Al año, 5 mil mujeres musulmanas son asesinadas por los llamados “crimenes de honor”

el rechazo de un matrimonio concertado, ser víctima de agresión sexual, querer divorciarse o cometer adulterio. Según Naciones Unidas cada año más de cinco mil mujeres son víctimas.
“Al vivir en una sociedad patriarcal, las mujeres siempre son acusadas. Su familia espera que mantenga la reputación… y cuando esa mujer comete un error, no ven ninguna solución aparte de matarla… Para ellos, la sangre limpia el honor”, afirma Rana Husseini, autora del libro: “Asesinato en Nombre del Honor”.
El siete de abril, en las afueras de la ciudad iraquí de Mosul, Dua Kalil Aswad, de 17 años, fue arrastrada por sus parientes, incluyendo su hermano y su tío, hasta la plaza del pueblo. Cientos de vecinos vieron cómo fue desvestida, pateada y apedreada. Su horrible matanza fue captada con un teléfono móvil. La razón por la que sus familiares hicieron esto era porque la joven se había enamorado de un jóven cristiano.
Cada año, miles de mujeres son fusiladas, degolladas, asfixiadas, apedreadas o quemadas. Casi siempre la víctima es una mujer acusada de traer deshonra a su familia.
Para Husseini las familias deciden matar por razones como: rumores, sospechas, violación (si la mujer es violada la culpan a ella), incesto, por escoger el hombre con quien se quieren casar o por hablar con un hombre.
Esta escritora ha documentado la costumbre de las matanzas de honor como corresponsal de uno de los principales periódicos de Jordania. Su misión es romper el silencio que cubre esta repugnante costumbre: “Estoy aquí para hablar en nombre de estas mujeres que no tienen voz…”, afirma Husseini.
Su libro “Asesinato en nombre del honor”, documenta el aumento de crímenes de honor en todo el mundo. “El típico asesino de honor es el hermano, a veces la familia, que, conociendo las leyes, escoge a menores para cometer el crímen porque saben que a ellos les dan sentencias cortas de 3 meses a dos años.”
Es difícil dar números exactos, pero la ONU calcula que se asesina a trece mujeres al día en países musulmanes, al menos cinco mil al año. Aunque la mayoría de estos crímenes ocurren en países árabes y musulmanes, un número creciente ocurre en comunidades de inmigrantes musulmanes en Estados Unidos, Europa y otros.
1 Octubre, 2009
Minuto Digital
__________
Crímenes de “Honor”: ¿Por qué sus autores salen tan bien parados?
Parte I
Parte II
Yotam Feldner es investigador en el Middle East Media Research Institute con base en Washington.20 de junio de 2001
http://libertefemmepalestine.chez-alice.fr/crimes_d_honneur_pourquoi_les_auteurs.html
Primera Parte
Crímenes de “Honor”: ¿Por qué sus autores salen tan bien parados?
El 31 de mayo de 1994, Kifaya Hussayn, joven jordana de 16 años, fue atada por su hermano de 32 años a una silla, le dio un poco de agua y le hizo recitar una oración islámica. A continuación le cortó el cuello. Inmediatamente después, aquel se abalanzó a la calle, agitando el cuchillo ensangrentado y llorando: “He matado a mi hermana para lavar mi honor”. ¿El crimen de Kifaya? Había sido violada por otro hermano, un hombre de 21 años. ¿El juez y el jurado? Sus propios tíos que convencieron a su hermano mayor de que Kifaya era “una deshonra demasiado grande como para que la familia le permitiera vivir” (1) Al asesino le cayeron 15 años pero la sentencia fue inmediatamente reducida a 7 años y medio, una pena extremadamente severa según las normas jordanas.
Hoy en día, los crímenes de honor se encuentran principalmente difundidos en el seno de las poblaciones musulmanas (2). Este artículo analiza las circunstancias sociales, legales y religiosas de los crímenes de honor en un estado musulmán – Jordania- donde según los informes oficiales jordanos, los crímenes de honor conducen a la muerte de 20 a 25 mujeres por año (el número real es probablemente bastante más elevado, al disfrazarse como suicidios o accidentes algunos de esos asesinatos: un informe del departamento de estado americano de 1998 cifra en unos cien el número anual de ellos) (3) Jordania ofrece un interés particular debido a una campaña lanzada en 1999 cuyo objeto era la abolición de la reducción de pena prevista para los crímenes de honor, campaña que encontró la oposición feroz de las fuerzas conservadoras del parlamento jordano. La controversia hizo saltar a la luz ciertas tesis y doctrinas normalmente no explicitadas y cuyas implicaciones conciernen a los musulmanes de todas partes del mundo, incluidos los de occidente. El artículo comprende así mismo ejemplos tomados de las sociedades egipcia y palestina.
Dos tipos de honor
Para comprender la naturaleza de estos crímenes debemos poner en perspectiva la noción de honor en la sociedad árabe tradicional, la cual distingue dos tipos diferentes:
sharaf e ´ird. (4) Con se sharaf se designa tanto el honor de una unidad social, como la tribu o la familia, como el de los individuos, y está sujeto a fluctuación positiva o negativa. El fracaso de un individuo en seguir lo que se define como conducta moral adecuada debilita el estatus social de la familia o de la unidad tribal. Por otro lado, el sharaf de la familia puede ser realzado por comportamientos modélicos tales como la hospitalidad, la generosidad, el valor en el combate, etc. En resumen, sharaf se corresponde aproximadamente al concepto occidental de dignidad.
