Todos somos culpables. Por Luis Antonio Garcia Planchart

Todos somos culpables
Durante el disfrute de una excelente recopilación sobre la labor de Simón Díaz, transmitido ayer por Biography, se nos abrió el entendimiento acerca de las causas del asalto al poder y el mantenimiento del Guasón en el mando por más de 11 años.
Y llegamos a la conclusión de que ellas no se focalizan en la ideología sino en la idiosincrasia del venezolano.
Casi tres siglos AC, Herodoto, Padre de la Historia, aseguró: Humanum est errare –Equivocarse es propio de los humanos-.
Bueno, de casi todos, menos de los que nacimos y residimos en esta ribera del Arauca vibrador, y somos hermanos de la espuma, de la garza primorosa y del Sol. Así lo afirmamos, porque acá está prohibido errar, y quien lo hace, por la razón que fuere –ignorancia, impericia, negligencia, mala fe-, no tiene la menor oportunidad de excusarse y rectificar, ni siquiera arrastrándose de manera abyecta y humillante ante quien le pudiera perdonar, pues éste tampoco conoce o maneja el protocolo correspondiente.
De manera que el culpable o responsable queda signado, desprestigiado e inculpado para siempre, como en el caso narrado por el comediante cubano Álvarez Guédez en El peo de Atanasio. Por lo cual, la frase célebre que cabe en Venezuela es la de Gustavo Le Bon: Cuando el error se hace colectivo adquiere la fuerza de una verdad.
Si no sabemos, no podemos y no queremos pedir disculpas, pues esta simple y humana condición es totalmente ajena a nuestra manera de ser, estamos condenados, como Sísifo, a continuar subiendo inútilmente la bola gigantesca de nuestros desaciertos al tope de la colina, para que vuelva a rodar y el proceso recomience.
Vamos a suponer, por un momento, que las cosas no fueran como lo son. Que no fuese George Washington quien hubiera cortado el manzano, sino Simón Bolívar –en cuyo caso no habría sido un manzano sino el Limonero del Señor o algún árbol de ciruela de huesito-. Y que tuviésemos hoy la libertad para decir: ¡Coño! Metí la pata. Perdónenme esa.
El mundo, ciertamente, cambiaría en un instante, y nuestra manera de percibirlo se tornaría muy extraña.
Por ejemplo, los llamados dirigentes de la oposición democrática habrían tenido que pedir públicamente perdón por la cadena de desaciertos cometidos desde 1999 y sus apologéticos de los medios masivos se habrían quedado sin argumentos para defenderlos a ultranza y para culpar y descalificar a otros individuos que carecen de posibilidad de réplica: los que propusieron la abstención como estrategia en las pasadas elecciones de asambleístas para deslegitimar al régimen, los guarimberos, los empresarios y trabajadores que lo dieron todo durante el paro cívico, los manifestantes que coparon las calles para llegar a destinos que nunca alcanzaron, los miembros de la llamada con qué se come la sociedad civil, los que solicitaron las cifras reales del plebiscito del 2009, los que ahora reclaman la profanación de los restos mortales del Padre de la Patria y, en fin, todos aquéllos en desacuerdo con esa forma bobalicona, claudicante y colaboracionista de actividad política que le ha permitido al Guasón dejar al país en el esterero, acabar con la industria y el agro, entregarle la soberanía de la República a Cuba, aliarse con los terroristas levantinos y los narcoguerrilleros colombianos, derrochar cualquier cantidad de divisas, atacar a la Iglesia Católica y promover los ritos satánicos, dejar que se pudran centenares de miles de toneladas de alimentos, destrozar el sistema básico de educación, sanidad y salud, concentrar los poderes públicos en una sola persona y aislarse del crecimiento del PIB común al resto de Latinoamérica. Además, cebar a una cáfila de ignorantes, zánganos y corruptos como jamás se vieron.
Lo más curioso de todo es que, aunque numerosos actores de la oposición tolerada y sistémica concuerdan en que esto no puede seguir así, hay que darle un parao y cuanto antes mejor, mantienen sus opiniones im pectore, o sólo las comentan a sotto voce.
Y cuando nos atrevemos a disentir acerca de su desempeño, nos miran raro y exculpan su manifiesta inefectividad, ineficiencia e ineficiencia al culillo que ha sembrado el Guasón. ¿Entre quienes? Será entre ellos, pues por aquí no fumea.
Por eso, reconstruir a Venezuela, a esa Venezuela bonita que describe maravillosamente como posible Simón Díaz en sus cantares, pasa por concienciarse, confesarse y arrepentirse, pues todos somos culpables de lo que nos sucede y de lo que nos va a pasar. Más temprano que tarde, empleando una frase favorita de los opositores del establishment.
