Otras reacciones: “La incógnita Obama” y “Una verdadera democracia”

En mi blog: Reportaje sobre Barack Obama. Gana el afroamericano Barack Obama, es el nuevo Presidente de los Estados Unidos
__________
“La incógnita Obama”
EDITORIAL. Libertad Digital
Los Estados Unidos de América han demostrado a todo el mundo, una vez más, que son la mayor democracia del planeta y que pretenden seguir siéndolo. La deportividad, el juego limpio, el saber ganar y también el saber perder son algo tan natural en América, tan inherente a su propia tradición política que llama la atención en democracias menos maduras y confiadas en sí mismas como las que hay a este lado del Atlántico. En la noche del martes, Estados Unidos cerró una página de su Historia y abrió otra con total naturalidad, sin traumas, sin cainismos ni cuentas pendientes. Llevan haciéndolo más de dos siglos ante la estupefacción de un mundo que, curiosamente, no hace sino censurar el sistema político que ha obrado semejante maravilla durante tanto tiempo.
La democracia americana es el único modelo referencial que, en rigor, pueden permitirse el resto de democracias mundiales, pero carga sobre sus hombros la responsabilidad de ser la potencia hegemónica. De ahí que sea tan importante quién ocupa la Casa Blanca y qué tipo de ideas pueblan su cabeza. Los periodos en los que el presidente de los Estados Unidos ha sido derrotista, pusilánime o estatista se han correspondido con épocas aciagas para la libertad y para su inevitable corolario de prosperidad económica. Precedentes ha habido varios, aunque quizá sea el de Jimmy Carter el más incuestionable.
Durante la segunda mitad de los años 70 Estados Unidos –y el mundo– se escurrieron por la pendiente de una severa crisis económica y los enemigos de la libertad se adueñaron de Afganistán, Nicaragua e Irán ante la impotencia del inquilino de la Casa Blanca. La presidencia de Carter fue tan nefasta y tan contraria a los intereses del americano medio –y del mundo libre–, que marcó el comienzo de cinco mandatos republicanos separados por la época de Bill Clinton, presidente demócrata cuya principal ocupación de Gobierno fue distanciarse de la herencia Carter. Los años de Clinton prolongaron la hegemonía política republicana y sirvieron de antesala al doble mandato del ahora impopular George Bush.
Con la presidencia de nuevo en manos demócratas, la principal incógnita que queda por despejar es cuál de los dos caminos tomará el recién elegido Barack Obama: el de Carter o el de Clinton. Del camino que decida tomar el todavía senador por Illinois depende buena parte de la fortuna de su mandato. Escarbando en su pasado todo hace temer lo peor. Obama ha sido durante la práctica totalidad de su vida política un radical de izquierdas errado en casi todo y con una pasmosa habilidad de rodearse de amistades muy poco recomendables. Llegado el momento de la candidatura a la presidencia moderó ligeramente su discurso, hijo del cual es el programa que le ha llevado en volandas a la victoria electoral. El resto ha sido, esencialmente, una campaña de mercadotecnia magistral y planificada al milímetro, en la que ha contado más la raza del candidato o las arengas buenistas y vacías que la política en sí misma.
De la raza podría decirse que, si un negro puede llegar a la presidencia sin contratiempos tal y como ha hecho Obama, tal vez sea el momento de retirar de la circulación todas las discriminaciones positivas a favor de los negros que inundan las leyes norteamericanas. Han perdido su sentido. En cuanto al buenismo y la vacuidad, las palabras bonitas y los eslóganes no son de mucha utilidad para gobernar en ninguna nación y menos que ninguna, los Estados Unidos de América.
6-XI-2008
Libertad Digital
__________
Una verdadera democracia
Por Alberto Acereda
A lo largo de estos últimos meses hemos asistido a una extraordinaria campaña electoral. Desde las primarias hasta hoy, millones de personas en todo el mundo se han acercado a conocer la maravilla que es la democracia representativa norteamericana, ejemplo de libertad individual para el planeta. El triunfo de Barack Obama resulta también una victoria histórica en cuanto al origen y el color de la piel de este nuevo presidente electo. De padre africano pero criado por una madre y una abuela blancas, Obama ha sido capaz de hacerse a sí mismo y salir adelante gracias en gran parte al imperecedero sueño americano: ese sueño siempre posible, generación tras generación; ese sueño abierto a todos, como esta noche ha podido comprobar el propio Obama. Pese a sus tremendas contradicciones ideológicas, su campaña ha sabido aplicar una seria disciplina, ha sido superior económicamente a la de su contrincante y se ha visto aupada por los vientos de los ciclos políticos que esta vez favorecían al Partido Demócrata. A todo eso ha ayudado también la quiebra económica que vivimos a tan sólo unas semanas de las elecciones, justo cuando la campaña de McCain iba por delante.
