Reportes del Grupo11 “Queremos saber”

Igualmente, se refirió a “Madres por la vida”:
“Una expresión genuina de protesta y el inicio de una campaña sostenida de las mujeres organizadas sin distinciones políticas para sensibilizar a la sociedad alrededor de este tema que nos afecta a todos: Más de cien personas caen abatidas semanalmente víctimas de la violencia”, y reina la impunidad. Nuestro apoyo como venimos haciendo con causas afines que son iniciativa ciudadana y no partidista, como ha sido el caso de Ovarios de Venezuela y otras iniciativas u organizaciones.
El llamado es para una movilización este sábado 20 de junio desde la Plaza Venezuela a las 10 am, para denunciar que “Más de cien personas caen abatidas semanalmente víctimas de la violencia”.
Igualmente, es oportuno mencionar, al no estar presente en esta concentración por razones ajenas a mi voluntad, la designación del brasilero Marcelo Motta del espacio Contra communismum.
El es afiliado a Democratas (DEM), fue candidato a Vereador no Município de São Paulo, nas eleições de 2008, igualmente Delegado da UnoAmérica no Estado de São Paulo y ha brindado un importante apoyo al grupo11.
En consecuencia, ha sido designado como delegado del Grupo 11 en Brasil.. Tomo alguno de los párrafos de su respuesta: “…estou de acordo e aceito, com muita alegria e muita honra, ser delegado especial, no Brasil, do Grupo 11 “Queremos saber”, fundado por você, e que conta aí na Venezuela com o Dr. Rios, Adela Fabra e todos os outros. Estou desde logo à disposição do Grupo 11, no Brasil, para, na medida do possível, seguir seu espírito e suas determinações, e lutar para fazê-lo crescer e atuar politicamente. E quero contar sempre com a sua orientação”.
Nos complace que otros países puedan plasmar esta iniciativa y difundirla , para dar a conocer lo que ocurre en materia de víctmas por razones políticas y la exigencia de la justicia, como fue en nuestro caso con la plataforma de ciudadanos Los Peones Negros, nuestro marco motivador.
Desde ya, se hace la participación para el mes de julio a miembros y allegados del grupo que quieran asistir como cada 11 de mes. Para el 11 de agosto, será de especial significación por el aniversario del asesinato de la señora Maritza Ron, esposa de Ramón Torregrosa, ocurrido el 16 de agosto de 2004, e informaremos oportunamente de los actos previstos.
El álbum de fotos puede verse al pulsar
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TAL CUAL LUNES 13 DE AGOSTO DE 2001
CIUDAD
Sadismo en el cuartel
Los castigos militares de la IV República no desaparecen con la revolución
Dubraska Romero Z.
“El superior no debe imponer un castigo cuando se encuentre en estado de exaltación, o sin averiguar plenamente la falta cometida”
Carmen de Febres, madre de Jesús Alberto, pide justicia
El castigo y la sanción dentro del estamento castrense en cualquier parte del mundo pretenden el mismo fin como es “mantener el orden y la disciplina”. Sin embargo, muchos jefes militares, amparados en las normas marciales, cometen excesos que constituyen verdaderos actos de brutalidad hacia los subalternos.
En Venezuela, esta práctica abusiva es común. Hace trece años exactamente un soldado, Richard Gómez Taima, murió, asesinado por la golpiza de uno de sus superiores. La lista de atropellos silenciosos no ha dejado de crecer en los cuarteles.
Hace apenas ocho meses, el soldado Jesús Alberto Febres falleció, de acuerdo al informe médico: por “presentar quemaduras de primer grado”. El hecho ocurrió en el interior de una celda de castigo. El autor fue Alessandro Siccat, un oficial con el grado de teniente a quien, a pesar de haber egresado de la escuela de los sueños azules, se le ocurrió rociar con tinner a los inquilinos del cuarto de castigo y luego arrojarles un fósforo. En el mismo hecho resultaron quemados los reclutas Jorge Luis Araiza y José Flemin.
La Fiscalía Militar fue la responsable de instruir este crimen ocurrido el pasado 10 de enero en un batallón perteneciente a la Brigada de Cazadores en Maturín. En este caso existen 25 testimonios que comprometen la actuación del teniente Siccat con los soldados a su cargo. Muchos de estos lo califican de “abusivo y fuera de la ley”. Inicialmente, la jurisdicción castrense que decidiría en este proceso era la de Monagas, sin embargo, el caso fue radicado a la circunscripción de Aragua. Este cambio no le causó mucha confianza a los familiares de las víctimas, quienes solicitan “imparcialidad y castigo para el militar”.
Ley marcial
Según el Reglamento de Castigos Disciplinarios, número 6, por el que se rigen los integrantes de la Fuerza Armada Nacional, existen normas generales para la aplicación de una sanción. De acuerdo al artículo 87: “El superior no debe imponer un castigo cuando se encuentre en estado de exaltación, o sin averiguar plenamente la falta cometida. Castigar sin reflexión puede traer como consecuencia un procedimiento injusto”.
