Muere Darío Lancini, el poeta de los palíndromos. Mi homenaje

*En breve lo tendré escaneado para que pueda leerse, estos algunos fragmentos:
El palíndromo como figura dentro del género se integra en la noción del lenguaje-instrumento: capacidad para hacer un poema, o un cuento, un diálogo, un drama, para enviar o recibir el mensaje o como las cosas naturales en convertirse en paradojas, para hacer plenitud, enfrentará su modo escriturario y podrá leerse de derecha a izquierda. La palabra invertida por ejemplo, en cuanto a la grafía, se reafirma o cambia, y aunque se mantenga la misma disposición de las letras sugerirá otro sentido. SOMOS, leído de derecha a izquierda es SOMOS y NADA, de derecha a izquierda es ADAN. En los palíndromos compuestos sucederá lo mismo: OIR A DARIO es OIR A DARIO
(…)
Siempre existirá el riesgo de jugar con ciertas normas. Su creación artificiosa transgrede la intelectualidad y la palabra ingenua, en estado de gracia y virgen al invertirse mostrará toda su vivacidad. Fuerza de contenido.
Portada del libro
Segunda edición, 1996
Su fallecimiento sucedió ayer sábado 19 de junio, el velatorio se llevará a efecto en el Cementerio del Este de 9 a 3 de la tarde. Mi gran amigo, lo admiro profundo y siempre lo recordaré. Para la escritora venezolana Antonieta Madrid, su esposa, sin encontrar palabras… Es una gran pérdida.
Martha Colmenares
Los twetts en
http://twitter.com/ficcionbreve
Oir a Dario entre 100 Libros Fundamentales
http://librodenotas.com/polimecanicaeducativa/11191/100-libros-fundamentales
(Para leer cuando sean grandes)
Mención de Lancini en exposición de Augusto Monterroso
En este pdf
Tabla Redonda fue una revista que circuló entre 1959 y 1963.
Dario Lancini aparece entre sus principales colaboradores. La publicacion es una rareza bibliografica. (Gracias a la atención de Hector Perez Marchelli, igual me hace llegar el art. de Tal Cual)
Oír a Darío
Oswaldo Barreto Miliani
Si, más allá de un silencio bien cuidadosamente guardado y de la más invulnerable discreción despunta una espantosa certeza : la muerte se llevó a Darío Lancini. No llega tan irreversible noticia por los medios convencionales. Ni obituarios, ni mensajes personales; solo voces tiradas al viento y que del viento se recogen. Como supimos todo lo que precariamente nos ha sido dado saber de Dario, así nos haya tocado vivir muy cerca de él o junto con él en hoteles de resplandecientes ciudades o en calabozos y celdas de prisiones. Es que todo cuanto vivía Darío, por visible y transpartente que luciera, siempre se nos revelaba a posteriori. Y cuando llegábamos a sus más hondas vivencias, él ya las etsbaja dejando. Y ese ritmo de vida, nadie ni nada pudo arrebatárselo.
No pudieron las cárceles de Pérez Jiménez, que debió sufrir por más de cinco años, cuando, apenas salido de la adolescencia y convertido en pintor, fue acusado de magnicidio. Pero si en la cárcel siguió batallándose por ser pintor, ya en la cárcel mismo mostró que ni siquiera su talentos y su pasión por la pintura podía aprisionarlo: salió de Ciudad Bolivar ya con la voluntad de entregarse a otro arte, el de las palabras y el mundo del lenguaje, sus enigmas y extrañas enseñanzas. Y fue, entonces, cuando de otra prisión – montada ¿mero azar?) por antiguos compañeros de celda,– salió otra vez de Venezuela a vivir otro exilio, el exilio interior que le toco vivir en la Polonia pseudo comunista (mediados de los sesenta y comienzos de los setenta.
