo con el desenvolvimiento de estas ayudas fiscales, destinados a comprar valores “tóxicos”, los llamados “frankenfinace” inmobiliarios (puede leerse sobre ellos por este enlace)
Al parecer el tesoro podrá utilizar inmediatamente 250.000 millones y los otros 100.000 millones si Bush requiere su uso.
En cuanto al presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), reiteró el compromiso de la institución para hacer todo lo posible a fin de facilitar el crédito.
A la espera de la conformidad de esta ley de auxilio los índices bursátiles mostraron nuevas alzas de precio pero cerraron en baja. “Pese a la adopción del plan, la Bolsa de Nueva York terminó en baja, en un mercado nervioso y con recelos, que aún espera ver sus efectos concretos: el Dow Jones bajó 1,50% y el Nasdaq descendió 1,48%.”, luego de conocerse el contenido del plan financiero, por la incertidumbre si de veras se podrá lograr un “reflotaje” de la economía, una cuestión del largo plazo y no del corto que pudiera estar afectado por una recesión (retroceso en varios meses del producto territorial bruto) o disminución de la capacidad para adquirir debido a la baja de las importaciones y con esto el consumo decae. El contribuyente en ascuas. Martha Colmenares
Aquí en mi blog
Para una mejor compresión, mi artículo El Frankenstein en la crisis financiera
Soportes sobre el tema:
El Congreso aprueba el plan de rescate por una gran mayoría
Expansion.com
Publicado el 03/10/2008, por Gemma Martínez. Nueva York
Por fin terminó la agonía. El Congreso de Estados Unidos aprobó el viernes el plan anticrisis promovido por el Gobierno de George W. Bush con el fin de estabilizar los mercados financieros y evitar que la primera economía del mundo entre en una recesión larga y dolorosa.
La Cámara de Representantes rechazó este mismo proyecto el lunes pasado, por sorpresa, provocando que Wall Street registrara ese día la mayor caída en puntos de su historia. El proyecto fue rescatado por el Senado el miércoles y devuelto al Congreso para su ratificación.
De perfil demócrata
El plan salió el viernes adelante con 263 votos a favor y 171 en contra. Este cambio de signo fue posible gracias al respaldo masivo de los congresistas demócratas, que ya apoyaron la primera votación, pero de forma más tibia que el viernes. Los republicanos, los principales responsables del fracaso del lunes, siguieron decantándose por rechazar el plan el viernes. Así, de los 263 votos a favor, 172 procedieron del partido demócrata y sólo 91, de los republicanos. Las 171 papeletas en contra estuvieron lideradas por los conservadores, con 108 de ellas, frente a las 63 de los demócratas.
La aprobación del plan anticrisis se ha producido después de dos semanas de negociaciones, en las que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, se ha visto obligado a realizar una serie de concesiones significativas para evitar su encallamiento. Este alargamiento del proceso provocó que los expertos dudaran de que el plan, que destinará 700.000 millones de dólares (504.910 millones de euros) a comprar activos ilíquidos de los bancos, vaya a tener el impacto esperado en el mercado. Wall Street respaldó el viernes esta percepción y nada más aprobarse el plan en el Congreso, el Dow Jones, moderó sus ganancias y subía 1,2%.
El presidente de Estados Unidos, George W.Bush, se dirigió rápidamente a la Nación tras aprobarse el plan en la Cámara Baja y anunció su disposición a firmarlo de forma inmediata. “Al juntarnos para aprobar esta legislación, estamos actuando para prevenir que la crisis de Wall Street se convierta en una crisis más amplia que dañe al conjunto de la economía”, indicó Bush.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke (uno de los autores intelectuales del proyecto junto a Paulson), aseguró en un comunicado que la aprobación “es un paso crítico para estabilizar los mercados y asegurar que el crédito volverá a fluir de forma ininterrumpida hacia los hogares y los negocios”. Bernanke afirmó que la Fed continuará utilizando todos los poderes “que tiene a su disposición para contribuir a superar la crisis del crédito”.
