¿Por qué los comunistas no admiten que todo lo que se apropian lo llevan a la ruina?

Por la otra, a las interrogantes ¿Por qué los comunistas no admiten que todo lo que se apropian lo llevan a la ruina? o ¿Por qué los comunistas no crean sus propias cosas sino que se empeñan en “expropiar” lo que otros han hecho?, las respuestas precisan su lectura.
Días de radio
Por Luis Marín
Hasta qué punto la ideología socialista ha permeado la mentalidad del venezolano puede apreciarse en las declaraciones de jóvenes que protestan por el cierre de las 34 emisoras de radio, aclarando previamente que no están defendiendo a ninguna empresa sino a “la libertad de expresión”.
Es decir, que defienden un principio, un valor, una abstracción; pero nunca, que quede claro, su expresión concreta, que es una empresa privada. Y esto no lo dicen miembros de la juventud de Bandera Roja o Tercer Camino, sino atildados estudiantes de la UCAB o de la Universidad Metropolitana.
Quizás el problema sea que todavía no han llegado a la lección en la que sus profesores deberían explicarles cómo se puede ejercer aquella tan apreciada libertad sin medios de radiodifusión o televisión libres e independientes.
Esto entendido como autosuficiente, quien se mantiene por sí mismo, que no depende económicamente de nadie, en especial, del gobierno. Puesto que en un sistema en que el único empleador sea el Estado, donde todos los medios estén subordinados a la línea oficial, la libertad es imposible, no puede existir.
En consecuencia, la libertad económica deviene en un prerrequisito para que las demás libertades puedan realizarse en la práctica porque, ¿cómo podría haber libertad de pensamiento y de manifestar libremente las ideas si no hay medios a través de los cuales hacerlo, esto es, si no hay imprentas para hacer libros, editar periódicos y revistas, si no hay radios y televisoras libres?
Es un hecho siempre demostrado que dónde se elimina la libertad de empresa, lo que se genera es dependencia del Estado y eventualmente la desaparición de todas las otras libertades, que se extinguen por inanición.
Decir que se defiende la libertad de expresión, pero no al medio por el cual ésta puede hacerse efectiva, es una contradicción en los mismos términos. Pero esto no es obvio en absoluto. Ya se observaba el mismo discurso durante el proceso de cierre de RCTV, a veces añadiendo el agravante de que no se defendía a ningún “dueño” de un medio de comunicación, como si los derechos de los dueños no merecieran el mismo respeto que los derechos humanos de cualquier persona.
Y este es el quid de la cuestión: en Venezuela se ha hecho moneda corriente que los derechos de las empresas y de los empresarios son indefendibles; hacer esto sería políticamente inconveniente y debe evitarse a toda costa aparecer como que se está del lado de la empresa privada o de algún interés particular.
Es decir, que la situación se analiza desde un punto de vista socialista, se adopta como base una filosofía colectivista y clasista, para la cual todo lo privado es negativo, con el añadido de que el único interés que puede defenderse es el de los “trabajadores”, entendido como contradictorio a “empresarios” o “empleadores”, que serían el enemigo histórico.
Esto es particularmente notorio cuando se niega la defensa de la empresa privada pero se reivindica la defensa de los “puestos de trabajo”, como si una cosa pudiera separarse de la otra, como si pudiera haber asientos en un autobús, pero no tal vehículo. Ciertamente que no podría haber puestos de trabajo si no hubieran empresas privadas, a menos que todos se resignen a ser empleados públicos; pero allí ya salimos de la esfera de la libertad para entrar en la de la autoridad.
EL MITO DEL ESTADO. Ha quedado cruelmente demostrado en la historia del siglo XX que el Estado no es “Dios en la Historia” ni “la realidad de la idea moral” como habían proclamado los idealistas idólatras del Reich alemán, sino que éste puede caer en manos de bandidos y chiflados convirtiéndose entonces en la mayor calamidad pública nacional e internacional.
Es un hecho fantástico que para la mentalidad socialista una empresa que en manos privadas consideran como un antro de explotación e injusticia insoportable, si pasa a propiedad del Estado se reviste súbitamente de un halo de santidad y equidad resplandeciente, aunque siga haciendo lo mismo, con la misma gente.