Y de ahí volvió a Venezuela con otro género de creación: los palíndromos, esos textos que se leen por igual del comienzo al fin y del fín al comienzo.. Genial juego de ingenio y de sabiduría, plasmado en Oir a Darío, libro del cual se habla en todos los lugares del mundo. Joya de la literatura venezolana y de la literatura universal, sin duda, pero que tampoco sirvió pudo encalarlo. De los palíndromos (Sonrieron las acosadas ocas al no reirnos) saltó a su última experiencia con la palabra, los textos bifrontes (Amo el mar y no su eco Amo el marino sueco). Verdadera maravilla filoalquímica, que con toda seguridad no podrá atraparlo ni en el más allá.
Porque frente a Darío tenemos otra certidumbre que arropa quizás a todas las que pueden concernirle. Ha sido entre nosotros el único ser para quien la libertad estuvo por encima de todo. No sólo la suya, sino la libertad de los seres que amaba. No en balde, los versos que Darío más amaba y que de vez en cuando me pedía que se los recordara eran estos versos de un Requiem de Rilke: Sólo somos culpables si no multiplicamos la libertad de lo amado/ por toda la libertad de la que uno es capaz. En aras de esa noción de la libertad vivió Darío Lancini. Emblema él mismo de la generación artística y política del 58, la generación de María Antonieta Madrid y de Beatriz Rivera, de Manuel Caballero y de Rafael Cadenas, de Américo Martín y Moisés Moleiro, entre otros.
TAL CUAL 21 junio 2010
Publicado en la edicion 22 de junio
- Gran Antología de la Poesía Venezolana /Siglos XVIII, XIX y XX al pulsAr AQUI
- Miembros Activos y Correspondientes al pulsar AQUI
miércoles 20 de enero de 2010
LETRAS Enterrarán al poeta hoy en el Cementerio del Este. Darío Lancini se fue con sus palíndromos a otra parte
EL NACIONAL – Lunes 21 de Junio de 2010 Escenas/2
MICHELLE ROCHE RODRÍGUEZ
mroche@el-nacional.com
Foto CORTESÍA VASCO SZINETAR Darío Lancini fue uno de los fundadores del grupo literario de izquierda Tabla Redonda
Como si alguien en el más allá se hubiera ensañado contra la literatura universal, a la noticia de las muertes de José Saramago y de Carlos Monsiváis se sumó otra desde Caracas, la de Darío Lancini.
Marta Colmenares, cuñada de Antonieta Madrid, la esposa del autor, señaló en su página de Facebook: “La muerte ocurrió de forma inesperada, aunque él venía con quebrantos”. Agregó que el sábado en la mañana, cuando Madrid fue a llevarle el desayuno al escritor, encontró su cuerpo inerte.
El entierro será hoy en el Cementerio del Este.
Junto con Rafael Cadenas, Manuel Caballero, Jesús Sanoja Hernández y Jacobo Borges, Lancini fundó en 1959 el grupo literario de izquierda llamado Tabla Redonda. Años antes había padecido una terrible prisión en Guasina.
La primera reseña de sus poemas, que se publicó en El Nacional el 14 de agosto de 1977, la firmó, justamente, Sanoja Hernández. Estaba ilustrada con una foto de Vasco Szinetar y esa casualidad inspiró su carrera, dedicada en buena parte al retrato de escritores. Por ello se reproduce junto con esta nota una foto del poeta tomada por Szinetar, que planeaba entrevistarlo junto con el periodista Boris Muñoz.
Lancini destacó entre los poetas venezolanos por dedicarse a la construcción de palíndromos, frases que se leen igual de izquierda a derecha que en sentido contrario. En 1975, Monte Ávila Editores publicó Oír a Darío, que desde el título anunciaba su contenido: 30 palíndromos de extensiones variables, desde una frase hasta una sorprendente versión de la obra Ubú rey de Alfred Jarry.