Por el contrario, ´ird no designa más que el honor de las mujeres, y su valor no puede más que degradarse. Se corresponde más o menos con el concepto occidental de “castidad” y de “pureza”. E igual que ocurre con estas nociones, un comportamiento moral ejemplar no puede reforzar el ´ird de una mujer, pero la conducta contraria puede acarrear daños irreparables. Además, ´ird prevalece sobre sharaf: el honor de la familia árabe o de la tribu, el respeto que se le reconoce, puede verse gravemente afectado cuando la castidad de una de sus mujeres es violada o cuando su reputación es manchada. En consecuencia, la violación del honor de una mujer requiere una acción drástica, como explica Tarrad Fayiz, un líder tribal jordano: “Una mujer es como un olivo. Cuando los gusanos de la madera roen una rama, hay que podar para que la sociedad permanezca limpia y pura”. (5)
Los comportamientos corresponden a una violación del honor familiar no están codificados de una manera precisa. Básicamente hace falta que una mujer establezca con un hombre un contacto que podría ser interpretado ser interpretado por la sociedad como íntimo. Un contacto de ese tipo puede ser insignificante: una chica jordana de 15 años fue lapidada hasta morir por su hermano porque la observó “caminando en dirección a una casa en la que vivían hombres jóvenes solos” (6) En cuanto a la violación, la sociedad considera a la mujer violada como no una víctima que debe ser protegida sino como alguien que degrada el honor familiar, y los parientes cercanos elegirán borrar la vergüenza quitándole la vida. Si esto no se hiciera, el deshonor familiar se vería aun más incrementado.
Pero el asesinato no es el único remedio contra la violación u otros atentados contra la castidad de la mujer. Una alternativa consiste en parapetar a la mujer tras un matrimonio. Se supone que el marido debe ser aquel que la ha violado, aunque también sea factible casar a la mujer con otro hombre. Por ejemplo, si el violador es el hermano y el matrimonio es imposible, la familia puede buscar a otro hombre para casarlo con la víctima. Este recurso al matrimonio se ve como apto para reparar la ofensa supuestamente cometida por la víctima de la violación contra su familia y en cuanto tal goza de la aprobación legal del estado. (7) Así, una víctima de violación decide contraer matrimonio en Jordania o en cualquier otro país árabe de Oriente Medio, las diligencias penales se interrumpen pero el violador se expone a verse de nuevo procesado si se divorcia de su mujer en los cinco años siguiente “sin razones legítimas”. (8) Esta costumbre goza de apoyo en lugares inesperados; un abogado de un grupo de derechos humanos en El Cairo mantiene que “meter a un violador en la cárcel no ayuda a nadie…pero si se casa con la víctima, eso será de ayuda para ambos, dándoles una oportunidad de empezar desde cero y protegiendo a la chica de una estigmatización social infamante.” (9) Sin embargo, las autoridades islámicas en Jordania y Egipto han mostrado recientemente su oposición a esta ley, afirmando que una actuación de este tipo no se halla prescrita en el Corán, por lo que piden su abolición. (10)
Segunda Parte
La presión social
http://libertefemmepalestine.chez-alice.fr/crimes_d_honneur_pourquoi_les_auteurs.html
Crímenes de “Honor”: ¿Por qué sus autores salen tan bien parados?
El 31 de mayo de 1994, Kifaya Hussayn, joven jordana de 16 años, fue atada por su hermano de 32 años a una silla, le dio un poco de agua y le hizo recitar una oración islámica. A continuación le cortó el cuello. Inmediatamente después, aquel se abalanzó a la calle, agitando el cuchillo ensangrentado y llorando: “He matado a mi hermana para lavar mi honor”. ¿El crimen de Kifaya? Había sido violada por otro hermano, un hombre de 21 años. ¿El juez y el jurado? Sus propios tíos que convencieron a su hermano mayor de que Kifaya era “una deshonra demasiado grande como para que la familia le permitiera vivir” (1) Al asesino le cayeron 15 años pero la sentencia fue inmediatamente reducida a 7 años y medio, una pena extremadamente severa según las normas jordanas.
Hoy en día, los crímenes de honor se encuentran principalmente difundidos en el seno de las poblaciones musulmanas (2). Este artículo analiza las circunstancias sociales, legales y religiosas de los crímenes de honor en un estado musulmán – Jordania- donde según los informes oficiales jordanos, los crímenes de honor conducen a la muerte de 20 a 25 mujeres por año (el número real es probablemente bastante más elevado, al disfrazarse como suicidios o accidentes algunos de esos asesinatos: un informe del departamento de estado americano de 1998 cifra en unos cien el número anual de ellos) (3) Jordania ofrece un interés particular debido a una campaña lanzada en 1999 cuyo objeto era la abolición de la reducción de pena prevista para los crímenes de honor, campaña que encontró la oposición feroz de las fuerzas conservadoras del parlamento jordano. La controversia hizo saltar a la luz ciertas tesis y doctrinas normalmente no explicitadas y cuyas implicaciones conciernen a los musulmanes de todas partes del mundo, incluidos los de occidente. El artículo comprende así mismo ejemplos tomados de las sociedades egipcia y palestina.
