El doctor Rafael Muci-Mendoza se va del Hospital Vargas. “Posición clara y crítica con este régimen” en carta abierta

A mis compañeros de Cátedra y del Hospital Vargas de Caracas
Carta abierta
A mis compañeros de Cátedra y del Hospital Vargas de Caracas; a las autoridades y profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela y en particular de la Escuela de Medicina ¨José María Vargas¨; a otros miembros de la comunidad universitaria; a mis alumnos de pregrado y cursantes de postgrados de medicina interna, de oftalmología de los Hospitales Vargas, Rísquez, Domingo Luciani y Militar, al postgrado de neuro-pediatría del Hospital Pérez Carreño y postgrado de neurología de la Universidad de los Andes.
El 18 de junio de 2010, conjuntamente con otros destacados médicos venezolanos[1], suscribí un documento intitulado ¨Consideraciones sobre la incorporación de 8.581 estudiantes de la carrera de Médicos Integrales Comunitarios a los hospitales públicos¨, un problema que ya fuera planteado en cartas y comunicados desde julio del 2007 y del que extraigo textualmente algunos párrafos
¨El documento señaló de forma terminante que el diseño curricular de las carrera de Médicos Integrales Comunitarios resultaba ser prácticamente el pensum de carreras similares que se cursan en Cuba, con un alto contenido ideológico que “pareciera ser un objetivo esencial en su diseño, lo cual está en contra de los principios fundamentales de la educación y especialmente de la educación universitaria, basada en que el alumno pueda ejercer libremente el análisis y la discusión de todas las ideologías, libertad que es atributo fundamental de las universidades….” ¨
Como afirmamos en el Manifiesto de julio de 2007 al cual hemos hecho referencia, “no se les ha brindado la posibilidad que nuestras facultades de medicina ofrecen a sus estudiantes: una carrera con un pensum acreditado, garantía de la obtención de grados y otorgamiento de títulos de indiscutible solvencia académica y profesional”. Por su parte y en relación con los cursantes, el documento finalizaba diciendo, ¨asegurar que la práctica que llevará a cabo este personal esté enmarcada en los estándares internacionales para la educación médica de pregrado, que exige alto compromiso en la formación del médico, en la que deben combinarse, la excelencia en la atención de la salud de la persona, de servicio a la comunidad, de sensibilidad humana y equidad en todos los estratos sociales¨.
Pues bien, en la mañana del pasado lunes 24 de enero de 2011, luego de atender, como es mi ancestral costumbre, a mis pacientes de la Unidad de Neuro-Oftalmología del Hospital Vargas de Caracas, me dirigí a las 9:30 A.M a la Sala 3 con la finalidad de participar en el ritual de la revista médica de sala por tantos años acostumbrado; fue grande mi sorpresa cuando se me comunicó que estarían presentes tres cursantes del programa de Medicina Integral Comunitaria que propicia el estado venezolano en connivencia con la misión cubana. Según se me informó, constituía una ¨colaboración¨ pedida por el Director del Hospital para recibir a seis pasantes divididos en 2 grupos, uno para la Sala 3 y otro para la Sala 2.
Me presentaron a tres mujeres superando la treintena y en gesto de elemental cortesía les ofrecí mi mano. De acuerdo a lo comunicado, serían ¨invitados de palo¨, es decir, que ¨no molestarían, no hablarían, sólo escucharían y sólo tomarían notas¨, como en efecto ocurrió…
Antes de proseguir, debo significar que he permanecido en el Hospital Vargas de Caracas desde 1957, cuando iniciara mi paso por las clínicas en tercer año de medicina; allí recibí información, pero más que todo, formación médica, ética y humanitaria. Me gradué el 5 de septiembre de 1961 y desde entonces mi vida ha permanecido atada al Hospital Vargas de Caracas -53 años; ¡más de medio siglo!-. Solamente durante mi Internado y Residencia en Medicina Interna, recibí mis emolumentos a través del Hospital (Bs. 1.500,oo de entonces).