En un texto firmado por Serotide Sol que al revés se lee “Los Editores”, publicado en el tercer número de la revista El Salmón, titulada “Artefactos”, se describe la propuesta del libro como “columpiándose entre la dimensión de lo experimental y de lo clásico” y luego agrega: “Los juguetes verbales de Lancini han llegado a la región de lo plástico, incluso con la osadía de explorar la marca atrás en otros idiomas”. Y es que el autor también consiguió palíndromos en Una temporada en el infierno (1873) de Arthur Rimbaud y escribió en inglés el poema “Dogma”, para integrarlo a un holograma creado por el artista plástico alemán Dieter Jung.
Willy McKey, que junto con Santiago Acosta edita la citada revista literaria, lo describe como “El mago del zurcido invisible en la poesía venezolana” y considera que es el momento de que su trabajo sea revistado por la crítica.
También para Héctor Torres, director de Ficción Breve, se necesita dar a conocer mejor el trabajo de Lancini: “Llama a reflexión que una obra de importancia continental, celebrada por Julio Cortázar, sea poco conocida en su país; eso dice que hay algo que está mal en Venezuela”.
La mejor manera de recordar al poeta que pasó por la literatura venezolana para revolucionarla es como a un arquitecto de juegos, como a un niño grande que era mago de los idiomas, como indica McKey: “Su mirada de ojos azules se iluminaba cuando trabajaba, porque hacía juguetes con las palabras y los versos. Era impresionante la vitalidad con la que se movía cuando hacía juegos con las palabras, tenía una relación física con el trabajo”.
Foto CORTESÍA VASCO SZINETAR Darío Lancini fue uno de los fundadores del grupo literario de izquierda Tabla Redonda

“Oír a Darío”
Dotado de una extraordinaria habilidad para construir palíndromos, el poeta venezolano Darío Lancini falleció el fin de semana a los 78 años
Escribía y sus palabras salían del espejo. Darío Lancini, un poeta humilde, callado, enemigo de conceder entrevistas y participar en concursos literarios, falleció este sábado en Caracas, tras habérsele diagnosticado un enfisema pulmonar, aunque se desconoce si esta fue la causa de su muerte.
Darío Lancini (1932-2010), fue un extraordinario poeta venezolano reconocido principalmente por su gran e ingeniosa escritura en el género de los palíndromos (textos que se leen igual de principio a fin y del fin al principio).
Poco se sabe de la vida de este autor, un hombre sumamente reservado, tímido y brillante. Estuvo preso durante el período de Pérez Jiménez, en este tiempo se desempeñaba como pintor, tiempo después de salir en libertad decide dedicarse al mundo de las palabras.
Perteneció al Techo de la Ballena. Es uno de los principales colaboradores de la revista Tabla Redonda (1959-1963) junto con su gran amigo Arnaldo Acosta Bello.
Solía frecuentar en Sabana Grande la Librería Suma y sus alrededores junto a un grupo de amigos que hicieron de esto una rutina, entre ellos estaban Héctor Malavé Mata, Oswaldo Trejo, Hanni Ossot, Arlette Machado, entre otros.
En 1975 publica su libro de palíndromos “Oír a Darío”, el que inmediatamente fue elogiado por la crítica. La reedición de este libro se hace en 1996 y tiene adjuntada una carta que le envía el escritor argentino Julio Cortázar donde expresa su más profunda admiración.
Darío Lancini fue sin duda uno de los poetas más ingeniosos de nuestro país. Sus palíndromos se comprendían desde frases de una línea hasta textos de seis páginas completas. Este poeta tomó el lenguaje y las palabras como objetos para hacer de ellos y de la poesía algo más.
TalCualdigital
Adiós a Darío Lancini, poeta de los palíndromos
El autor de “Oír a Darío” falleció el fin de semana a los 78 años. LTAB/Prensa/Canal-LEX.- Tras el fallecimiento del portugués José Saramago y del mexicano Carlos Monsiváis, el domingo murió el poeta venezolano Darío Lancini, tras habérsele diagnosticado un enfisema pulmonar, aunque se desconoce si esta fue la causa de su muerte.Conocido como el poeta de los palíndromos, es decir, frases que pueden leerse igualmente de izquierda a derecha, que de derecha a izquierda, como el título de uno de sus libros y el más famoso, “Oír a Darío”, publicado en 1975 e inmediatamente elogiado por la crítica.