Así como personas individuales y llenas de prejuicios si son tocadas con la barita mágica de un cargo público, se convierten en magistrales intérpretes del interés colectivo, voceros de la voz del pueblo que, como se sabe, es la voz de Dios.
Usando esta facultad extraordinaria estos funcionarios pisotean derechos humanos elementales con el toque de clarín de que “ningún derecho individual puede prevalecer sobre el interés colectivo”; pero nunca responden cómo fue que ellos dejaron de ser individuos para convertirse en dueños del interés colectivo, ni cómo ni cuándo sus víctimas dejaron de formar parte de ese colectivo.
El primer prejuicio que es necesario superar es que exista un interés colectivo diferente y superior al interés de los individuos que lo constituyen. Así como no es posible tener una sociedad sana formada con personas enfermas, ni una colectividad educada integrada por sujetos incultos, asimismo, no puede haber una sociedad opulenta constituida por individuos miserables.
La cruda realidad es que las únicas sociedades ricas que hay en este planeta son aquellas en las que se ha permitido a entes privados desplegar todas sus potencialidades para crear riqueza, enriqueciendo con ello a los demás.
Es falso que en las empresas se explote el trabajo de todos para enriquecer a uno, porque es evidente que a la gente que trabaja le va mejor que al desempleado. Si fuera cierta la teoría de la explotación y que las empresas chupan la sangre de sus trabajadores, sería mejor no laborar y mantener las fuerzas propias, pero puede verse que ocurre todo lo contrario.
Tampoco tendría sentido el clamor por conservar sus puestos de trabajo, porque esto sería tanto como si estuvieran rogando que los exploten. Incluso, buena parte del movimiento sindical se basa en la administración de las cuotas de empleo y el mismo gobierno que se dice revolucionario y socialista no ha tenido otra política laboral que renovar en forma incesante la inamovilidad, esto es que, si fuera cierta la retórica oficial, los patronos estarían obligados a explotar siempre a los mismos trabajadores, no los pueden cambiar por otros, ni liberarlos.
La experiencia demuestra que donde prosperan la industria y el comercio, los trabajadores también prosperan. Y es una verdad infalible que ni que quisieran los dueños podrían comerse todo lo que producen, porque sólo lo hacen para el mercado, que somos todos, quiérase o no. Así que no es un problema de egoísmo o altruismo: quien no produzca pensando en el mercado, simplemente, se arruina.
Finalmente, en un régimen de libertades, nadie tiene prohibido ser altruista o regalar lo que tiene aunque, como dice el dicho, a pedir se quede. Es inexplicable que si los comunistas tienen mejores métodos de producción y distribución de bienes y servicios no los pongan en práctica, dejando a los demás hacer lo que les parezca; sino que parece consubstancial al socialismo imponerles a los demás lo que ellos creen, en la teoría y en la praxis.
El problema central del socialismo es la imposición, la negación de la libertad y de las alternativas. Ya no se trata de que ellos puedan expresar sus ideas, si es que las tienen, sino de impedirle a los demás expresar las suyas; no se trata de producir o servir mediante métodos “socialistas” sino de impedir que otros puedan hacerlo mediante métodos, digamos, liberales.
¿Por qué los comunistas no crean sus propias cosas sino que se empeñan en “expropiar” lo que otros han hecho? ¿Por qué no admiten que todo lo que se apropian lo llevan a la ruina?
El error esencial de los socialistas es suponer que la riqueza es un quantum (Q), una constante, de manera que si alguien toma un pedazo mayor es porque se lo ha quitado a alguien que tendrá necesariamente uno menor, como si se tratara de una cobija que si uno la hala de un lado desarropa a otro.
No les entra en la cabeza, obviamente por sus intereses políticos e ideológicos, que la riqueza se crea, que se inventa dónde antes podía no haber nada. Prefieren la ilusión socialista, históricamente nunca demostrada, de que existió una época idílica en que todos los hombres eran igualmente ricos (no igualmente pobres); pero luego vinieron unos pocos y se apoderaron de todo despojando a los demás, llegó la propiedad privada a crear desigualdad e injusticia. La misión del socialista sería, pues, restablecer aquel Paraíso Perdido.