Luego, ingresé al escalafón universitario ascendiendo progresivamente hasta profesor titular; todos mis trabajos de ascenso fueron laureados y se recomendó su publicación. Desde entonces y hasta el presente, he permanecido como Profesor Titular universitario activo de Clínica Médica, a medio tiempo de contratación, en la Cátedra de Clínica y Terapéutica B de la Escuela José María Vargas de la Facultad de Medicina de la UCV, a la cual ingresé oficialmente el 1º de febrero de 1965 manteniéndome en mi puesto hasta el día de hoy, es decir, exactamente 46 años y una semana de intensa actividad asistencial y académica; ininterrumpida con excepción del período comprendido entre julio de 1978 y julio de 1980 cuando permanecí en el Centro Médico de la Universidad de California, San Francisco donde realicé un entrenamiento en neuro-oftalmología, superespecialidad hasta entonces desconocida en mi país.
Debo manifestar que nunca tomé un tiempo completo por temor a no poder cumplirlo, aunque mi lapso de trabajo se extendió habitualmente entre las 7.00 A.M. y las 11.30 A.M.
Es por ello que mi sueldo actual, me avergüenza decirlo, es de tan sólo Bs.F. 1.331,oo que con las deducciones, termina siendo de Bs.F. 829,36. Se pensará que sólo un imbécil trabajaría por un sueldo tal, pero a decir verdad, nunca laboré por un sueldo sino por amor a mis pacientes –los más desposeídos-, a la memoria de mis profesores, al Hospital al que tanto quiero y debo, a la docencia universitaria a la que he dedicado tiempo, desvelos y puntillosa escrupulosidad, y a mis centenares de alumnos de pre y postgrado, solazándome henchido de orgullo al verlos de mis manos aprender y ser mejores ciudadanos y triunfar en nuestro medio y allende los mares.
En mis charlas dictadas y en artículos médicos publicados en el país o en el extranjero, siempre y con orgullo me he identificado como ¨Médico del Hospital Vargas de Caracas¨, nunca mencionando la institución médica privada a la cual pertenezco. En algún momento y en forma anónima mi supuesta auto designación de ¨Médico del Hospital Vargas¨ con que suscribí muchos artículos de prensa en su defensa, me valió críticas por ¨identificarme como tal sin serlo¨.
He compartido mis actividades de Cátedra con la dirección de la Unidad de Neuro-oftalmología, fundada por mí, única en el país y dependiente económicamente de mi persona y de los Cursos de Fondo del Ojo en la Enfermedad Sistémica que anualmente dicto por más de 40 años; nunca he pedido ni recibido ayuda de mi Escuela ni de la Dirección del Hospital, tampoco se me ha ofrecido. Nunca cobramos un céntimo a nuestros pacientes, considerando nuestro trabajo como una ofrenda y como una obligación.
La Unidad fue designada con mi nombre el 18 de julio de 2003 a pedido de mis propios compañeros de Cátedra y aprobado por el Consejo de la Escuela de Medicina ¨José María Vargas¨ en su sesión # 783 de fecha 15 de mayo de 2003, fundada a mi regreso del Norte en julio de 1980 con material e instrumentos adquiridos de mi propio peculio y a la cual asisto entre las 7.30 A.M. y las 9.30 A.M. viendo una docena de enfermos diarios, intentando solucionar o aliviar sus problemas y de paso, enseñando a los médicos internistas y oftalmólogos que me acompañan lo que considero el arte de la medicina al través de ser un hombre que trata de estar enterado en su oficio, cabal, respetuoso y bondadoso para con mis pacientes y para con mis alumnos.