De él se dijo que sus palabras salían del espejo. Sus amigos lo describen como “un poeta humilde, callado, enemigo de conceder entrevistas y participar en concursos literarios”.
De la vida de Lancini (1932-2010) poco se sabe, precisamente por su carácter reservado, tímido y brillante. Estuvo preso durante el período de Pérez Jiménez, cuando se desempeñaba como pintor. Al salir en libertad, decidió dedicarse al mundo de las palabras.
Perteneció al movimiento Techo de la Ballena, movimiento cultural que muchos críticos han relacionado con el Vanguardismo, por el hecho de haberse desarrollado en los años sesenta. Asimismo, fue uno de los principales colaboradores de la revista Tabla Redonda (1959-1963) junto con su gran amigo Arnaldo Acosta Bello.
Lancini “solía frecuentar en Sabana Grande la Librería Suma y sus alrededores junto a un grupo de amigos que hicieron de esto una rutina, entre ellos estaban Héctor Malavé Mata, Oswaldo Trejo, Hanni Ossot, Arlette Machado, entre otros”, relata un diario capitalino.
La reedición de “Oír a Darío”, en 1996, tiene adjuntada una carta enviada por Julio Cortázar, donde el escritor argentino expresa su más profunda admiración.
Darío Lancini también ha sido considerado como uno de los poetas más ingeniosos de Venezuela. Sus palíndromos se comprendían desde frases de una línea hasta textos de seis páginas completas. El poeta tomó el lenguaje y las palabras como objetos para hacer de ellos y de la poesía algo más.
canal lex
Foto en el blog del poeta Rafael Cadenas

Rafael Cadenas, Antonieta Madrid, Milena G. de Cadenas y Darío Lancini [c. 1980]. Foto de Vasco Szinetar.
Relacionados:
Carlos Monsiváis, el escritor mexicano, también muere, un conocedor de los palíndromos
Fuente
Un reconocimiento a Monsiváis
Rosa Beltrán comenzó su intervención diciendo que “ya no sabemos qué fue primero, si Monsiváis viendo el país, o el país visto por Monsiváis… A su inteligencia parabólica y a su extraordinaria intuición como historiador de las mentalidades se superpone su calidad moral”. A pesar de la petición del homenajeado de que no se hablara de él, la ensayista y narradora realizó referencias precisas y sutiles, con jocosos juegos de palabras, a la presencia de Monsiváis: “Movimientos Culturales (M. C.), pareciera ser un sinónimo [y palíndromo] de C. M.: Carlos Monsiváis”.
http://www.literatura.inba.gob.mx/literaturainba/diccionarios/notas_more.php?id=5652_0_4_0_C
Te invito a seguirme en:

@marthacolmenare
Tags: poeta escritor palindromo obra libro
libro obra













junio 20th, 2010 at 3:03 pm
Información de BlogESfera.com……
Puedes valorar este post en BlogESfera.com haciendo click aqui….
junio 20th, 2010 at 3:52 pm
Querida Martha: Me ha encantado tu entrada, cuando muere un poeta siento su falta, aunque no lo conozca. Me da pena no haber sabido de Darío Lancini hasta leerte hoy a ti. También he de reconocer que desconocía los palíndromos.
Muchas gracias por sacarme de mi ignorancia en estos casos.
Por lo mucho que lo apreciabas y el homenaje que hoy le rindes, no me cabe duda que debió ser un gran maestro de la literatura y gran persona.
Te acompaño en el sentimiento y pido que DESCANSE EN PAZ.