Pese al desfortunado y descarado apoyo mediático, Obama es justo vencedor y hoy cabe felicitarse porque Estados Unidos -pese a todo- sigue adelante en su camino de libertad y democracia. Aun así, no cabe llamarse a engaño y dejar de esconder la realidad de los hechos. Estados Unidos ha elegido a un candidato del que apenas sabemos nada, y lo poco que sabemos no augura demasiadas buenas cosas. El voto a favor de Obama ha sido fundamentalmente un voto apoyado más en la emoción de millones de personas anhelantes de “cambio”, que una mirada cuidadosa a los logros y los hechos políticos reales de este joven político. Elegido ya presidente, la obligación de todos los norteamericanos (incluidos quienes no lo hemos votado) debe ser respetar al presidente electo y a la institución a la que representa. Sin embargo, eso no supone dejar de oponerse a políticas confusas que expolian a la ciudadanía, ni tampoco olvidar las dudas que millones de ciudadanos seguimos teniendo ante Obama. El 48 % de los votantes estadounidenses hemos dado nuestro apoyo a McCain y seguimos sin comulgar con las ideas expuestas por Obama durante su campaña. Porque el “cambio” que propone Obama es un cambio de los fundamentos básicos de la idea de América, muy distinto al “cambio” en Washington que propugnaba acertadamente McCain.
A partir de ahora, Obama deberá tener olfato político y defender de verdad la libertad individual y dejar a un lado los radicalismos colectivistas que ha venido exhibiendo en varias partes de su campaña. Cierto es que Obama contará con unas mayorías Demócratas en el Congreso y en el Senado que le concederán un gran poder y un amplio nivel de maniobra. A la hora de escribir esto, los Demócratas han ganado doce asientos en el Congreso pero sólo cinco en el Senado, lo que es algo de lo poco positivo para los Republicanos en esta noche electoral. Aun así, la mitad de los estadounidenses no vamos a tragar con ruedas de molino un giro tan radical como el que augura la alianza Obama-Reid-Pelosi.
Desde esa minoría en Washington, el Partido Republicano ha empezado ya esta misma noche a rehacer su frente político y a preparar nuevos candidatos. Para ello, los Republicanos habrán de volver sin medias tintas a los principios del conservadurismo norteamericano, aquellos principios de Barry Goldwater y Ronald Reagan que en los últimos años se han ido dejando tristemente en el camino por culpa de un idiotizado centrismo. Deseábamos ciertamente un triunfo de McCain como mal menor para Estados Unidos.
Pero llegados a este punto, el horizonte de las intermedias de 2010 y las presidenciales de 2012 deben ser el objetivo de una nueva generación de políticos conservadores que vuelvan a todo aquello que Reagan supo hacer. Esos políticos existen aunque los hayan silenciado. Están ahí y es hora de contar con ellos. Se equivocan quienes auguran que América ya es otra o que el conservadurismo norteamericano ha muerto. Aquellos principios de Ronald Reagan y aquellos mismos valores de la revolución americana y el Contrato con América de Newt Gingrich siguen hoy intactos. Cada vez que se ponen en práctica producen éxitos electorales. Cada vez que se abandonan generan derrotas.
Unidos ha elegido a un candidato del que apenas sabemos nada, y lo poco que sabemos no augura demasiadas buenas cosas. El voto a favor de Obama ha sido fundamentalmente un voto apoyado más en la emoción de millones de personas anhelantes de “cambio”, que una mirada cuidadosa a los logros y los hechos políticos reales de este joven político. Elegido ya presidente, la obligación de todos los norteamericanos (incluidos quienes no lo hemos votado) debe ser respetar al presidente electo y a la institución a la que representa. Sin embargo, eso no supone dejar de oponerse a políticas confusas que expolian a la ciudadanía, ni tampoco olvidar las dudas que millones de ciudadanos seguimos teniendo ante Obama.
5/11/2008
Diario de América
__________
barack+obama clinton democracia libertad+digital diario+de+america carter estados unidos noticias noticias noticias actualidad actualidad actualidad











noviembre 7th, 2008 at 3:00 am
En España Zapatero se siente como si él hubiera ganado las elecciones.
De momento, Obama no le ha llamado en la primera ronda de contactos.
Saludos!
noviembre 7th, 2008 at 6:44 am
Martha, vengo con retraso te pido disculpas, me he enterado del terrible suceso de Lorena, quiero dejarte mi mas sentido pesame y pedirte que te cuides mucho tú y todos los que luchais valientemente.
Esta noticia es terrible, espero que algún día podamos caminar sin miedos.