Este aspecto mítico del socialismo se asocia íntimamente con su irracionalismo filosófico en general y económico en particular, pero sobre todo con las relaciones mágicas que teje con el poder.
EL TAUMATURGO. La gente humilde se dirige al comandante en jefe clamando por justicia, seguridad, o por una casa, un trabajo, la salud de un familiar o cosas más pedestres, como si fuera Dios o pudiera resolverlo todo con su sola palabra.
Pero también lo hacen dueños de emisoras cerradas para explicarle la situación, así como los de empresas expropiadas para que les pague y de fincas invadidas para que las haga desalojar o mujeres por la libertad de seres queridos presos.
El punto común es que parece que todo depende de una voluntad omnímoda, que resuelve según su criterio y no de acuerdo a leyes objetivas que sean iguales para todos los ciudadanos que se encuentren en situación semejante.
Unas personas van a la cárcel, los demás permanecen en libertad condicional, unos funcionarios son encumbrados a la luz pública y otros puestos a la sombra, estos de aquí exaltados, aquellos humillados, siempre en virtud de una voluntad oscura y misteriosa, que actúa por el capricho propio del azar o la fortuna.
Así, la primera gran conquista del socialismo es la desigualdad ante la Ley, puesto que no se le aplica a nadie por igual; cuando algo se pide como gracia, invocando la benevolencia, precisamente por eso, perfectamente arbitraria, no sujeta a ley alguna, la consecuencia necesaria es que se pierde el derecho, nada puede ser exigido, ni impedido en cuanto derecho, sino que todo se vuelve voluntad pura.
Una concesión no tiene que ser graciosa, sino de acuerdo con la Ley, que tiene que ser la misma para todos. Lo que no le pasa por la cabeza al funcionario arbitrario es que el “Estado” incluye a todos, con el mismo derecho de acceso al espacio radioeléctrico y apropiárselo en exclusiva, con la capucha de “Estado” es, por decir lo menos, un delito, o lo más, una violación de derechos humanos fundamentales, como el de igualdad ante la Ley.
Eliminar la libertad, la igualdad y la fraternidad, es volver al despotismo.
12/8/2009
Diario de América
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Gráfica tomada de NoticiasVe
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agosto 13th, 2009 at 12:01 am
Magnifico articulo del señor Marin. Mi agradecimiento personal por el mismo.
Muy explicito. Muy bien argumentado. Las verdades que expresa son innegables.
Un saludo cubanisimo.
Simon Jose Marti Bolivar.
agosto 13th, 2009 at 6:56 am
Queridos amigos:
El Congreso Virtual Internacional ya esta en marcha.
Ya hay Ponencias presentadas.
Ayúdanos, difúndelo y participa.
Primera Ponencia: Resistencia Cubana: Antúnez
http://congresovirtualinternacional.blogspot.com
agosto 13th, 2009 at 6:57 am
Qué buen artículo el de Luis Marín.
Un saludo.
agosto 13th, 2009 at 7:48 am
¿Cómo iban a admitirlo? Si precisamente se dedican a vivir de esas falacias…
agosto 13th, 2009 at 10:04 am
Si, porque todo lo que tocaron Bush y Aznar lo convirtieron en oro!!!!!
agosto 13th, 2009 at 11:57 am
Excelente artículo.
agosto 13th, 2009 at 12:19 pm
Para Davicito:
Aznar no cerró ningún diario ni cadena de televisión que lo criticase, cuando podía haberlo hecho perfectamente, puesto que el 80% de los medios españoles son de la izquierda progre-rancia.
Diles a tus amos que las paridas sobre Aznar ni siquiera tienen gracia, pillan lejos ya y que deberían buscarse otro filón… ¿qué tal Chaves y su MATSA? ¿O el dinero que recibió el alcalde sociata de Seseña de parte de un mafioso italiano?
Ale, vete a jugar a las palas…
agosto 13th, 2009 at 12:25 pm
Hola Aguador.