Un beso muy grande para ti
junio 20th, 2010 at 4:03 pm
Muchas gracias Militos. Un gran hombre de los grandes de la literatura universal.
Y gracias por tus cálidas, sentidas y bellas palabras tan propias en ti.
Abrazos
junio 20th, 2010 at 5:44 pm
[...] Muere el poeta Darío Lancini http://www.marthacolmenares.com/2010/06/20/muere-dario-lancini-el-p… por barritando hace 2 segundos [...]
junio 20th, 2010 at 8:10 pm
Mi Señora Colmenares,
Primero lamentar la pérdida de un poeta y mis condolencias con familia y amigos por la persona.
Agradecerle en segundo lugar la reseña, ya que así enlazaré con su obra y aunque justo se haya ido y no pueda empezar por el principio, comenzaré yo a conocerle por su final, esa creo que es la paradoja del palíndromo de cualquier autor que lega su escritura, que el orden para el lector no importe si con ello llegamos hacia el mismo.
Saludos y Suyo, Z+—–
junio 20th, 2010 at 9:33 pm
Señor de la Vega
Muchas gracias por su atenta visita a mi página, y ha sdo un gran honor su comentario.
junio 20th, 2010 at 11:19 pm
Saludos Sra. Martha, quiero agradecer sus emotivas palabras hacia mi tío y que de cierta forma se divulgue su extraordinario legado literario en el habla hispana, no muchos conocen los palíndromos ni los bifrónticos. Particularmente siempre pensé que mi tío era un genio literario, bastaría con leer el libro Oír a Darío para que se de cuenta de ello. Una vez más gracias y esperando se conozca su obra, se despide afectuosamente Gustavo Lancini
junio 20th, 2010 at 11:32 pm
Gustavo, agradecida por tus palabras. Tu tio fue una persona a quien junto a mis hijos hemos guardado profunda admiración y afecto. Su obra Oir a Dario como dices merece ser reconocida como una de las grandes obras de nuestra era.
junio 21st, 2010 at 7:09 am
Oír a Darío
Si, más allá de un silencio bien cuidadosamente guardado y de la más invulnerable discreción despunta una espantosa certeza : la muerte se llevó a Darío Lancini. No llega tan irreversible noticia por los medios convencionales. Ni obituarios, ni mensajes personales; solo voces tiradas al viento y que del viento se recogen. Como supimos todo lo que precariamente nos ha sido dado saber de Dario, así nos haya tocado vivir muy cerca de él o junto con él en hoteles de resplandecientes ciudades o en calabozos y celdas de prisiones. Es que todo cuanto vivía Darío, por visible y transpartente que luciera, siempre se nos revelaba a posteriori. Y cuando llegábamos a sus más hondas vivencias, él ya las etsbaja dejando. Y ese ritmo de vida, nadie ni nada pudo arrebatárselo.
No pudieron las cárceles de Pérez Jiménez, que debió sufrir por más de cinco años, cuando, apenas salido de la adolescencia y convertido en pintor, fue acusado de magnicidio. Pero si en la cárcel siguió batallándose por ser pintor, ya en la cárcel mismo mostró que ni siquiera su talentos y su pasión por la pintura podía aprisionarlo: salió de Ciudad Bolivar ya con la voluntad de entregarse a otro arte, el de las palabras y el mundo del lenguaje, sus enigmas y extrañas enseñanzas. Y fue, entonces, cuando de otra prisión – montada ¿mero azar?) por antiguos compañeros de celda,– salió otra vez de Venezuela a vivir otro exilio, el exilio interior que le toco vivir en la Polonia pseudo comunista (mediados de los sesenta y comienzos de los setenta. Y de ahí volvió a Venezuela con otro género de creación: los palíndromos, esos textos que se leen por igual del comienzo al fin y del fín al comienzo.. Genial juego de ingenio y de sabiduría, plasmado en Oir a Darío, libro del cual se habla en todos los lugares del mundo. Joya de la literatura venezolana y de la literatura universal, sin duda, pero que tampoco sirvió pudo encalarlo. De los palíndromos (Sonrieron las acosadas ocas al no reirnos) saltó a su última experiencia con la palabra, los textos bifrontes (Amo el mar y no su eco Amo el marino sueco). Verdadera maravilla filoalquímica, que con toda seguridad no podrá atraparlo ni en el más allá.
