Santa María Faustina Kowalska y su jaculatoria “Jesús, confío en Ti”

Nacida en el 1905 en la aldea de Glogowiec, parroquia de Swinice Warckie (Polonia), hija de campesinos muy pobres, Mariana y Estanislao Kowalski, fue la tercera de diez hermanos. Bautizada con el nombre de Elena, a los 9 años hizo la Primera Comunión.

Vivió entonces en los diferentes conventos, por trece años, el de Varsovia (Warszawa), Vilna (Vilnius), Plock y en el de Cracovia (Kraków), situado en la colina de Lagiewniki, donde habría de morir el 5 de octubre de 1938, enferma, a los 33 años de edad.
Santa Faustina escribió el libro “Diario. La Divina Misericordia en mi alma”. Por él podemos conocer sobre su vida entragada a Jesús, traducido a muchos idiomas, entre ellos el alemán, inglés, italiano, español, francés, portugués, ruso, húngaro, checo y eslovaco, incluso hasta en árabe,
Una preciosa e impresionante obra mística el cual recoge las palabras de nuestro señor Jesucristo sobre la Divina Misericordia. Las que ella escuchó a Jesús durante su vida como religiosa, aquellas además cuando a las puertas del convento hacía caridad con los niños pobres. Se dice que una vez él se presentó un dia de frío y lluvioso y recibió pan y sopa caliente. Nunca imaginó Sor Faustina de quien se trataba.
Ella cuenta sobre el llamado que sentía por parte de Jesús desde muy joven:
”Una vez, junto con una de mis hermanas fuimos a un baile. Cuando todos se divertían mucho, mi alma sufría tormentos interiores. En el momento en que empecé a bailar, de repente vi a Jesús junto a mí. A Jesús martirizado, despojado de sus vestiduras, cubierto de heridas, diciéndome esas palabras: ”¿Hasta cuándo Me harás sufrir, hasta cuándo Me engañarás? En aquel momento dejaron de sonar los alegres tonos de la música, desapareció de delante de mis ojos la compañía en que me encontraba, nos quedamos Jesús y yo. Me senté junto a mi querida hermana, disimulando lo que ocurrió en mi alma con un dolor de cabeza. Un momento después abandoné discretamente a la compañía y a mi hermana y fui a la catedral de San Estanislao Kostka. Estaba anocheciendo, había poca gente en la catedral. Sin hacer caso a lo que pasaba alrededor, me postré en cruz delante del Santísimo Sacramento, y pedí al Señor que se dignara a hacerme conocer qué debía hacer en adelante. Entonces oí estas palabras:
Ve inmediatamente a Varsovia, allí entrarás en un convento. Me levanté de la oración, fui a casa y solucioné las cosas necesarias. Tal como pude, le confesé a mi hermana lo que había ocurrido en mi alma, le dije que me despidiera de mis padres, y con un sólo vestido, sin nada más, llegué a Varsovia” (Diario, 9).
En definitiva, por su diario se pueden conocer “gracias extraordinarias: revelaciones, visiones, estigmas ocultos, la participación en la Pasión del Señor, el don de bilocación, los dones de leer en las almas humanas, de profecía y de desposorios místicos. Un contacto vivo con Dios, con la Santísima Madre, con ángeles, santos y almas del purgatorio: todo el mundo extraordinario no era para ella menos real que el mundo que percibía a través de los sentidos. Colmada de tantas gracias extraordinarias sabía, sin embargo, que no son éstas las que determinan la santidad”
Aunque ella decia que “Ni gracias, ni revelaciones, ni éxtasis, ni ningún otro don concedido al alma la hace perfecta, sino la comunión interior de mi alma con Dios…” (Diario, 1107).
La fama de su santidad fue creciendo junto con la propagación de la devoción a la Divina Misericordia. Beatificada el 18 de abril de 1993 en la Plaza de San Pedro en Roma y canonizada por Juan Pablo II el 30 de abril de 2000. Dos años después, en 2002 de igual manera bendijo la Basílica de la Divina Misericordia construida junto al Santuario y al Convento, en la colina de Lagiewniki, y próxima a las canteras de piedra donde Juan Pablo II trabajó en su juventud. Actualmente se pueden ver en la Basílica, la imagen de Jesús Misericordioso y las reliquias de Santa María Faustina.
