
A 17 años. En la llamada “la casita”, en la zona del estacionamiento de la residencia estaba mi oficina. La de Información y Prensa para cumplir las labores como directora de un equipo integrado por asistente, secretaria, personal de video, el fotografo y demás. La que tenía asignada en el interior de la residencia se nos hizo pequeña. Quedó como un colador por los tiros. Ese fue el lugar de acantonamiento de los golpistas.
Se desató el fuego parejo hacia La Casona, la residencia presidiencial defendida por el Batallón de Custodia, los funcionarios destacados de la DISIP y la Policía Municipal de Sucre, algunos de ellos muertos. Se fajaron con valentía. Los insurrectos usaron armamento de mayor potencia del que contaba la defensa de la residencia. (más…)