La carta al Capitán Otto Gebauer Morales por el libro “El 11-A. Yo lo ví llorar”

Carta a otto gebauer y demás presos políticos
Conmueve el hecho de que el profesor Agustín Blanco Muñoz, además de realizar las entrevistas a lo largo de dos años, desde julio de 2006 al 2008, compilar, seleccionar, redactar y todo el trabajo que se sabe implica la publicación de un libro en Venezuela; añadiendo a esto las incomodidades de la prisión, la vigilancia, las presiones y amenazas latentes, encima de todo esto -repetimos-, también tenga que salir a la calle a vender el libro directamente, porque las distribuidoras temen correr el riesgo de una incautación de los textos consignados o, peor, otras retaliaciones del régimen a las que parece que nos estamos resignando.
Pero contra viento y marea el testimonio está allí. Este sábado 24, entre 10:00 am y 3:00 pm, frente al Jardín Botánico de la UCV, se venderá el libro con las declaraciones del testigo Otto Gebauer, que echan por tierra una supuesta épica, que sólo es un artículo de exportación, porque aqui nadie se come ese cuento de que “me iban a matar”, un supuesto rescate y vuelta “en andas de la multitud”, como dice Eduardo Galeano, en otra de sus proverbiales mentiras.
Hacer acto de presencia ya es una cuestión de simple verguenza*.
CARTA PARA OTTO GEBAUER MORALES
Y DEMÁS PRESOS POLÍTICOS
DE ESTE EXPAÍS LLAMADO VENEZUELA

Otto
Ya está en la calle el libro de las entrevistas que te hiciera Agustín Blanco Muñoz, en la Cárcel de Ramo Verde, El 11-A: yo lo ví llorar. Habla Otto Gebauer Morales. El hijo de Dalile. Pasé innumerables veces por las pruebas de imprenta, haciendo las correcciones. Y ha sido tanto lo que me metí en la tragedia que estás viviendo, que tengo la sensación de haber acompañado esa pesada travesía de desencantos y desesperanzas en que se te convirtió la vida, después que te pusieron a pagar el precio de un delito que no cometiste.
Pero hoy es día de celebración porque el expediente que levantas de una institución como las Fuerzas Armadas y de esta sociedad, en su más alto grado de descomposición, es sin duda un instrumento importante para las labores de concientización y organización de un colectivo que apenas comienza a entender lo que está pasando en esta inmensa cárcel en que se ha convertido este ex-país.
Elaboras un importante punto de partida que se convierte en denuncia y proclama, en decisión y compromiso de lucha por todos los que sufren penas aberrantes, sólo justificadas por el exacerbado poder de un régimen que sólo logra sostenerse por la imposición, la represión y el terror.
Tu expediente nos acerca una vez más al grado de corrupción, decadencia, complicidad y pérdida de valores que toca a toda la sociedad. Y esto se puede ver claramente en lo solitario y aislado que están los presos. Son los familiares quienes velan por ustedes. Pero ¿quién aprehende en lo profundo la magnitud de estas vidas quebradas, destrozadas, arrancadas de cuajo de su presente y porvenir?
Y eso es, Otto, lo que queremos que ocurra con tu libro. Que tu testimonio se levante como un ejemplo de capacidad para no doblegarse, para no cederle camino al oprobio y la miseria.
Y por eso, tengo la ilusión de que algo se está moviendo subterráneamente en el corazón de tanta gente que ha sido tocada, de una manera u otra, por esta destrucción continuada y extendida, que amenaza con tragárselo todo, impúdicamente.
Pero eso no va a ocurrir en esta tierra de agua, Otto, porque sé que despertaremos para comprender la magnitud de las secuelas de los pesares y orfandades que trae consigo esta historia impuesta, con fraude y con mentira, con engaño y maledicencia.