Con fecha 5 de Mayo de ese mismo año 2002, igualmente instituye y decreta la Fiesta de la Misericordia Divina para toda la Humanidad, en el 2º domingo después de Pascua.
Juan Pablo II después de la canonización en la oración de la tarde en el saludo a los peregrinos presentes dijo: “… Queridísimos hermanos y hermanas, en este segundo Domingo de Pascua, en el que he tenido la alegría de inscribir en el catálogo de los santos a sor Faustina Kowalska, apóstol de la Misericordia Divina, os exhorto a confiar siempre en el amor misericordioso de Dios… Haced vuestra la bella jaculatoria de sor Faustina: ‘Jesús, confío en Ti’. A todos mi bendición”. (Juan Pablo II, 30-4-2000)
Son innumerables sus devotos, yo soy una de ellos y le doy las gracias infinitas por los favores concedidos, le he tenido siempre mucha fe, mucho antes de ser canonizada. Me alegré al saberlo. Es larga ya la historia de las curaciones y milagros. Se dice que “Esta sencilla mujer religiosa acercó a Polonia y al mundo entero el mensaje Pascual del Cristo Misericordioso”
Otras Fuentes consultadas
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milagro capilla
























Enero 3rd, 2010 at 8:46 pm
Digamos que Dios hizo el milagro, que es el que lo puede hacer, pues el hombre o la mujer es solo eso…Un ser humano
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Cuando puedas pasa por tigrero, que hay algo acerca de los petroleros que están en el extranjero que estoy seguro que te va a gustar. Y está a la orden
Enero 3rd, 2010 at 11:09 pm
Alí, le tengo mucha fe, y su vida es admirable. Por cierto no lo mencioné en el reportaje, su vida es muy bella, hay una película.
Enero 4th, 2010 at 12:22 am
Martha,
O culto, o louvor e o amor à Misericórdia Divina também sempre me foram muito caros. Fico feliz em me encontrar aqui com Santa Faustina e sua jaculatória “Jesus, confio em Vós”.
O Domingo da Divina Misericórdia foi introduzido na liturgia da Igreja universal (já existia na Polônia), pelo Papa polonês, no Grande Jubileu do ano 2000, na canonização de Faustina Kowalska – o Decreto “Misericors et miserator” veio em 5 de maio de 2000. A nova denominação litúrgica é “2º Domingo da Páscoa ou da Divina Misericórdia”.
É importante notar que a beatificação e a canonização foram ambas realizadas no 2º Domingo da Páscoa (de acordo, aliás, com o pedido de Jesus Misericordioso a Santa Faustina, para a “Festa da Misericórdia”, na revelação particular descrita no “Diário”), que corresponde ao “primeiro domingo depois da Páscoa”, na liturgia antiga. É a oitava da Páscoa.
Também sob a inspiração do culto à Misericórdia Divina nascido das revelações de Santa Faustina, foi introduzida no Missal Romano a Missa votiva da Divina Misericórdia, por Decreto da Congregação para o Culto Divino e a Disciplina dos Sacramentos.
A Penitenciaria Apostólica, por sua vez, por Decreto de 29 de junho de 2002, estabeleceu fossem concedidas, perpetuamente, as Indulgências relativas ao Domingo da Misericórdia. Esta concessão encontra sua causa remota na revelação particular, onde está expressamente mencionada.
Outro fato muito importante é que, quando João Paulo II escreveu sua terceira encíclica, a “Dives in Misericordia” (1980), sabe-se que foi sob a inspiração de Faustina Kowalska, segundo testemunhou o próprio Cardeal Ratzinger, embora o Papa não conhecesse à época integralmente o “Diário”, que só foi publicado em edição crítica bem mais tarde.
O Cardeal Woytila, seis meses antes de se tornar Papa, foi o principal responsável por levantar a proibição da Igreja que pesava sob a revelação de Jesus Misericordioso.
Por disposição da Divina Providência um Cardeal polonês subiu ao Trono de Pedro e cumpriu aquilo que no “Diário” é essencial, a aprovação e introdução da “Festa da Misericórdia”, conforme o pedido de Jesus Misericordioso revelado a Santa Faustina.