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@marthacolmenare
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agosto 2nd, 2010 at 3:01 pm
Informaci�n de BlogESfera.com……
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agosto 2nd, 2010 at 9:46 pm
Reconocida la culpabilidad, ¡ahora a salir de hoyo!
agosto 2nd, 2010 at 11:48 pm
02-08-2010
Salir del hoyo seria mas fácil de lo que parece, si los sordos de oficio dejaran de pensar en sus intereses personales y personalistas, y comenzaran a pensar en el Pais . No hay peor sordo que el que no quiere escuchar, y aqui habemos muchos que hemos tratado de transmitir lo que
se requiere para una Reconstrucción Nacional, sin que ni los acomodaticios y pusilánimes dirigentes de la Oposición, ni los Medios de Comunicación, nos hayan parado siquiera medio centimetro .
NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE, SE HA PREGUNTADO Y PREOCUPADO sobre
cuanto nos va a costar Reconstruir Venezuela ! Solo escuchamos una critica detras de otra,retórica que mucho escribe y habla, pero poco transmite, sin que NADIE aporte nada sustancial como solución para los problemas que atravesamos ! Que precio tendremos que pagar para que se vayan las Milicias Castro-Comunistas ? Que precio tendremos que pagar para que se vayan las FARC ? Las guerrillas de los años 60, serán un paseo de niños, comparado con lo que se nos viene encima ! Que Ministros elegiremos que sirvan para algo ? Donde buscamos a un Presidente que quiera a su Pais ?
En este Pais, Tu Pais, MI Pais, donde todos somos culpables, a la mayoria los ha agarrado EL SINDROME DEL AVESTRUZ ! Dejemonos de defender lo indefendible , como lo es lo de convertir a delincuentes de cuello blanco, no tan blanco, en “pobres” perseguidos politicos , comencemos a llamar a las cosas por su nombre y no a aplicar eufemismos que lo que hacen es esconder la verdad ! En casi todos los blogs que hemos visitado, solo encontramos critica tras critica, muy razonables todas ellas, pero que solo benefician a los politicos, sin aportar solución alguna en favor del Pueblo.
Blogspot.es/Administrador/nicoalijuna@blogspot.es/gatodecincopatas
Quizás ahi los politiqueros de oficio consigan algo que les destape su congelado cerebro !
agosto 3rd, 2010 at 3:10 am
En oportunidades siento que la critica u observaciones que se le hacen a la dirigencia politica de la oposicion no es más que un aditivo para continuar alimentando éste asunto del incosnciente colectivo venezolano, muy pobre por cierto.
Lo que nos pasa va más allá de un 11 de Abril o un fatídico año 98, cuando al ignorancia y falta de estima del pueblo se le ocurrió depositar la confianza de la direccion del pais a un Pudredictador.
La historia reciente del pueblo venezolano se está escribiendo de la lástima y con la lástima, lamentablemente. No tenemos criterios de virtud, dignidad y sentido pertenencia de un pueblo que se aprecie asimismo. Al contrario, es tanta la desviación colectiva que más parecemos un rebaño que le encanta que griten que lo dirijan.
Esto no es exclusividad de la dirigencia politica, es un miasma que , aunque duela decirlo, se atenuaría con una repetición de un baño de sangre para limpieza del alma venezolana.
Se necesita un electroshock en éste pueblo y no veo quién lo pueda dar. Pero, responsabilizar a la dirigencia politica de nuestros males es continuar con el miasma. Todos somos responsables.
agosto 3rd, 2010 at 8:58 am
Hello Nico:
AMEN !!!!!!!!
Saludos muy cordialesddel norteño……….
agosto 3rd, 2010 at 12:51 pm
Saludos, amigos. Gracias por expresar sus opiniones.
agosto 4th, 2010 at 4:38 am
Yo, en lo particular no me siento responsable de este desastre, toda mi vida he servido a mi país, pagado impuestos, servido a las comunidades en las que he vivído, cuando nadie asistía a los conteos de votos al término del proceso electoral, yo asistía, estaba pendiente de ver si se cumplía con las promesas electorales y por eso pude darme cuenta que los planes de la nación se cumplen en menor porcentaje, he hecho labor social, soy solidaria con aquellos a quienes es necesario tenderles una mano, por supuesto en la medida de mis posibilidades, he ido a reclamar a la alcaldía, a la asociación de vecinos, a la Junta de Condominio, a la institución en la cual no se brinda un servicio adecuado por el cual pagamos, no tiro basura en la calle , he sembrado árboles y he apoyado a las causas de protección ambiental. Es decir he hecho lo que considero que es mi deber ciudadano, así es que NO ME SIENTO CULPABLE.
agosto 7th, 2010 at 7:34 pm
Sra. Montero, ciudadanos como usted son los que se necesitan para sacar al país adelante.
Gente que entienda que si la luz está en rojo, no es para ver para un lado y otro, y lanzarse a toda carrera para ganar tiempo, o para mostrar su “viveza”.
Gente que con acciones refuerze lo que dice con palabras, por ejemplo, que no permita la venta de cigarrigos en “tarantines” en espacios universitarios, en los cuales hay prohibición de fumar, así como campañas donde se promueve una universidad 100% libre de humo.
El problema es no es tanto político como cívico.