Sue Myrick, una de los pocos republicanos que cambió del no al sí, afirmó que “estamos en la cúspide de un mercado de crédito que se ha fundido. No hay liquidez y estamos fuera de tiempo, lo crean o no”.
El plan siguió despertando un gran rechazo entre parte de los congresistas. Peter DeFazio, demócrata, fue uno de los más críticos, e indicó que “este proyecto de ley otorga una autoridad sin precedentes e increíble a Paulson, un especulador de Wall Street que creó las armas financieras de destrucción masiva y ahora nos dice que sabe cómo desarmarlas”.
Más caro
El plan anticrisis, cuyo coste se ha disparado hasta los 850.000 millones gracias a la introducción de rebajas e incentivos fiscales, permitirá al Tesoro adquirir hipotecas (comerciales y residenciales) y deuda respaldada por hipotecas por un máximo de 700.000 millones de dólares.
Bush volvió a insistir el viernes en que este importe puede ser más bajo al final del proceso. El departamento dirigido por Paulson comprará estos activos a través de subastas inversas o a través de adquisiciones. El proyecto está abierto a todas las entidades financieras con sede en Estados Unidos o con operaciones significativas en el país.
Al cierre de esta edición, el presidente Bush firmaba el proyecto de Ley para convertirlo en Ley.
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*Lean esto es increíble:
Senate Up’s Bailout to $ 850 Billion Dollars !
Posted October 1st, 2008 by jcavaluzzi
This is unbelievable.
Maybe that extra $100B is to buy the votes
On October 1st, 2008 Lysa says:
Daily Paul
Read this about our corrupt Secretary of the Treasurer
Paulson’s impressive interest conflicts
The actions of Treasury Secretary Paulson since the first outbreak of the Financial Tsunami in August of 2007 have been directed with one apparent guiding aim—to save the obscene gains of his Wall Street and banking cronies. In the process he has taken steps which suggest more than a mild possible conflict of interest. Paulson, who had been chairman of Goldman Sachs from the time of the 1999 Glass-Steagall repeal to his appointment in 2006 as Treasury head, had been one of the most involved Wall Street players in the new securitization revolution of Greenspan. Naming him to head the Government agency now responsible for cleaning up the mess left by Wall Street greed and stupidity was tantamount to putting the wolf in charge of guarding the hen house as some see it.
Paulson showed where his interests lay. He is by law is the chairman of something called the President’s Working Group on Financial Markets, the Government’s financial crisis management group that also includes Fed Chairman Bernanke, the Securities & Exchange Commission head, and the head of the Commodity Futures Exchange Commission (CFTC). That is the reason Paulson, the ex-Wall Street Goldman Sachs banker, is always the person announcing new emergency decisions since last August.
Two weeks ago, for example, Paulson announced the Government would make an unprecedented $85 billion nationalization rescue of an insurance group, AIG. True AIG is the world’s largest insurer and has a huge global involvement in financial markets.
AIG’s former Chairman, Hank Greenberg—a close friend of Henry Kissinger, a former Director of the New York Fed, former Vice Chairman of the elite New York Council on Foreign Relations and of David Rockefeller’s select Trilateral Commission, Trustee Emeritus of Rockefeller University—was for more than forty years Chairman of AIG. His AIG career ended in March 2005 when AIG’s board forced Greenberg to resign from his post as Chairman and CEO under the shadow of criticism and legal action for cooking the books, in a prosecution brought by Eliot Spitzer, then Attorney General of New York State.
In mid September, in between other dramatic failures including Lehman Bros., and the bailout of Fannie Mae and Freddie Mac, Paulson announced that the US Treasury, as agent for the United States Government, was to bailout the troubled AIG with a staggering $85 billion. The announcement came a day after Paulson announced the Government would let the 150-year old investment bank, Lehman Brothers, fail without Government aid. Why AIG and not Lehman?
What has since emerged are details of a meeting at the New York Federal Reserve bank chaired by Paulson, to discuss the risk of letting AIG fail. There was only one active Wall Street banker present at the meeting—Lloyd Blankfein, chairman of Paulson’s old firm, Goldman Sachs.