Recuerdo bien que al preguntarte por los inconvenientes que pudiera acarrear la publicación de este libro, respondiste con la rapidez de las decisiones que no se inmutan. Nos dijiste, que más allá de todo temor, estaba tu deber. Y agregaste: si digo alguna mentira, que procedan a desmentirme quienes se consideren afectados. Estoy y estaré apegado a la verdad de lo vivido y padecido.
Y ciertamente estas prácticas no las inventaron los actuales gobernantes. La heredaron de una república sin república incapaz de alejarse de las tiranías y los caudillos que en rebatiña se disputaban los destrozos. La recogieron de quienes intentaron fundar una democracia que se quedó en proyecto, en medio de tanta apetencia de poder, que dio paso a lo que hoy nos rige y destruye.
Y hoy esta ‘revolución’ ha institucionalizado esta realidad porque cuenta con gigantescas redes corruptas de una justicia sin justicia, plegada a los designios de un poder cuyo único interés reside en una supervivencia, que cada día se levanta más sobre la infamia, la persecución, el dolor, la ira y la muerte.
Y tú lo sabes mejor que nadie: la prisión política es una decisión unilateral y autoritaria del poder. Es el castigo para los opuestos al mando-poder. Y por eso hoy y aquí hay que contabilizar tantos seres silenciados, excluidos, aislados, sometidos a condenas crueles, por el único delito de oponerse a un régimen y a unas prácticas masacradoras, usurpadoras, criminales.
Por ello, se hace impostergable, tomar la palabra vertical, abandonar el silencio y el miedo, sin violencia, pero con rigor, con disposición a decir que ya es suficiente y proceder a contener este aluvión de desgarraduras y heridas que han transformado nuestro suelo en un lugar inhóspito, en un erial poblado de gente silenciada, maniatada y desmadrada.
Tú estás condenado porque te asignaron la responsabilidad de cuidar al hoy golpista-presidente, después de su renuncia del 11 de abril del 2002. Y eso se toma como causal, en el marco de la miserable justicia de esta llamada revolución, para una condena de más de 12 años.
Tú lo dijiste: soy un preso de Chávez. Y la verdadera razón de tu encierro es que te convertiste en testigo de excepción de un tal gigante en pleno derrumbe y registro de llanto. Tú lo viste llorar. Presenciaste el espectáculo de un supuesto jefe de Estado que sólo pedía el favor de ser llevado a Cuba. Y el supuesto rescate heroico, permitido y negociado, le ha servido desde entonces para ejercer todo tipo de venganzas y afrentas.
Por todo esto, tu testimonio es como el filo de un cuchillo que va abriendo las espitas de una realidad que desearíamos ajena y distante, pero que da la medida de lo que somos, de lo que han hecho de nosotros y de hasta qué punto llega la complicidad, la cobardía, la utilización y la descomposición de una sociedad.
Fuiste testigo de excepción de la improvisación, la falta de coraje, el miedo y la huida de muchos que luego regresaron a acomodarse. Y te lo cobraron, Otto, te destrozaron tu vida y tu carrera, a la hora de cumplir las órdenes de unos superiores que no fueron capaces de dar la cara, ni de tomar las riendas de una situación que parecía más bien un montaje, dedicado a extirpar toda la disidencia y que tuvo un gran y único culpable en Otto Gebauer Morales. Quienes te dieron las órdenes están hoy en plena libertad.
Tú sigues en la Cárcel de Ramo Verde. Y tu historia refiere la misma de los presos políticos de este país, de los comisarios encerrados en los sótanos de la Disip, de los funcionarios de la Policía Metropolitana, los militares perseguidos, los que están en el exilio, los trabajadores de la alcaldía, los estudiantes, cada uno de los perseguidos y encarcelados por un régimen obligado a mantenerse por la vía de la represión, la persecución, el miedo, el terror y la mentira, el fraude y la utilización más cobarde y denigrante que se haya hecho de un colectivo desmadrado.