Que bueno verte por aquí, y como siempre con tus acertadas respuestas. Aznar indudablemente el mejor presidente que ha tenido España.
Abrazos
agosto 13th, 2009 at 1:40 pm
Querida Martha:
No sé si fue el mejor (indudablemente se dejó cosas por hacer y cometió algunos errores), pero desde luego, mejor que el vaina de ZP, que nos está dejando en calzoncillos, sí fue.
Saludos,
Aguador
agosto 13th, 2009 at 2:20 pm
Claro, si Aznar solamente le mintio una vez a la poblaciòn en algo tan grabe como los atentados que ocurrieron el 11M, todo por seguir al loco de Bush
agosto 13th, 2009 at 6:31 pm
David
¿Quien te ha contado que Aznar mintió con los autores de los dramáticos acontecimientos del 11M? Al que te lo haya contado llámalo embustero de mi parte, así directamente. ¿Acaso tú sabes quienes fueron sus autores? ¿Acaso conoces a alguien que los sepa? ¿Como puedes saber que mintió? Solo lo puedes saber porque como millones de mentes ‘fáciles’ te has tragado la propaganda del embustero oficial del reino, alias ZP.
Nadie puede afirmar que Aznar mintió cuando nadie conoce aún la autoría de la masacre. Puede que Aznar mintiera y no fueran los asesinos nacionalistas vascos. Puede que en su lugar fueran los asesinos del estado sicialista del GAL. El día que se sepa, lo sabremos. Pero lo cierto, lo único cierto, es que ZP no ha hecho absolutamente nada para descubrir a los que sí fueron, y de lo que se desprende de la investigación policial y de la instrucción judicial, no es precísamente eficacia, transparencia y sagacidad, sino todo lo contrario.
Nadie puede decir que nadie mintiera sobre este asunto, sencillamente porque aparte de sus autores, cómplices y compinches, nadie sabe aún absolutamente nada sobre este asunto. Lo único que se sabe sobre el asunto es que en el estado del inútil político ZP, se ha hecho lo justo y necesario para que nadie sepa nada sobre el asunto. Para que nadie sepa absolutamente nada sobre un solo implicado en esa horrible matanza.
Lo único cierto y real de ese atentado, es que llevó al traidor embustero al poder. Observa que escribo ‘poder’ y no ‘Gobierno’, al que criminal y prepotentemente renuncia y omite ejercer en todos y cada uno de sus deberes inherentes. Gobierno es servicio, trabajo, honorabilidad, dignidad y rigor en el respeto a todos los derechos de todos. En el Gobierno de Espña, nada de eso existe. Poder fuera de la soberanía popular, articulada en su Constitución, es delito criminal ejerciendo el bandolerismo y la tiranía desde el estado puesto al servicio de sus mafias y cordones, ejerciendo ostentosamente menosprecio y ninguneo contra media nación y privilegiando a sus afectos. Eso es lo que tenemos.
Cuando quieras hablamos de los errores de Aznar, que los tuvo y de bulto, entre sus muchos aciertos. Pero de los errores, no de la biliosa y goebelsiana propaganda socialista a cuenta del Prestige y otras formas mezquinas y ruines de mentir para adoctrinar a imbéciles y anexionarse pancistas.
agosto 13th, 2009 at 7:17 pm
Magnífico el artículo de Luis Marín. En los modos y en el fondo.
Toma el material lo desmenuza con habilidad y maestría, colocándolo visible e inteligeblemente, casi con un realismo que roza la forma física, con ese verbo transparente y fluido que se interpreta solo, de forma que lo pone al alcance de cualquiera que solo sepa leer.
Independientemente de cual fuera primero, si los huevos o las gallinas, lo cierto es que no podrían existir los unos sin los otros. Ni puede haber empresas sin trabajadores, ni trabajadores sin empresas. ¿Qué parte de esto es la que no entienden los socialistas? Evidentemente la parte ‘TRABAJO’. Solo entienden la del saqueo legal, indefinido e infinito, desde el estado. ¿Por qué arremeten contra el empresario? Porque por cada empresa que arruinan solo pierden unos votos despreciables en el conjunto del contaje final, en cambio reparten migajas aliñadas con ‘dogmas’ ideo-ilógicos, con las que captan miles o cientos de miles de votos, por cada empresarió llevado al ‘ara’ del sacrificio por la causa.