Dos tipos de honor
Para comprender la naturaleza de estos crímenes debemos poner en perspectiva la noción de honor en la sociedad árabe tradicional, la cual distingue dos tipos diferentes:
sharaf e ´ird. (4) Con se sharaf se designa tanto el honor de una unidad social, como la tribu o la familia, como el de los individuos, y está sujeto a fluctuación positiva o negativa. El fracaso de un individuo en seguir lo que se define como conducta moral adecuada debilita el estatus social de la familia o de la unidad tribal. Por otro lado, el sharaf de la familia puede ser realzado por comportamientos modélicos tales como la hospitalidad, la generosidad, el valor en el combate, etc. En resumen, sharaf se corresponde aproximadamente al concepto occidental de dignidad.
Por el contrario, ´ird no designa más que el honor de las mujeres, y su valor no puede más que degradarse. Se corresponde más o menos con el concepto occidental de “castidad” y de “pureza”. E igual que ocurre con estas nociones, un comportamiento moral ejemplar no puede reforzar el ´ird de una mujer, pero la conducta contraria puede acarrear daños irreparables. Además, ´ird prevalece sobre sharaf: el honor de la familia árabe o de la tribu, el respeto que se le reconoce, puede verse gravemente afectado cuando la castidad de una de sus mujeres es violada o cuando su reputación es manchada. En consecuencia, la violación del honor de una mujer requiere una acción drástica, como explica Tarrad Fayiz, un líder tribal jordano: “Una mujer es como un olivo. Cuando los gusanos de la madera roen una rama, hay que podar para que la sociedad permanezca limpia y pura”. (5)
Los comportamientos corresponden a una violación del honor familiar no están codificados de una manera precisa. Básicamente hace falta que una mujer establezca con un hombre un contacto que podría ser interpretado ser interpretado por la sociedad como íntimo. Un contacto de ese tipo puede ser insignificante: una chica jordana de 15 años fue lapidada hasta morir por su hermano porque la observó “caminando en dirección a una casa en la que vivían hombres jóvenes solos” (6) En cuanto a la violación, la sociedad considera a la mujer violada como no una víctima que debe ser protegida sino como alguien que degrada el honor familiar, y los parientes cercanos elegirán borrar la vergüenza quitándole la vida. Si esto no se hiciera, el deshonor familiar se vería aun más incrementado.
Pero el asesinato no es el único remedio contra la violación u otros atentados contra la castidad de la mujer. Una alternativa consiste en parapetar a la mujer tras un matrimonio. Se supone que el marido debe ser aquel que la ha violado, aunque también sea factible casar a la mujer con otro hombre. Por ejemplo, si el violador es el hermano y el matrimonio es imposible, la familia puede buscar a otro hombre para casarlo con la víctima. Este recurso al matrimonio se ve como apto para reparar la ofensa supuestamente cometida por la víctima de la violación contra su familia y en cuanto tal goza de la aprobación legal del estado. (7) Así, una víctima de violación decide contraer matrimonio en Jordania o en cualquier otro país árabe de Oriente Medio, las diligencias penales se interrumpen pero el violador se expone a verse de nuevo procesado si se divorcia de su mujer en los cinco años siguiente “sin razones legítimas”. (8) Esta costumbre goza de apoyo en lugares inesperados; un abogado de un grupo de derechos humanos en El Cairo mantiene que “meter a un violador en la cárcel no ayuda a nadie…pero si se casa con la víctima, eso será de ayuda para ambos, dándoles una oportunidad de empezar desde cero y protegiendo a la chica de una estigmatización social infamante.” (9) Sin embargo, las autoridades islámicas en Jordania y Egipto han mostrado recientemente su oposición a esta ley, afirmando que una actuación de este tipo no se halla prescrita en el Corán, por lo que piden su abolición. (10)
Tercera Parte
Contacta
¿Respalda acaso el Islam los crímenes de honor?
¿Cuál es el punto de vista islámico sobre los crímenes de honor? La respuesta a esta pregunta depende de que se adopte un enfoque legalista o cultural en la definición del Islam. La campaña jordana relativa al artículo 340 ha dado lugar a un debate revelador en el seno de la jerarquía musulmana en cuanto al rol que ha jugado el Islam en la evolución de los crímenes de honor. El stablishment religioso del estado afirma que los crímenes de honor no están relacionados con la religión islámica; por el contrario, el partido islamista en el parlamento jordano ve los crímenes de honor como una parte integrante del código del Islam.