Un beso
noviembre 7th, 2008 at 6:54 am
En comentarios al post del 14 de abril sobre el patético artículo del Diario de América “Los Extraños Amigos de Barack Hussein Obama” dejé mi oponión sobre la repercusión del triunfo de Obama sobre la situasión en Venezuela. Los quiero traer a colación porque hay un artículo publicado en El Universal de hoy de Clodovaldo Hernández “La oposición se pone negra” donde enumera varios motivos para afirmar “que el gran derrotado de las elecciones de EEUU es … ¿adivinaron quién?… Sí, ése mismo, el autócrata de Sabaneta”. Uno de esos motivos lo expuse aquí hace más de 6 meses atrás.
“Para el Sr. Chávez no habría escenario peor que Obama ganara las elecciones. Perdería su enemigo externo, y se le acabarían la excusas ‘imperialistas’, o al menos, quedaría más expuesto al tener que elaborar teorías conspiratorias hiper rebuscadas y que le creerán 4 gatos” … “Así que para Venezuela, lo mejor que puede pasar es que gane Obama. Así de claro”.
“En su visión mezquina del mundo, están abogando por un triunfo político del Sr. Chávez, por esa manía xenofóbica contra el Islam y de que todo lo que no sea rubito, católico y conservador, es malo malo. Y todo lo que no sea un triunfo de Obama, es bueno para el ‘Iluminado de Sabaneta’”.
“Cuando (Obama) gane las elecciones, estare muy contento, porque será un clavo más en el ataud del Teniente Coronel…”.
En el artículo de El Universal el autor menciona que “una telembajadora acota que a Chávez, en realidad, le convenía el triunfo de McCain, para mantener en alto su discurso antiestadounidense. Ahora, con un afrodescendiente joven y demócrata en la Casa Blanca, tendrá que inventarse otra forma de buscar pleito y se quedará sin bandera. O sea, llegará -ahora sí- el principio del fin”.
Aunque la mayoría de las otras ideas me parecen absurdas e ingenuas, el artículo es interesante:
http://www.eluniversal.com/2008/11/07/opi_art_la-oposicion-se-pone_1125648.shtml
Sólo para que vean que militar por una ideología no implica ser fanático. el fanatismo nubla la mente. Hay que aprender a ser pragmáticos y lógicos.
PD: Veo que no se siguen posteando por aquí esos ‘acertados’ artículos donde se recalca el origen ‘musulmán’ de nuestro amigo Hussein… ¿que conveniente no?.
Vamos Martha, Yes, You Can!
noviembre 7th, 2008 at 9:16 am
[...] Reacciones sobre Obama Martha Colmenares/Cubanitoweb [...]
noviembre 7th, 2008 at 9:17 am
No entiendo porque muchos deseaban que no ganara Obama? Saludos Martha…
noviembre 7th, 2008 at 9:19 am
En los EE UU de América, gobierne quien gobierne, gobierna siempre el mismo, es decir :”El Pueblo”. Nada ni nadie podrá hacer que se derrumbe el mejor y mayor imperio de la historia. Se seguirá nutriendo de las más conspicuas mentes del mundo en todos los campos y no dejará nunca de ser tierra de promisión para quienes busquen -respetando su idiosincrasia y su bandera- una vida mejor.
Un abrazo.
noviembre 7th, 2008 at 9:51 am
En mi blog tienes otro reportaje de The Insider.
Un saludo
noviembre 7th, 2008 at 10:06 am
Gracias por tu exquisita democracia en poner el editorial de LD Martha. Significativo es que aqui no se ataque a Quevedo. Nosotros creemos que el editorial de LD es un editorial obligado por el hecho de que tienen que reconocer la derrota de sus posiciones pero no pueden convertirse en anti-americanos de la noche a la mañana. Dicho esto el articulo mira mucho al pasado: hablar de Carter en el 2008 no tiene sentido han pasado mas de 30 años de aquello. Gracias nuevamente Martha
noviembre 7th, 2008 at 10:35 am
Martha,
“Estoy orgulloso de mi piel y sin embargo, es solo piel”
La ascensión de Obama a la cima del mundo, le permitirá ver con claridad los futuros tropiezos. Quienes esperan un cambio, tendrán cambio.
La política internacional será el principal punto de atención, pues en ella se concentra la solución para el problema económico y geopolítico.
Creo firmemente que EE.UU volverá al mundo bipolar al comprender con sangre que el monopolo existe pero es inestable. Tramitará con urgencia la división del trabajo con Rusia, de esta manera pondrá freno a la cuestión militar y económica de terceros países, incluyendo a la zona Euro.
Esta cooperación con el remanente poderoso de quien fuera su contrincante durante la guerra fría, se hace un imperativo que no podrá soslayar porque implicaría mayor desgaste de la Unión en momentos en que dentro de casa todo parece estar revuelto. Para arreglar el interior, se necesita instrumentos rusos.