A partir de ahí solo tienen que legitimar el delito de estado, mediante montañas de votos, que cuando no se ganan en urnas, se compran una ‘maquinita’ que se los fabrica por menos precio. Incluso les dá los resultados antes de los comicios electorales.
Y como Luis plantea una pregunta provocadora, en el título de su artículo, que exije respuesta, pues le respondo que si entendieran eso, no serían comunistas. Nadie olvide que la máxima comunista es “pan para mí y hambre para el que no pueda”. Las aves de rapiña jamás siembran ni cosechan, solo viven de eso, de la rapiña. Así es su natural. Por eso las aves de rapiña no pueden votar. El voto conlleva inherente en sí mismo, el deber de votar líbremente, pero siempre por un estado de derecho. Votar un estado social es antidemocrático, por ir abiertamente contra el estado de derecho. Tal vez el problema es que nadie impide o prohibe el estado social, como nido de criminales, vagos y maleantes que unidos en mafias, asfixian e impiden el estado de derecho y el propio derecho, en sí mismo.
Soy un defensor del estado, pero no reconozco más poder al mismo que el cedido por la soberanía nacional, para las garantías al derecho, mediante la justicia y las leyes que lo regulan. El resto de las funciones del estado no pueden rebasar bajo ningún concepto, su posición de servidumbre neta del ciudadano con la única misión de garantizarle puntualmente en la necesaria calidad y cantidad, todos aquellos servicios comunes por los que paga y demanda. Ni un paso más, ni menos. Siempre estrecha y democráticamente vigilados por el ciudadano, mediante los mecanismos previstos para ello.
Saludos
agosto 13th, 2009 at 8:53 pm
PORQUE ESTAN CIEGOS EN SU ADOCTRINAMIENTO
agosto 14th, 2009 at 9:39 am
La Oficina del Departamento de Sueldos y Horarios acuso al granjero de no obedecer las direcciones de su Oficina de Control. Mandaron a un Agente para palaver con el granjero.
“Necesito una lista de todos sus empleados y cuanto les paga a cada uno, dijo el Agente.”
“Muy bien, contesto el granjero: Tengo un vaquero que hace tres anios esta conmigo. Yo le pago 600 dolares por semana, mas casa y comida. El cocinero, desde hace 18 meses, le estoy pagando 500 dolares por mes mas casa y comida. Tambien tengo un medio idiota el cual trabaja 18 horas por dia, hace casi el 90% del trabajo en la granja, paga por su pieza y por su comida, pero le compro una botella de wisky todos los Sabados de noche.”
“Ese es el individuo con quien quiero hablar, al medio idiota, dijo el agente!
“Ese soy yo, le dijo el granjero!!!” FINIS.
“Ni Bush y tampoco Aznar convirtieron metal comun a oro” !!
Pero SI, dejaron a los ciudadanos de sus respectivas naciones que lo hagan ellos”. El Pres. no es la NACION.
“NACION son sus habitantes y las libertades que tienen para gozar la vida”.
Ademas, Bush y Aznar son el pasado. Porque no mejorar el presente y el futuro???
David: Por favor compra otro libro, ponte al dia y cambia de tema. Creo que los foristas estan cansados con tus viejos argumentos.
Saludos.
agosto 17th, 2009 at 5:05 pm
La dialectica comunista tiene mucha “experiencia”. Lo unico que saben hacer es mentir ¡ Pero usando como medio las maravillosas palabras de la democracia, que al tergiversarlas, pareciera que ellos son “los buenos de la Pelicula”. Hay que llegar a las masas, para que se den cuenta cuanto los engañan. Pro mientras tanto no amedrentarse con esas palabras de odio, emitidas por cobardes.
agosto 17th, 2009 at 10:03 pm
Roque, un gran saludo, muy valiosa tu aportación