El stablishment religioso en Jordania ve los crímenes de honor como un vestigio del tribalismo árabe preislámico, porque el Islam prohíbe “tomarse la justicia por su mano”. El consejero de asuntos islámicos del Rey de Jordania, el Jeque `Izz ad-Din at- Tamini, manifestó que si una mujer es declarada culpable de adulterio, la persona que está legitimada para sancionarla será un “empleado especial” designado por el gobierno con tal finalidad. (31) La prohibición de tomarse la justicia por su mano no equivale a una denuncia moral de los crímenes de honor, se trata más bien de una crítica a la transgresión del principio de autoridad. Este planteamiento es habitual en el mundo árabe; así el consejo Ifta´ de la universidad Al-Azhar de Egipto, autoridad religiosa de mayor rango dentro del Islam sunita, promulgó una fatua en la que afirmaba que aplicar una pena a una mujer sorprendida en flagrante delito de adulterio o a la que se acusa de ese delito “debe ser dejado a la apreciación de las autoridades” (32) Y siguiendo la misma lógica, el muftí de Gaza, Jeque Abd al-Karim Kahlut, llega incluso a solicitar la pena de muerte para los autores de los crímenes de honor, porque “aquellos no están autorizados a aplicar (una pena) a las mujeres”. (33)
Sin embargo las autoridades religiosas mantienen escasas divergencias en cuanto a la pena que corresponde aplicar a los adúlteros. Hamdi Murad, responsable en el ministerio jordano de el Awqaf, explica que si un adúltero, hombre o mujer, estaba precedido por una reputación sin tacha, el castigo islámico apropiado será recibir cien latigazos, mientras que si su reputación estaba ya manchada, el castigo es la lapidación hasta morir. (34) El Ministro jordano del Awqaf (Los fundamentos religiosos), ´Abd as-Salam ´Abadi, considera que en el caso de una adúltera no casada, “la sharía es clara: ésta debe recibir ochenta latigazos”. (35)
El Frente de Acción Islámico mostró su desacuerdo. En el acaloramiento del debate jordano, esta coalición de diversos grupos islamistas, la mayor parte de los cuales se encuentra afiliada a Los Hermanos Musulmanes, promulgó una fatua declarando que los crímenes de honor están bien vistos por el Islam; los parientes masculinos deberían castigar a sus parientes femeninas y no pasar esa responsabilidad al estado. Ibrahim Zayd al-Kaylani, a la cabeza del grupo FAI del comité Ifta’, manifestó que un hombre que se abstiene de cometer un crimen de honor, dejando esa pesada carga al gobierno, “niega los valores de virilidad defendidos por el islam”. El artículo 340, añadió Kaylani, está basado en “el principio islámico que autoriza a un musulmán a defender su honor, su propiedad y su sangre” (36) Muhamad ´Uwayda, decano del Colegio de la Sharía de la Universidad Zarqa y miembro de la cámara baja, afirmó que aun cuando la sharía prohíbe a los individuos tomarse la justicia por su mano, “los casos en que un hombre sorprende a su mujer cometiendo adulterio constituyen una excepción”.(37) El Fai promulgó una fatua para apoyar la posición según la cual “derogar el artículo 340 entraría en contradicción con la sharía.” (38) Fue así como el Movimiento Islamista jordano declaró repentinamente que los crímenes de honor son parte integrante del dogma del Islam y no un detestable vestigio de paganismo tribal.
El stablishment islámico adoptó un enfoque legalista de las enseñanzas del Islam, sosteniendo que los crímenes de honor no se encuentran prescritos en el Corán. Los islamistas, por el contrario, ven los crímenes de honor en el contexto cultural de de las enseñanzas islámicas y los consideran coherentes con “sus valores de virilidad”.
¿Una práctica islámica?
Por diversa razones, el punto de vista de los islamistas sobre la relación entre el Islam y los crímenes de honor tiene más que ver con influencia real que ejerce la religión sobre tales crímenes, que el sostenido por el stablishment religioso. En otros términos, la influencia del Islam sobre la conducta de los musulmanes no está limitada a lo que prescriben los textos sagrados; sino que aquella incluye también las percepciones culturales del islam.
En primen lugar tenemos el hecho, descrito más arriba, de que el público jordano y sus representantes electos aceptan, por mayoría de casi dos tercios del total, que los hombres castigues a sus parientes femeninas. Esta costumbre se encuentra profundamente arraigada en una sociedad piadosa que no percibe los crímenes de honor como una aberración con respecto a las enseñanzas del Islam. En efecto, no es nada raro escuchar a los autores de estos crímenes expresar de buena fe su convencimiento de que lo que habían hecho era absolutamente coherente con su religión.(39)
En segundo lugar, si bien es cierto que los crímenes de honor encuentran su origen en el tribalismo árabe preislámico, no lo es menos que esta práctica se incorporó a la sociedad islámica, y en virtud de ello se convirtió en práctica corriente en todo el mundo musulmán, incluyendo ahí la India, Pakistán, Turquía y Los Balcanes. En el Kosovo musulmán, por ejemplo, miles de mujeres musulmanas violadas por los serbios durante la guerra, fueron abandonadas por su marido. Y tal como denuncia un observador, la mayor parte de las víctimas no denuncian el crimen porque en la sociedad albanesa la violación cubre de vergüenza a la víctima. Las mujeres que tuvieron hijos como resultado de la violación, abandonaron a sus bebés y se escaparon del hospital para “vivir sin identidad a fin de evitar que su situación se conociera, lo que hubiera hecho de sus vidas un infierno.” (41)
En tercer lugar, los crímenes de honor se insertan en un sistema más amplio de costumbres que se deriva de la especial manera en que se conforma la vida musulmana aunque no lo requiera el Islam, pero que recibe el beneplácito de las autoridades musulmanas. La escisión, más conocida como mutilación genital femenina, es otro ejemplo: extendida principalmente en los países musulmanes africanos, no se encuentra mencionada en los textos sagrados musulmanes y no tiene su origen en el Islam. En otros términos, la mutilación genital femenina, costumbre claramente preislámica, ha sido adoptada por las autoridades islámicas modernas que declaran la escisión digna de una conducta islámica. El muftí Sa’id al-Hijawi de Jordania, refiriéndose a la práctica de la escisión en una tribu del pueblo de Rhama en el sur de Jordania, decretó que la escisión era “un rasgo noble aceptado por el Islam, pese a no ser obligatoria.” (42) Esta fatua está en la misma línea que los decretos de numerosas autoridades superiores islámicas de Egipto de las últimas décadas. El ex jeque de Al-Azhar, Jadd al-Haq ‘Ali Jadd Al-Haq, por ejemplo, decretó en 1983 que es imposible dejar de lado las enseñanzas del Profeta Mahoma para adoptar las enseñanzas de otros, incluso de médicos, porque la ciencia médica evoluciona y no permanece constante. La responsabilidad de la escisión incumbe a los padres y a los que tienen la el deber del bienestar de la niña. Los que no se atienen a esta manera de ver las cosas no cumplen con su obligación. (43) Es importante resaltar que el Jeque Muhammad Sayyid at- Tantawi, cuando era muftí de Egipto, promulgó una fatua contradictoria en la que afirmaba que la decisión de la escisión debería ser suspendida en opinión de los doctores de la ley. (44) El Jeque Tantawi sigue manteniendo esta fatua en su actual condición de Jeque de la universidad Al-Azhar.