Blankfein later claimed he was present at the fateful meeting not to protect his firm’s interests but to ‘safeguard the entire financial system.’ His claim was put in doubt when it later emerged that Blankfein’s Goldman Sachs was AIG’s largest trading partner and stood to lose $20 billion in a bankruptcy of AIG. Were Goldman Sachs to go down with AIG, Secretary Paulson would have reportedly lost $700 million in Goldman Sachs stock options he had, an interesting fact.
That is a tiny glimpse into the man who crafted the largest bailout in US or world financial history some days ago, the failed TARP—Troubled Asset Relief Program—a proposed $700 billion financial stabilization scheme which, in Paulson’s original version would have allowed him or his Treasury successor to use $700 billion, with no oversight or accountability, to buy bad or worthless assets from financial institutions he deems worthy of help.
As respected economist, Nouriel Roubini pointed out, in almost every case of recent banking crises in which emergency action was needed to save the financial system, the most economical (to taxpayers) method was to have the Government, as in Sweden or Finland in the early 1990’s, nationalize the troubled banks, take over their management and assets, and inject public capital to recapitalize the banks to allow them to continue doing business, lending to normal clients. In the Swedish case, the Government held the assets, mostly real estate, for several years until the economy again improved at which point they could sell them onto the market and the banks could gradially buy the state ownership shares back into private hands. In the Swedish case the end cost to taxpayers was estimated to have been almost nil. The state never did as Paulson proposed, to buy the toxic waste of the banks, leaving them to get off free from their follies of securitization and speculation abuses.
Paulson’s plan, the one essentially rejected on September 29 by the House of Representatives, would have done nothing to recapitalize the troubled banks. That recapitalization could cost an added hundreds of billions on top of the $700 billion toxic waste disposal.
Serious conservative banker friends I know who went through the Scandinavian crisis of the 1990’s are scratching their head trying to imagine how crass the Paulson TARP scheme was. That crass and politically obvious bailout of Wall Street by the taxpayers, what some refer to as ‘Bankers’ Socialism—socialize the costs of failure onto the public, and privatize the profits to the bankers—is a major factor behind the defeat of the TARP compromise version.
But there is an added element. John McCain decided to boost his flagging Presidential campaign by trying to profile himself as a ‘political Maverick’ one who opposes the powerful Washington vested interests. He flew into Washington days before the TARP was to be approved by a panicked Congress and conspired with a handful of influential Republican Senate friends, including Banking Committee ranking member, Senator Shelby, to oppose the Paulson TARP. What emerged, with McCain’s backing, was a political power play that may well have brought the United States financial system to its knees, and McCain’s Presidential hopes with it.
Power and greed are the only visible juice
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*Rescate financiero: aprobado. adnmundo.com
*Pese al plan de salvataje, Wall Street cerró en rojo. adnmundo.com
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Octubre 5th, 2008 at 12:41 am
Lo “jevi” de todo eso, es lo muy mal que nos ira a los latinoamericanos por esa mal/di/ta dependencia con los gringos.
Mientras tanto… Quien paga los platos rotos es el candidato republicano a la Presidencia McCain.
Octubre 5th, 2008 at 1:04 am
Pero Manuel, qué tiene que ver la dependencia o no con los gringos. Esto es un fenómeno financiero, de irresponsabilidades, de fantasmas y tóxicos como ya he referido en mis otras publicaciones…
En todo caso, me parece que lo dices en un tooooono: “los gringos”. Yo la verdad como no tengo sentimiento antiamericano.
Un abrazote, estabas perdido
Octubre 5th, 2008 at 5:16 am
IGUALMENTE INTERESANTE. Y EL CONTRIBUYENTE, LAS PERSONAS SON LAS QUE A LA LARGA TENDRAN LA GRAN RECESION EN LA BARRIGA.
Octubre 5th, 2008 at 6:43 pm
Estuve leyendo o mejor dicho releyendo tu art. sobre Frankenstein y sin causar pánico, muestra una realidad de hechos que no son del comun, y efectivamente no son fácil su explicación. Y Bush, ha dejadop muy mal al capitalismo, parece el mejor aliado de Chávez, siempre oí decir eso a entendidos.