Na rígida e solene liturgia pascal – onde menos se poderia esperar – foi introduzido o Domingo da Misericórdia, que só com o tempo dará os seus frutos com plenitude. A introdução desse Domingo é independente da revelação privada, mas sempre terá nela a sua fonte e a sua inspiração original.
O sentido mais profundo do Domingo da Misericórdia é que no último dia da comemoração da Páscoa, a oitava pascal, se recorde que o Mistério Pascal de Cristo é a revelação máxima da Misericórdia Divina.
Que a efusão da Misericórdia Divina, o Sangue e Água que jorraram do Coração de Jesus, seja no Domingo da Misericórdia o refúgio e a esperança para todos.
Abraços,
Marcelo
Enero 4th, 2010 at 12:44 am
Marcelo Motta
Como afloran tus conocimientos y me alegro muchísimo de poderme ilustrar con lo que has expresado.
Gracias, por tus palabras que enriquecen esta entrada.
Abrazos
Enero 4th, 2010 at 9:19 am
Alí
Dios no hace milagros. Dios es el poder y como tal sus actos de poder no son milagros sino la normalidad. Que un elefante levante una tonelada, no es algo extrordinario, pero que lo haga una persona, es sin duda un milagro. Es por ser a través de seres humanos por lo que podemos percibir algunos de sus actos como milagros. Dios manifiesta su poder a través de algunos seres humanos, como forma de contrastar las evidencias entre lo humano y lo divino. Su propio Hijo Jesús, sufrió y padeció el tormento de la tortura y muerte, como humano. Nunca manifestó poder divino, sino que igual que ocurrió con los milagros de Sta. Mª Faustina, fue un transmisor del poder de Dios. Jesús en la Tierra, solo fue un hombre humano de carne y hueso.
El poder es de Dios. Los milagros son humanos.
¿Quien iba a creer en milagros, si estos no feran manifestados mediante seres humanos, mediante actos que superan muy por encima, las propias limitaciones humanas? Dios nos colma de milagros cada día, sin que le prestemos la más mínima atención, o simplemente le buscamos una teoría científica sobre los que justificarlos o devaluarlos. Todos los días nacen niños, hermosas flores y ricas mieses, en un planeta orbitando y mantenido en un milagroso equilibrio milimétrico dentro de una inmensidad de espacios llenos de energías y poderes, inconcebibles para el ser humano. Todo se explica como parte de la naturaleza, pero nadie puede explicar el origen de lo ‘natural’. Solo lo asumimos como lo ‘normal’. Nadie explica el origen “científico” de por qué unos padres sienten el impulso de abrazar y besuquear a sus hijos y viceversa, sin una causa material que lo justifique.
¿Acaso son los sentimientos un puñado de células que ‘nacen, viven, se reproducen y mueren’, como las cucarachas?
¿Qué origen científico le damos a nuestros sentimientos de amor, odio, felicidad, tristeza…? Estos sentimientos son la impronta de Dios en nuestras almas, manifestando su existencia en nosotros y en la esencia de nuestro libre albedrío con el que regimos nuestra condición humana mediante su gestión, orientada a preservar por nosotros mismos, nuestro origen divino.
Un saludo. Feliz año.
Enero 4th, 2010 at 10:34 am
CLANDESTINO Gracias por tan buena aclaratoria hermano
Febrero 25th, 2010 at 6:23 pm
sor faustina es una de las mejores santas de este milenio, gracias a ella e encontrado a jesuy mi vocacion quiero ser como ella, confiar en mi y en jesus misericordioso para que el me uyude en el camino, y haciendo su coronilla y oraciones como ella, y hojala que en mexico este una congregacion y encuetre su diario ojala que todos sigamos el camino de sor faustina y sus oraciones y la fe tan grande que tedia.
con esta oracion ella salvo al mundo cuando el angel de DIOS vino a destruirlo:PADRE ETERNO YO TE OFRESCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EN EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADISIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN EXPIACION DE NUESTROS PECODOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO.
y tambien:
SANTO DIOS, SANTO FUERTE SANTO INMORTAL TEN PIEDAD DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO.(3)
GRACIAS SOR MARIA FAUSTINAY LA DIVINA MISERICORDIA