En cuarto lugar, hay que destacar que la política de “no tomarse la justicia por su mano”, que domina los círculos de las autoridades islámicas, no más que una prohibición de índole moral y religiosa no exenta de equívoco en cuanto a los crímenes de honor. La negativa de las autoridades islámicas a denunciar sin ambigüedades los crímenes de honor le indica a la población que esta práctica no entra necesariamente en contradicción con el Islam.
En quinto lugar, la objeción islámica a los crímenes de honor, ya de por si ambigua, resulta aun menos eficaz cuando tomamos en consideración la manera en que los eruditos musulmanes interpretan el versículo coránico 4:34 que legitima el maltrato conyugal. Este versículo dice: “Los hombres son responsables de las mujeres…Por ello las mujeres virtuosas obedecen (a sus maridos)… ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que puedan rebelarse, dejadlas solas en el lecho, y golpeadas! Si obedecen, no os metáis más con ellas.” Diferentes estudiosos islámicos han tomado en consideración este versículo con la finalidad de regular la violencia conyugal. El Jeque Yusuf al-Qaradawi, decano de la Sharía de la Universidad de Qatar y uno de los líderes de Los Hermanos Musulmanes, aboga por las correcciones no dolorosas:
Si el marido percibe que aumentan los sentimientos de desobediencia y de rebelión contra él por parte de su mujer, aquel debería poner todo de su parte para lograr que rectifique con palabras amables, una persuasión delicada y tratando de razonar. Si eso no sirve de nada, debería probar a dormir en otro lugar, con la finalidad de despertar en ella su naturaleza femenina agradable de tal suerte que la serenidad sea restaurada y que aquella responda de manera armoniosa. Si este intento fracasa, le estará permitido golpearla con sus manos ligeramente, evitando la cara y otras partes sensibles. En ningún caso debería recurrir a varas u otros instrumentos que puedan causarle dolor o heridas. (45)
Otros eruditos islámicos han realizado sus propias recomendaciones sobre esta cuestión. Algunos excluyen formalmente las fracturas óseas e insisten en que en ningún caso los golpes deben ir acompañados de “violencia verbal” (46) La sección de reglamentación islámica del diario de la Autoridad Palestina prohíbe los navajazos.(47) Hay consenso sobre el hecho de que el marido debe tratar de evitar dejar lesiones en el cuerpo de la mujer, y todos los eruditos muestran igualmente su acuerdo sobre el hecho de que golpear a la mujer es siempre el último recurso. De todos modos se recomienda hacerlo cuando la pareja está al borde del divorcio: “Es mejor para un marido golpear un poco a su mujer, para hacerle sentir que su equivocación al destruir la familia mediante un divorcio.” (48)
La religión, en suma, no puede ser confinada a los estrechos límites del Corán y otras fuentes genuinas. Estos últimos incluyen desarrollos e interpretaciones que aparecieron con posterioridad a los textos sagrados. Si esta lectura cultural de las enseñanzas del Islam es aceptada, entonces el rol del stablishment islámico dominante se revela a si mismo como cultivador de los “valores de virilidad” que conducen a los crímenes de honor.
El Mundo Exterior
Si bien el movimiento que ponga fin a los crímenes de honor debe proceder del interior de las sociedades musulmanas, estas últimas pueden ser ayudadas por el mundo exterior. La comunidad internacional debería, como primera providencia y antes de nada, posicionarse sobre esta cuestión. Un informe de las Naciones Unidas emitido en enero de 2000 que trataba sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, estuvo cerca de incluir los crímenes de honor entre las violaciones de los derechos fundamentales del hombre. La ponente, Asma Jahangir, condenó los crímenes de honor en tanto que “práctica atentatoria contra el derecho a la vida” (49) Su informe denunciaba especialmente a los gobiernos que mantienen exención o penas simbólicas para los crímenes de honor, y alababa al gobierno jordano y a la corona por su iniciativa de reformar el código penal jordano a fin de adaptarlo a las normas internacionales.