En este caso, la falta cometida por los tres soldados fue clara, y es sancionada por esta misma ley: los tres se excedieron en la permanencia de su permiso navideño, y regresaron tres días después al batallón donde estaban conscriptos.
Pero, lo que también está claro, es el período de “exaltación” en el que se encontraba Siccat cuando decidió quemar a sus subalternos. Relatan otros soldados que se encontraban en el lugar de los hechos: “El teniente se molestó porque los faltones cantaban y bailaban en su celda de castigo”.
Otros artículos que al parecer olvidó el militar, y también sus superiores son el artículo 94: “Los castigos deben ser aplicados con la más estricta justicia e imparcialidad”. Artículo 176: “Los funcionarios militares de mayor jerarquía deben vigilar que sus subordinados hagan buen uso de sus atribuciones disciplinarias y que los castigos se cumplan en la forma reglamentaria”. Artículo 108: “Falta militar es toda acción contraria u omisión en el cumplimiento de las obligaciones y normas del servicio, no contempladas expresamente como delitos en el Código de Justicia Militar. La falta es una transgresión elemental y simple del deber”. Artículo 116: “Maltratar, sin motivo, presos bajo su custodia constituye una falta”.
Así en la quinta como en la cuarta
En 1988, en medio de un juicio desarrollado en la Corte Marcial, salieron a relucir los maltratos de varios oficiales hacía su personal, y la existencia de un lugar de castigo, conocido como “la cochinera”, que se convirtió en el “coco” de los reclutas que pagaban su servicio militar en alguna unidad situada en el Fuerte Tiuna: la muerte del soldado Richard Gómez Taima develó todos estos atropellos.
A Gómez Taima le correspondía salir un fin de semana completo, pero nunca llegó a su casa. La familia creyó que estaba cumpliendo alguna misión. Pero, desde ese momento, no supieron nada más del muchacho. Llenos de incertidumbre decidieron acudir al Fuerte Tiuna, donde les informaron que el joven estaba muerto, y que la causa era supuestamente una pulmonía severa.
Los parientes del soldado pidieron ver el cadáver, pero la respuesta fue: “No se puede porque se encuentra dentro de la urna, y ya la sellamos”. A Carlos, hermano de Richard, no le convenció la historia y, sin que se dieran cuenta los militares, burló la seguridad y logró llegar hasta un salón donde estaba el cuerpo sin vida de su hermano. Un cuerpo “destruido por los golpes”, según consta en la investigación.
Ante este brutal hallazgo, la familia Gómez Taima decidió buscar al para ese entonces defensor de los Derechos Humanos ante el Congreso Nacional, Enrique Ochoa Antich. La diligencia de la familia, luego de muchos tropiezos colocados por algunos militares, arrojó resultados positivos: el para ese entonces ministro de la Defensa, Italo del Valle Alliegro, ordenó una investigación que concluyó en un juicio, en el que resultaron involucrados un coronel, un teniente y varios sargentos, quienes fueron condenados. Pero, cuatro años más tarde, el ex presidente Carlos Andrés Pérez decidió sobreseer la causa, los responsables salieron en libertad y la impunidad se vio reforzada una vez más.
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Junio 15th, 2009 at 8:26 pm
Martha,
Estou muito agradecido pela publicação acima da minha designação como Delegado do Grupo 11 no Brasil, a qual muito me honra. Solidarizo-me pela concentração de 11 de junho, procurando sempre a partir desses eventos penetrar mais no espírito do Grupo 11, para melhor cumprir a minha missão de desenvolvê-lo aqui no Brasil, desde a cidade de São Paulo.
Velar pelas vítimas por razões políticas e a exigência de justiça e liberdade, será um importante papel a ser desempenhado pelo Grupo 11 no Brasil, sobretudo quando vigora a supremacia da visão esquerdista, em que só um dos lados tem existência e direitos (mesmo e principalmente quando se trata de grupos que defendem os direitos humanos).
Além disso, no momento histórico em que, no quadro geral da Iberoamérica, o Brasil está alinhado ao totalitarismo em ascensão, o Grupo 11 deverá estar atento e contrapor-se, no seu campo de atuação, à ameaça de uma maior radicalização política de esquerda no Brasil; nesse sentido, creio que o Grupo 11 ganhará seu espaço e sua genuína função e militância.
Certo de que a iniciativa poderá prosperar, a exemplo da Venezuela, não só aqui como em outros países, desejo unir-me no mesmo espírito a todos os membros em Caracas, que é a sede e a coordenação do Grupo 11, bem como sua fonte de inspiração.
Abraços,
Marcelo Motta
Junio 15th, 2009 at 8:29 pm
Marcelo Motta
Gracias por tus atentas palabras.
Abrazos