Sin embargo hay un malestar que despierta cada vez con mayor fuerza. Y hay que darle respaldo y apoyo a ese esfuerzo. La lectura de tu libro puede contribuir a dar ese impulso.
Pero sabemos que habrá obstáculos levantados por los censores y dueños del comercio y la publicidad de este orden. Este libro toca a muchos que intentan no quedar al descubierto en sus intereses y complicidades. Pero remontaremos estas dificultades haciendo valer, no la acción individual de un Otto Gebauer, sino la participación de una red colectiva que ya entiende como un reto, el intercambio y hasta la confrontación de ideas.
Quiero decirte, finalmente, que esta carta lleva consigo la manifestación de nuestro afecto, nuestra admiración, y el deseo urgente, inmediato de que esa palabra vertical que levantaste en tu testimonio sirva para contribuir a engrosar las filas de quienes quieren rescatar este expaís de todas las formas de totalitarismo a las que ha sido sometido.
Y que tu alegría, tal como lo deseas, sea dejarle a tu hija, a tu esposa, a tus amigos y a tus excompañeros de las Fuerzas Armadas, un ejemplo, una actitud y un coraje que nos hacen falta para sobreponernos a este tiempo de desmadres y masacres. En ti confíamos, Otto!
mery sananes
octubre 2009
merysananes@gmail.com
historiactual@gmail.com
*Nos lo envia Luis Marin
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Octubre 20th, 2009 at 7:52 pm
¿Cuánto cuesta? Quiero comprarlo el sábado, leerlo, comentarlo, guardarlo como documento y que lo lean mis hijos, mis nietos…para que cuando termine esta pesadilla no se pierda la verdad.
Octubre 20th, 2009 at 7:55 pm
Martina Dejesus
En la libreria Alejandria, donde fue el bautizo de libro de Leocenis Garcia, vi que lo estaban vendiendo.
Creo que cuesta 120 mil.
Octubre 21st, 2009 at 8:25 am
Mi querida Martha,
Esto no tiene que ver con este Post, pero es importante.
Visita
http://porloclaro.blogspot.com/2009/10/respuesta-de-luis-alberto-garcia-un.html
Abrazos cubanisimos.
Simon Jose.
Octubre 21st, 2009 at 9:30 am
Sio realmente queremos ayudar a los presos politicos y sus familias que están en pésima situación económica compremos el libro y si no hay dinero en nuestros bolsillos lo que también es muy probable, contactemos a alguien que si lo tenga o que varias personas se reunan y compren un ejempllar.
Octubre 21st, 2009 at 10:45 am
Simon Jose Marti Bolivar
Voy a abrirlo.
Octubre 21st, 2009 at 6:16 pm
Chávez como todo cobarde carente de valores, solo puede llorar ante la adversidad devenida de sus propios delitos, ante su falta de entreza y su discapacidad moral para asumirlos y afrontarlos. No está hecha la miel para la boca del asno. No está hecha la política para resentidos y acomplejados, arremetiendo contra todo portador de valor o virtud, poniendo maldad e inmoralidad, donde solo hay carencia espiritual e ineptitud.
Vuelvo a recordar una vez más la frase lapidaria de Adam Smith, “La piedad con los culpables es crueldad con los inocentes”.
La piedad indultó al menos por dos veces, los desmanes criminales que Chávez perpetró desde el abuso del empleo indiscriminado de la fuerza, que condujeron y conducen a miles de venezolanos al horror de la muerte y a la persecucíón sobre millones de de inocentes, privados de sus derechos, libertades y bienes patrimoniales.