Pero un juzgado de inmigración americano no aceptó, en diciembre de 1997, el argumento de que la existencia de crímenes de honor no constituye una razón para garantizar el asilo. Una mujer jordana que había mantenido relaciones sexuales antes del matrimonio se fugó a los Estados Unidos por miedo a ser asesinada. Las actas del proceso revelan que su padre había pedido a su hermano que la matara y ella solicitó el asilo invocando ese motivo. (50) Para tener derecho al asilo, aquella estaba obligada a demostrar que los crímenes de honor son un sistema general de persecución a un grupo social definido por el sexo, y que el perseguidor es, bien el propio gobierno, bien un grupo que el gobierno no desea controlar o se muestra incapaz de hacerlo. El Juez entendió que esa situación no había resultado probada. En agosto de 1999, el Órgano competente para conocer de las apelaciones de inmigración confirmó la decisión del juez y mantuvo que el temor de la mujer a ser asesinada era especulativo y derivaba de “una disputa personal familiar”, más que de una persecución oficial o semioficial. Así dicho Órgano puso de manifiesto que “el gobierno jordano intenta proporcionar un cierto grado de protección a sus súbditas femeninas y castigar a los que lesionan a las mujeres por contravención de las normas sociales” aunque no lo haga en la medida en que debería. (Por el contrario a Fauziya Kasinga, una africana huida de su país por miedo a la escisión, se le otorgó el asilo americano en 1996) (51)
A pesar de éxito representado por el caso Kasinga, parece que las autoridades de inmigración americanas se muestran todavía confundidas ante las demandas de asilo de carácter no político. Legítimas, pero no siempre suficientemente justificadas, el temor a una emigración masiva entra en conflicto con la tendencia natural a ayudar al individuo en peligro. En el caso de Kasinga, las autoridades judiciales hicieron prevalecer la solución moral, en el caso de la mujer jordana, lo que si hizo prevalecer fue la literalidad de la ley. La razón de esta diferencia ha de ser buscada fuera de los tribunales. La campaña contra la mutilación genital femenina ha alcanzado una gran difusión en los medios de comunicación en los últimos años, gracias al testimonio de las mujeres que relataron sus terribles experiencias. La ausencia de esa difusión en lo concerniente a los crímenes de honor seguramente perjudicó a la mujer jordana en la solución de su caso.
Conclusión
El fenómeno de los crímenes de honor se ha convertido en una plaga en muchas sociedades musulmanas a nivel mundial. A pesar de su claro origen pagano y preislámico, las autoridades islámicas contemporáneas raramente manifiestan una clara condena de aquellos. Importantes estudiosos del Islam en Jordania incluso han llegado más lejos declarando los crímenes de honor un imperativo islámico derivado de “de los valores de virilidad invocados por el Islam.” Esta indeseada evolución no resulta sorprendente cuando se tiene en cuenta el beneplácito que otorgan a estos crímenes tanto el pueblo como los dirigentes musulmanes. Puede pasar aun bastante tiempo antes de que la reducción de condena por crímenes de honor sea abolida en los países árabes. No obstante la campaña contra el artículo 340 del código penal jordano ha resultado un éxito en, al menos, un aspecto: ha hecho añicos el silencio que envolvía a estas atrocidades.
Bibliografía del Articulo de Y.F.
__________
Más de cinco mil mujeres son asesinados por sus familias cada año en los “crímenes de honor”
JORDANIA-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Un empresario canadiense fue acusado de asesinar a sus hijas, algo que es considerado un caso de “crímen de honor musulman”. La policía acusó a Mohammed Shafi de asesinato en primer grado tras la muerte de sus tres hijas adolescentes. Los cuerpos fueron encontrados en un vehículo al fondo de un canal en Kingston, Ontario. Parientes del sujeto dicen que el creía que una de sus hijas lo había deshonrado al mantener una relación con un hombre.
La expresión “crímen de honor” designa el asesinato de una mujer por parte de miembros de su familia que creen ser deshonrados por la víctima. Entre los principales móviles se encuentran el rechazo de un matrimonio concertado, ser víctima de agresión sexual, querer divorciarse o cometer adulterio.
Según Naciones Unidas cada año más de cinco mil mujeres son víctimas.
“Al vivir en una sociedad patriarcal, las mujeres siempre son acusadas. Su familia espera que ella mantenga la reputación… y cuando esa mujer comete un error, no ven ninguna solución aparte de matarla… Para ellos, la sangre limpia el honor”, dijo Rana Husseini quien es autora del libro: “Asesinato en Nombre del Honor”.
El siete de abril, en las afueras de la ciudad iraquí de Mosul, Dua Kalil Aswad, de 17 años, fue arrastrada por sus parientes, incluyendo su hermano y su tío, hasta la plaza del pueblo.
Cientos de vecinos vieron cómo fue desvestida, pateada y apedreada. Su horrible matanza fue captada con un teléfono celular. La razón por la cual sus familiares hicieron esto era porque la joven se había enamorado de un jóven a quienes ellos no aprobaban.
Cada año, cientos tal vez miles através del mundo son fusiladas, degolladas, asfixiadas, apedreadas o quemadas. Casi siempre la víctima es una mujer acusada de traer deshonra a su familia.