Porque frente a Darío tenemos otra certidumbre que arropa quizás a todas las que pueden concernirle. Ha sido entre nosotros el único ser para quien la libertad estuvo por encima de todo. No sólo la suya, sino la libertad de los seres que amaba. No en balde, los versos que Darío más amaba y que de vez en cuando me pedía que se los recordara eran estos versos de un Requiem de Rilke: Sólo somos culpables si no multiplicamos la libertad de lo amado/ por toda la libertad de la que uno es capaz. En aras de esa noción de la libertad vivió Darío Lancini. Emblema él mismo de la generación artística y política del 58, la generación de María Antonieta Madrid y de Beatriz Rivera, de Manuel Caballero y de Rafael Cadenas, de Américo Martín y Moisés Moleiro, entre otros.
Oswaldo Barreto Miliani TAL CUAL 21 junio 2010
junio 21st, 2010 at 7:14 am
El mejor homenaje que se le podra rendir a Dario Lancini sera la publicacion de su obra inedita.
Sin tampoco olvidar su obra como pintor. Digame, por favor, como puedo insertar la reproduccion de unas de sus obras.
No hay que olvidar que Dario Lancini tuvo un hermano que merece ser recordado: Ramon Abdem Lancini, herpetologo, por mucho tiempo director del Museo de Ciencias.
junio 21st, 2010 at 8:34 am
Solo hoy, por mi crasa ignorancia de cultura venezolana (incluida la literatura) pude saber de este personaje, sobre el cual mi gran amigo Oswaldo Barreto me ha enviado un texto que publicará este lunes (o sea, hoy) en “Tal cual”. Me parece, por lo poquísimo que acabo de leer de él, y lo que intuyo, que era un autor bien original en nuestras letras, y ni la originalidad ni el ingenio, que también percibo en él, son algo que se encuentra a la vuelta de la esquina. Ojalá inspire búsquedas en quienes entre la presente generación desean hacer su camino en la escritura, el descubrimiento y la vida. Son hoy más que nunca necesarios para este país, así emigren. Hace falta gente que sienta la vida, ya sea afuera o adentro, para que su comunicación nos dé esperanza y ánimo justamente cuando todo nos invita a abandonar la primera y a perder lo segundo.
junio 21st, 2010 at 9:47 am
Hector Perez Marchelli
Voy a subir el art. de Oswaldo Barreto.
Y alojar la portada de la revista
junio 29th, 2010 at 8:15 am
[...] mi blog Muere Darío Lancini, el poeta de los palíndromos. Mi homenaje Junio 20, [...]
febrero 13th, 2011 at 7:35 pm
Que triste perdida, doy el pésame para todos aquellos que lo conocieron y estuvieron junto a el en sus últimos momentos, aunque ya ha pasado cierto tiempo. debo decir que me hubiese encantado conocerlo. estoy seguro de que hubiese aprendido muchas cosas con el, lastima que nunca escuche hablar de el sino hasta hace semanas ..DARIO LANCINI VILLALAZ fue mi tio abuelo, cualquiera que lea este comentario y sea mi familia, búsqueme mi facebook es: Abdul Rab
correo: cole_leo@hotmail.com
marzo 31st, 2011 at 12:06 pm
de donde -ke site o link- puedo descargar oir a darío?
septiembre 28th, 2011 at 8:38 pm
82.228 Palíndromos Españoles recopilados por Víctor Carbajo en http://www.carbajo.net/varios/pal.html
septiembre 29th, 2011 at 11:40 am
Muchas gracias vyk