La economía de USA seguirá asentada tambien en todos aquellos que la mantienen y no se pueden desprender -Bonos del Tesoro- a riesgo de su propio fin. El hilo y la punta del hilo comparte madeja con quien no depende del petróleo y gas (energía) para su maquinaria industrial militar y tiene tradición tecnológica en todos los campos.
China, India, y la zona Euro, tendrán que aceptar el rol que se les propondrá hasta que vengan otros tiempos.
Los radicalismos entenderan que hasta el día de hoy, 2.000 años despues de la llamada “cultura occidental”, ningún sistema politico pudo inventar algo que sustituya al Estado. El Estado como la historia, nunca fueron muertos ni en la revolución francesa ni en manos de Fukuyama el radical.
La unidad de cambio o de intercambio tampoco morirá en manos de nadie porque su valor absoluto o relativo es la esencia del acto del cambio en sí. Además, hay que agregar que la unidad de cambio, cualesquiera sea su naturaleza, al igual que los electrones, aunque no se salga del “empaque” adquiere y emite energía, con el uso (- movimiento- millones de transacciones por segundo) seguramente no contabilizada en épocas pasadas.
La economía del dinero no caerá, solamente caerán (empresas, países y presidentes) quienes no supieron manejarlo como lo que es un Tóxico muy peligroso. Handle with care
“La historia no se repite, lo que se repite son idiotas que no leen historia” R.L.
Para finalizar, como decía el personaje del inicio, “la piel no interesa”.
noviembre 7th, 2008 at 10:48 am
Hola amigos:
# 8 Foro Gracias Aznar
Como les he dicho “Estoy presentando reacciones por el triunfo de Barack Obama”, para la opinión de los lectores.
# 3 Yukmeny Margarita, respecto a lo que expresas, como ves, sobre Obama se ha expuesto desde todos los puntos de vista. Voy a leer ese artículo que mencionas.
Saludos
noviembre 7th, 2008 at 11:45 am
Ciertamente la voctria de Obama ha causado un furor mundial. Pero antes de predecir a base de hechos del pasado lo que Obama podría hacer démosle un poco de tiempo. Personalmente soy de lso que pienso que Obama se ve demasiado bueno como para ser real pero el tiempo dirá. Adelante y éxito.
noviembre 7th, 2008 at 4:35 pm
JAVIER VE A UNA BIBLIOTECA (SI SABES LO QUE ES) Y LEE HISTORIA MUNDIAL…TE HACE MUUUUUUUCHA FALTA!!!
noviembre 7th, 2008 at 5:03 pm
# 5 david, saludos David
noviembre 7th, 2008 at 5:04 pm
# 11 Prometeo, ha causado un furor mundial, eso es evidente, creo que ningún otro presidente norteamericano tuvo tanta expectativa
noviembre 7th, 2008 at 6:18 pm
Y dale con ese estúpido orgullo racial de los afroamericanos (y he dicho americanos no estadounidenses) con Obama. Si es un mulato, que ni siquiera puede arrogarse el asunto de la esclavitud, porque es un medio criollo: su padre, kenyata, es de una región de Africa desde donde nunca los europeos capturaron esclavos para llevarlos a América. Todos eran de las costas occidentales. Por lo tanto siempre ha sido libre. Mi esposa colombiana, si puede arrogarse ser una afroamericana y con ascendencia de esclavos como casi todos los de color en América. Pero Obama, no.
noviembre 9th, 2008 at 10:05 am
Creo que no tenemos por que temer por una supuesta simpatía o una política favorable hacia la izquierda radical de América latina por parte del señor Obama, presidente electo de los Estados Unidos. Una primera confortante señal en este sentido, ha sido la reacción del mismo ante la carta de felicitaciones del presidente iraniano Mahmoud Ahmadinejad – primeras felicitaciones de un presidente iraniano a uno estadounidense desde 1979- que ha sido la de recordarle que Estados Unidos considera inaceptable el desarrollo de armas nucleares en Irán. Una justa bofetada que la diplomacia iraniana no ha tardado en contestar.
Creo que el triunfo de Obama no tiene dana que ver con su color de piel, y es eso lo que hace de esta vistoria un hecho historico. Seguramente si Obama hubiera resaltado el tema racial entre sus electores, no seria el presidente electo de Estados Unidos.
Leonor.
noviembre 10th, 2008 at 6:55 am
Bienvenido señor Obama, el mundo le espèra y confia en que ayude a construir un mundo mas justo, en el que imperen los valores de la Libertad, Igualdad y justicia social.
Le espera una larga y dura tarea.
No mas guerras preventivas.
ADIOS A LA POLITICA DE BUSH Y SUS ALIADOS.
BIENVENIDO SEÑOR OBAMA.