Magistral: cuando Carlos Rangel nos hablaba del resentimiento anticapitalista del tercer mundo
Carlos Rangel, periodista venezolano, analista político, ensayista y abogado nacido en el año 1929, lamentablemente murió en el 1988. Siempre destacó por su claridad asombrosa del proceso político de Venezuela y Latinoamerica. A quien los políticos de cuando tuvimos democracia no supieron entender. En esta charla del video, el tema central se refiere a las causas de la crisis económica venezolana, pero es una cátedra para los pueblos que aspiran vivir con más democracia. Autor del libro “Del buen salvaje al buen revolucionario”, una obra “cuando casi nadie se atrevía a defender la responsabilidad individual y los valores occidentales”, dijo Carlos Alberto Montaner. Por cierto, que “Hoy debe servirles de bandera a los venezolanos que no se resignan a perder las libertades”. El socialismo y su bancarrota, el resentimiento anticapitalista del socialismo, de las democracias a medias… en este video tan para nuestros días.
noticia articulo actualidad noticias venezuela politica socialismo chavez economica video
noticia internacionales capitalismo opinion video socialismo news actualidad venezuela
opinion nacionales capitalismo socialismo actualidad venezuela video











septiembre 28th, 2009 at 3:07 pm
Hola Martha pasa por mi blog: Asi no hay quien…. que tienes un premio
Besos.
septiembre 28th, 2009 at 3:12 pm
Javier, que bueno, en un rato paso.
septiembre 28th, 2009 at 4:28 pm
Martha el premio lo tienes en mi blog:
http://nohayquienvivaasi.blogspot.com/
septiembre 28th, 2009 at 10:45 pm
Marta:
Gracias por traer este articulo, que sirva para entender muchos puntos que en aquella época fueron ignorados o no se comprendieron.
Si mal no recuerdo, el libro de Carlos Rangel fue repudiado y creo,no recuerdo bien, fue quemado en la UCV.
Si estoy errado te agradezco la aclaratoria.
septiembre 29th, 2009 at 11:29 am
REBELDE!!!
Si fue quemado en la UCV. No fue comprendido, recuerda que aqui la democracia siempre fue socialistoide.
Ahora que lo mencionas voy a subir un pdf muy bueno.
octubre 1st, 2009 at 6:48 am
Cuidado, cuidado. Puede pasar que huyendo de Guatemala, caigamos en ‘Guatepeor’. Carlos Rangel canta muy bien y merecidamente los pecados y los pecadores, pero sin mencionarlas, de forma subliminal reduce las opciones a una única salida hacia su propio redil. El efecto ping-pong de la política, en su constante vaivén entre derecha e izquierda, sin hacer una sola parada en el estado de derecho, se traslada con relativa facilidad a la economía de mercado, pasando de la corrupción criminal y ramplona del socialismo, a la criminal especulación insaciable del anarcocapitalismo, pasando de largo por el mercado productivo.
La mención crítica de la economía colonial a manos de los españoles, siendo justa está totalmente fuera de lugar. Es genéricamente justa, por ser injusto el feudalismo imperante de la época. Toda vez que lo menciona, Carlos Rangel no debe omitir que entonces la economía de mercado sencillamente no existía más allá de una mercadería, puntual y tenue desconexa en grandes áreas mundiales. Ni en Colombia, ni en España ni en Marte. Era la época feudal y se gobernaba desde el concepto feudal como único conocido, en todos los reinos del mundo ‘civilizado’. Hoy es sabido que era malo, pero entonces ni malo ni bueno sino todo lo contrario.
Sin embargo omite la cruda realidad de que es a raiz de que Venezuela (El Gran Colombia) obtiene la independencia, hace casi doscientos años, que empieza la revolución industrial con la que se crea la verdadera economía de mercado y se configura un mapa de implantación y consolidación, con suerte bastante dispar, según la resistencia de diferentes estados o naciones, a desprenderse de sus raices y privilegios feudales.
El que Venezuela continúe clavada en esa resistencia a la economía de mercado, de ninguna manera puede ser causado por el colonialismo español, doscientos años después de no existir, ya que no la impidió sino que no existía, y que Venezuela recibe la independencia de los españoles como un acto de acatamiento del libertador, pero de ninguna manera asume su condición de pueblo libre, como es requisito indispensable para la implantación de la economía de mercado, donde el concepto de libertad es el fiel que mantiene el equilibrio entre los difenrentes intereses que se superponen o pugnan por sus correspondientes participaciones, en forma de derecho adquirido.
El Gran Colombia nunca se independizó de España. Fue Simón Bolívar quien decidió regalarles la opción de ser libres, pero una mayoría nunca asumieron su libertad. Y acataron la voluntad de sus nuevos amos, con la servidumbre que le dispensaban a los antiguos, sin mover un solo dedo por su independencia nunca más. Venezuela es hoy un pueblo tan dependiente de sus señores, como le eran del virrey de España. Nunca han sido libres, ni les entusiasma serlo. Les resulta más cómodo ser siervos y no asumir la responsabilidad de su superviviencia. Cuanto más tirano y más cruel es este, más lo respetarán por considerarse más seguros bajo su protección. Chávez es aclamado por multitudes que renuncian a su libertad. Que nunca la quisieron. Que achican todos los espacios a la economía de mercado, dando poder al tirano para su total control. Que siempre aclamarán al tirano de turno, buscando protección bajo el paraguas de su poder, entregando la renuncia a la libertad a cambio del mendrugo que les permite mantener vivos sus cuerpos.
No son los colonizadores españoles. Son los dependientes, que en su renuncia a ser libres, asfixian la libertad y el desarrollo en Venezuela y en otras áreas de Iberoamerica. Ya está bien que doscientos años después, sigan despiojándese sus miserias a costa de los españoles. Creo que ha pasado tiempo suficiente para asear y desinfectar el solar patrio de las carencias coloniales, asumir la realidad y mover el trasero para dar solución a sus múltiples problemas, mirando hacia el futuro.
De igual manera no podemos apasionarnos defendiendo a ultranza desde el ataque feroz sobre lo que hay, aún reconociendo que lo que hay es lo peor de entre lo peor. No se puede huir de un mal, para refugiarnos en otro. Hay que buscar la erradicación de ese mal, pero solo si se eso se orienta a la solución, y la solución pasa por el respeto al derecho de todos. Pobres y ricos. Que nadie olvide que esta gran crisis viene de la avaricia especulativa insaciable, anarco capitalista y de la avaricia corrupta e insaciable nazisocialista. No permitamos que se alíen como ha ocurrido en esta crisis. Pero tampoco huyamos de uno para echarnos en brazos del otro.
Arrasemos con ambos y reacondicionemos el mercado, en la utilidad de todos, generando unas condiciones en las que según méritos y aptitudes, todos puedan vivir dentro de él exclusivamente por sus propios medios, achicando los espacios a los vividores y potenciando el mercado productivo, que cubra la máxima cota de la demanda nacional y del intercambio internacional. Libre mercado, rotundamente si, pero nunca libertinaje criminal en el mercado, que como hemos podido comprobar lo arrasa hasta la última brizna de esperanza, tal como la marabunta deja los campos. Ni desde el estado relativista corrupto-social, ni desde las lonjas de especuladores. Y si hay que ‘cortar manos’, habrá que cortarlas.
octubre 1st, 2009 at 8:43 am
Clandestino you are all wound up !!! UPA!!, como dicen los griegos !!!
Saludos del nortenio….