Para Husseini las familias deciden matar por razones como: rumores, sospechas, violación (si la mujer es violada la culpan a ella), incesto, por escoger el hombre con quien se quieren casar o por hablar con un hombre.
Esta escritora ha documentado la costumbre de las matanzas de honor como corresponsal de uno de los principales periódicos de Jordania. Su misión es romper el silencio que cubre esta repugnante costumbre.
“Estoy aquí para hablar en nombre de estas mujeres que no tienen voz…”, expresó Husseini.
Su libro “Asesinato en nombre del honor”, documenta el aumento de crímenes de honor en todo el mundo. “El típico asesino de honor es el hermano, a veces la familia, conociendo las leyes, escoge a menores para cometer el crímen porque saben que a ellos les dan sentencias cortas de 3 meses a dos años.”
Es difícil dar números exactos, pero la ONU calcula que globalmente matan al menos a trece personas al día, al menos cinco mil por año.
Aunque la mayoría de estos crímenes ocurren en países árabes y musulmanes, un número creciente ocurre en comunidades de inmigrantes en Estados Unidos, Europa y otros.
El crimen de honor no se limita sólo a comunidades musulmanas en Medio Oriente, familias cristianas también sufren de ésta horrible práctica.
Según comentó Husseini se ha comprobado en Jordania, donde ella ha reportado cinco o seis casos de mujeres cristianas que fueron asesinadas por sus familias pues causaron deshonra. Además hay casos similares en Siria, Egipto y Suramérica.
El problema prevalece en la cultura islámica donde a menudo ven a las mujeres como propiedad sin derechos.
Unos meses después del asesinato de Dua Kalil, Fareeda también de Irak, fue raptada de su casa y llevada a Silopi, Turquía. Allí fue drogada, violada y vendida como prostituta.
“Me trataron como un animal. Me usaron como un pedazo de carne”, expresó Fareeda
Ella fue descubierta por las autoridades turcas y devuelta a Irak. Pero en vez de ser bienvenida, su familia quiere matarla. “Para ellos, soy sucia y sin valor”, comentó la jóven.
Fareeda es protegida por un grupo de derechos humanos en un lugar secreto, sin embargo ella a tratado de suicidarse al saltar por una ventana.
“Ya no quiero vivir. Según mi familia, estoy muerta”, dijo Fareeda.
En Jordania, si una mujer teme que su familia la va a matar, puede ingresar a una cárcel local. Esto fue lo que hizo una mujer llamada Wadid tras ser violada.
“Unos meses después descubrí que estaba embarazada. Por temor de decirlo a mi familia, me quedé callada hasta que se podía notar el embarazo. Cuando fui al hospital para dar a luz, me pidieron la tarjeta de identidad familiar, pero no la tenía. Avisaron a la policía y por eso estoy aquí”, comentó Wadid.
Ahora esta joven enfrenta otro problema ya que no puede salir de la cárcel y para lograrlo debe de ser sacada por un pariente masculino.
“Y casi siempre si una familia decide poner en libertad a su pariente femenina, es para matarla”, explicó Husseini.
Expertos en derechos humanos dicen que decenas de mujeres sufren en las cárceles de Jordania bajo la llamada “custodia protectora”.
Nourhan Fakhoury, defensor de derechos humanos, explicó que algunas mujeres están en prisión por más de 5 años.
Dos jóvenes llamadas Shadi y Zaina salieron el año pasado sólo porque decidieron casarse en la cárcel.
“Tuvimos un hijo sin casarnos. Esto se considera adulterio en Jordania…”, dijo Shadi.
Para Zaina la única forma de restaurar el honor de la familia era casarse o arriesgar a que las mataran.
Los crímenes de honor son técnicamente ilegales en Jordania, pero la presión tradicional y social impiden que se cambien las leyes que excluyen a los asesinos del castigo.
“No podemos abandonar estas tradiciones de repente. Tomará tiempo. Estamos progresando y las cosas van a mejorar”, dijo Imad Maayah, miembro del parlamento de Jordania.
Grupos sociales, religiosos y políticos están promoviendo un debate público sobre el tema, pero hay desafios.
Husseini ha recibo muchas amenazas de muerte y le acusan de ser anti-islámica. Aún así, está tratando de convencer a su sociedad y a otras alrededor del mundo, de que la vida vale más que una perspectiva distorcionada del honor.“El derecho de la vida es algo sagrado y no le toca a nadie en este planeta tomar la vida de otro. Dios nos crea y Dios nos lleva”, afirmó Husseini.
islam musulmnes video
noticia internacionales crimenes
video
























Octubre 1st, 2009 at 7:09 pm
Ese es el futuro del planeta al que aspiran los necios gobernantes de este loco mundo. Quiza por temor o incapacidad tratan de esquivar la realidad.
Europa ya esta sitiada por el islamismo radical anti cristiano y anti occidente, pero sus lideres pretenden desconocer esta amenaza. Y hay los ladinos como ZP que se deben al terrorismo islamico, que tratan de embaucar a sus votantes con la historieta de “alianza de civilizaciones”, que para mi no es mas que su forma de expresar agradecimiento por el atentado en el Metro de Madrid que lo catapulto a la
presidencia.