No obstante la frase de Smith es algo engañosa, pues ciertamente la piedad solo pueden inspirarla los culpables, siendo los méritos de los inocentes los que inspiran sentimientos de cariño, respeto y consideración a sus virtudes y valores en su honorable dignidad, pero nunca piedad más allá de compartir sus momentos de dolor y tristeza. Pero será difícil que hombrecetes de la calaña de Chávez, entre la actual multitud de sus clones con el alma ennegrecida por el odio y el resentimiento, puedan inspirar piedad ni siquiera al creyente más ferviente, admitiendo desde mi condición de mal cristiano, que el sentimiento de repulsa que me inspiran estas sabandijas, es muy superior al de la piedad.
Indultaron al perro sabiendo que era portador de la rabia. Sabiendo que la rabia mientras viva el perro, vive en él. Sabiendo que la rabia es propagadora de terribles estertores de dolor y sufrimientos, hasta que la muerte es deseada como única puerta de acceso a la liberación.
La Nación venezolana, ha perdido definitivamente el control de su destino. Todo venezolano es propiedad del tirano. Ninguno se pertenece así mismo. Nadie podrá ayudarlos como no puedieron hacerlo con los cubanos. Nadie puede ayudar a quienes renuncian a ayudarse a sí mismos. Cristo lo intentó y a la vista está que su fracaso fue estrepitoso. Sus enseñanzas para identificarnos en la paz y la convivencia sustentadas en la justicia, y las torturas que padeció así como su muerte, resultaron totalmente inútiles. Los que odian a la justicia y no desean la paz ni la convivencia, resultaron ser aplastante mayoría en todo el planeta.
La suerte está echada. Empieza la cuenta a trás.
Octubre 22nd, 2009 at 5:26 am
El audio de mery senanes, es determinante dentro de la firmeza serena con las que narra esta realidad que conmueve y enerva alertando del peligro cierto, achicando los espacios a la indiferencia del que la lee o la oye. El capitán Otto no pudo encontrar mejor aval digno de tan alta tarea de difundir la verdad grande pero débil bajo el aplastante vigor del crimen aposentado en el estado. senanes corta ese poder en todo su grosor y densidad como una afilada cuchilla que penetra hasta sus agusanadas entrañas mostrando su bilis y expandiendo gran parte de su hedor y asfixia. Solo añado que este grave mal no solo se cierne sobre Venezuela, sino que amenaza a todo el planeta ante el gran complot globalizado de las múltiples mafias que bajo su piel de progresistas, ocultan su verdadero pelaje criminal, ante la no menos criminal omisión de los que deberían oponerse articulándose democráticamente, desde las distintas instituciones políticas y del estado, con la entereza y dignidad ejemplar y ejemplarizante, con la que lo ha hecho el estado de Honduras.
Esto hace suponer que el libro del capitán Otto, solo puede ser una aportación revelacdora añadible a la larga recopilatoria de hechos delictivos y cobardes a manos del envilecimiento institucional, y que se suceden impunemente, bien por la mala memoria o la corrupción servil, adjudicando sus soluciones al ‘ministerio del olvido’, donde el tiempo diluye todo delito e inmoralidad allá donde la justicia brilla por su ausencia. Encarcelar a las víctimas de los crímenes del estado es la solución que esgrime el hampa para evitar el legítimo ejercicio del molesto derecho vindicativo de las mismas.
Sin duda este libro debe ser un documento de interés para una nación gravemente amenazada y ya expropiada de todos y cada uno de sus derechos fundamentales, incluido el de la vida quedando esta a expensas de los delincuentes que ocupan su propio estado.
Probablemente vendan pocos ejemplares, pues en cualquier momento puede ser secuestrada toda la tirada. Tal vez debieron exportar parte de la misma fuera de las zarpas del tirano.