No estoy en contra de los musulmanes pacificos (que en los ultimos años parecen haberse reducido en numero y expresion), que tambien son victimas. Temo por la incapacidad de nuestros politicos para enfrentarse a los abusos del totalitarismo
cultural y religioso del islam radical y a su avance por el mundo, especialmente en A. Latina con sus socios del Narco-castro-chavismo.
Que Dios nos salve
Saludos a todos
Octubre 1st, 2009 at 9:43 pm
¡Hola, Martha!
No sólo los “crímenes de honor” deben enfrentar muchas mujeres musulmanas, también son lapidadas si son violadas, pues supuestamente ellas habrían provocado la situación. Además, la mayor parte de occidente ignora la ablación a la que son sometidas las niñas islámicas, incluso aquellas que viven en Europa, las llevan a sus países para mutilarlas y regresan tan campantes. Nadie protesta. ¡Qué horror!
Que no le vaya a pasar a los europeos lo que nos ha sucedido a los colombianos. Los grupos irregulares poco a poco han ido tomando posiciones pues se les salieron de control a las autoridades hace mucho tiempo.
Cordiales saludos
Octubre 2nd, 2009 at 9:30 am
A saber de qué honor hablan…
Octubre 2nd, 2009 at 11:04 am
Yo a partir de ahora no me producen lastima, se que puede sonar mal, pero me he cansado de verlas en televisión vendiéndonos las bondades del Islamismo y contándonos que todo lo hacen por voluntad propia.
Saludos
Octubre 2nd, 2009 at 11:57 am
Cuando las mujeres musulmanas tengan el coraje de capar a sus miserables hombres??? musulmanes, entonces podemos esperar algunos cambios mejores en el mundo.
Saludos nortenios…..
Octubre 3rd, 2009 at 4:14 am
Hace unos días viajé por España. Con mi marido tomamos un tren que a su destino duraba una hora. Las dos primeras estaciones ningún problema. Desde la tercera en adelante el viaje fue tenso porque se subieron tres jóvenes árabes, uno con una mochila blanca que la colocó en la parte superior. Hablaban muy fuerte en su lengua como queriendo llamar la atención de todos nosotros, lo lograron. Nos miraban a todos de manera desagradable. De pronto entraron al vagón dos policías especiales que llevaban pistola, esposas y palo al cinto y se colocaron uno en cada puerta. Me tranquilizó la situación, de ahí aparece un señor que los comienza a interrogar, aparece luego otro señor que solo escucha la interrogación. Los boletos no los tenían tuvieron que comprarlos ahí mismo pero todo esto duró alrededor de 10 minutos.
Fue todo muy estresante.
Lamento que Europa sufra los estragos de estos fanáticos religiosos. Fue una experiencia ingrata y ellos gozaban cuando veían a los pasajeros preocupados por su forma de actuar.
Qué daño más grande le han hecho al Islamismo. Es difícil respetar cuando una religión es dada a conocer por terroristas o por fanáticos asesinos.
Octubre 7th, 2009 at 10:53 am
Mi estimados, sabia un poco de esta situacion que vivian nuestras hermanas, pero al leer este documental, es un horror, ver como hay hombres de mente tapada, que no comprenden que Dios nos creo hombre y mujer y con los mismos derechos. Gracias a Dios que no naci en esos lugares… pero tambien hay que orar mucho para que esto ya no se de, Jesús dijo que nos tenemos que amar y respetar como a nosotros mismos, no hizo distincion entre hombre o mujer.
Bendiciones y que Dios las proteja.
Octubre 22nd, 2009 at 10:49 pm
Me gusta tu opion Angie lastima que no todos se dan cuenta de como sufren esa pobres mujeres
Dios trata de ayudar pero si uno no lo busca no va a ver solución
el mundo esta rodeado de mucha maldad
pero yo se que Dios puede mas que Lucifer
Aguante Dios y afuera Lucifer, Alá, Jeoba
Octubre 23rd, 2009 at 12:49 am
kedios los bendiga no teman con fien en dios con todo su corason el los ba ayudar pormas de ses perasion ke sientan agarrense de la mano de dios dios nuca nosdeja asi como el padre nuca des cuido ajesus simpre cuidaba su caminar crean en cristo isus angeles las cu idaran selosamente eyos nos cuidan selosamentecon espadas de fuego inadien nos puede tocar si dios noloper mite sino eyos kedaran abergosados como satanas
cxon fien dios el undia rescatara su pueblo delas garas de satanas solo crean esdificil pero bale la pena crean aun cuando estos hombres las token reprendalos en el nobre dejesus ho la sangre de cristo tiepoder cn
fe beran ke ayiestara lamano de dios esos hobres asta en ease momento se pueden morir setir ke se keman detan solo tocarlas por ke ya pertesen ha dios como hijas el es seloso cn sus hijos solo tienes ke crer en unico dios ke hi eneste mundo padre.hijo.espiritusanto.espero kelas personas
ke estan leyendo lesirba nolo holbiden dios es bida eterna. este horando pr ustedes. ke dios los bendija
Enero 26th, 2010 at 11:36 pm
que trizte que existan cosas tan deprabadas, como estas personas se han dejado engañar por falsedades , le pido a Dios que tenga misericordia de estas mujeres , si supieran el valor tan especial que tienen y estan dejando que las personas equivocadas les digan lo que son.
gracia a Dios no somos una de esa mujeres , pero pudimos haberlo sido y es duro no tener quien te defienda.