Octubre 29th, 2009 at 9:46 am
MIS MAS SICEROS SALUDOS Y PALABRAS DE ANIMO AL SR. OTTO GEBEGUER EXTENSIVOS AL PROFESOR AGUSTIN BLANCO, OJALA ESTA REVOLUCION CONTARA CON HOMBRES COMO ELLOS, LAS COSAS SERIAN DIFERENTE, AUNQUE PARA NADA ESTO ES UNA REVOLUCION Y MENOS SOCIALISTA. DIOS ES GRANDIOSO Y SOLO LOS BUENOS HEREDARAN EL REINO EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO, NADIE ESCAPA A LA JUSTICIA DIVINA, FIJENSE FIDEL, CUANTA MARDAD A ESE PUEBLO, PERO ES VICTIMA DE SU ATRASO Y ESTA SUFRIENDO INMENSAMENTE ANTES DE MORIR. SIEMPRE ESTOY A SUS ORDENES VIVO EN CARUPANO Y MI TLF. 04147801574. SALUDOS, LUCCHEMOS POR NUESTRA VENEZUELA.
Noviembre 4th, 2009 at 11:58 pm
La mas increible historia, contada por un oficial subalterno. Un capitan que supera en calidad y cualidad. Para los neofitos, seguro que se haran miles de preguntas. Como se las formula el teniente (USA) William L. Calley jr. La matanza de May Lai. O, el Tte. Cnel. (USA) Edward L. King La Muerte del Ejército. Cuya misión tenia la mision y la tarea deducida “matar, matar, matar” . La de King aceptar que debia pelear contra Viet Nam para preservar la seguridad de América.
Los generales mantengase firme y espere alcanzar mi jerarquía para corregir sus inquietudes.
King le envio a Nixon ganador de las elecciones de 1968, toda la perversidad de las guerra. Que debia enviar mercenariios y asi evitar la derrota. Y, ocuriio en 1974 cuandi ka derrota sucedio…Los generales le recomendaron esperar.
Visite a la familia chávez en su humilde casa rural. Ahora el Tajmajal se queda como lsa fsavela de Brasil y el rsancho enVenezuela. De cerca le vi y de di perfecta cuentadel camino a donde se nos llevaba..
Noviembre 11th, 2009 at 1:02 pm
[...] El 11-A. Yo lo ví llorar. Habla Otto Gebauer Morales. El hijo de Dalile del cual pueden informarse en mi blog al pulsar. Sigue con la misiva a 5 años de su [...]
Noviembre 11th, 2009 at 5:49 pm
ESCALOFRIANTE !
Sin lugar a dudas, un hombre valiente al igual que su familia. Una muestra de entereza, nobleza y patriotismo.
Debe ser un libro revelador y contundente…..trataré de encontrarlo.
Mis saludos y respeto al Cap. Otto Gebauer y a todos aquellos que hacen ésto posible.
Noviembre 20th, 2009 at 6:16 am
Me despierto y estoy ante la realidad (soñaba en el medioevo “monton de libros pasto del fuego Habla el Cap Otto Gebauer M.). Pero, la realidad es que un solo ejemplar escondido estaba en venta.
Comienzo la lectura. Nace en Maturin, Monagas. Madre venezolana educadora
y padre de origen aleman. Que a temprana edad sirve a Adolf Hitler. De alli el nombre Otto Adolf. No ha sido usual que en su jerarquia este dispueto a de
fender las normas legales de la Nación. Sobre todo en un ejercito donde ahora se accede a jerarquia de tres soles. Cuando en el pasado cuartorepubli
cano no se repartia a granel. Se ganaba en el campo de guerra. Y,menos vio
lentar y crear de la nada una jerarquia para realzar a efectivos sin fundamen
to legal.
Enfrentar decididamente al poder “lloroso y con temor” cuando otros, oficia
lidad del generalato; con tanto genuflexo es mucho….
Noviembre 27th, 2009 at 12:33 pm
[...] La carta al Capitán Otto Gebauer Morales por el libro “El 11-A. Yo lo ví llorar” [...]
Febrero 9th, 2010 at 9:06 pm
buenas noches le escribo desde la ciudad de maracaibo, por favor quiero comprar el libro escrito por el profesor Agustin Blanco M, como hago para la adquisicion del libro, le agradezco la gentileza