Tan sólo eso ha sido mi vida hospitalaria…
Volviendo al tema que me ocupará en adelante, tal vez por algún descuido involuntario, no fui informado que estos cursantes asistirían a las revistas de sala, ni que supiera, se hubiera convocado a todos los miembros de la Escuela, del Departamento Médico, de la Cátedra y del Servicio para discutirlo, decidirlo y aceptarlo o improbarlo. Era pues ese lunes, el día en que se consumaba de un hecho cumplido. En razón de ello debo hacer algunas precisiones.
El 8 de julio de 2006 escribí en la sección de Opinión del Diario El Universal de Caracas, 2:9, el siguiente artículo:
¨Oferta fraudulenta…
Rafael Muci-Mendoza
La medicina es profesión de elevada actividad intelectual; nuestro padre Hipócrates, 2500 años atrás trocó el empirismo en medicina que se explicaba el mundo en términos de razón, surgiendo así la medicina científico-natural, disciplina en constante evolución y perfeccionamiento.
La medicina constituye parte neural de la cultura de una época y de un país. La situación no deja de ser al menos triste… Mil quinientos jóvenes bolivianos, adolescentes ilusionados e incautos, masa proclive al engaño, enlabiada y traída a ‘estudiar medicina’ mediante un plan manipulado y contrahecho: 2500 años de progreso continuado reducidos a un año de estudios limítrofes y 5 de práctica, tiempo apenas suficiente para producir un rutinero. Retrocedemos en medio del empirismo revolucionario. Un sistema engañanecios en el que nunca podrán competir con sus pares académicamente formados del primer mundo porque estarán privados de la universalidad del conocimiento, entrampados en estudios superficiales planificados en función política y no científica, resentidos dentro de su propia marginalidad, mesas de tres patas…
Todos los médicos cometemos errores porque la medicina es la ciencia más inexacta de cuantas existen, por tanto insistimos en formarnos bien y brindar adecuada formación a nuestros alumnos suministrándoles las herramientas necesarias para comprender al humano enfermo en todas sus artistas, desde anatomía hasta humanismo y humanitarismo.
Les enseñamos a desconfiar de propias destrezas, a temer a la falsa seguridad de una formación deficiente o fronteriza, no les queremos médicos del montón, les queremos ágiles en el pensar, claros en el diagnosticar, solidarios con el necesitado y ponderados en la indicación terapéutica.
¿Desearían los gestores de este bodrio tener para sus hijos enfermos, empíricos del diagnóstico y la terapéutica…?
rafaelmuci@gmail.com¨
Sigue la carta abierta
A lo largo de doce años del llamado gobierno revolucionario, los médicos venezolanos hemos sido segregados, insultados, desmerecidos, se nos ha endilgado toda clase de penosos adjetivos, se ha favorecido y forzado una diáspora de más de seis mil médicos jóvenes, nuestros mejores cerebros, nuestra generación de relevo, para implantar dizque una nueva forma de aprender y hacer medicina con ¨médicos¨ que por su formación, tristemente nunca lo serán. Una verdadera falsificación de los estudios médicos, una verdadera estafa. A este respecto, he tenido una posición crítica y clara, y siendo así, sería una incongruencia con mi conciencia, con mis principios y con mis ideas, cohonestar con mi presencia en la que ha sido mi Facultad, mi Escuela y mi Hospital una manera aberrante de enseñar medicina.
¿Conocemos a fondo el pensum de los estudios de estos cursantes? Fuera del tinte ideológico de sus estudios y el empleo de una computadora, ¿Tenemos alguna idea acerca de qué les han enseñado sobre medicina y cuáles son sus destrezas y sus aptitudes? ¿Han conversado estos jóvenes alguna vez con algún humano enfermo y aprendido las bases de la medicina clínica: el diálogo diagnóstico-terapéutico, la nosología y la semiología y el arte de tratar al enfermo que no a la enfermedad?
¿Por qué estos pasantes, que no estudiantes formales, no son enseñados en alguno de los 500 Centros de Diagnóstico Integral, instituciones hacedoras de exámenes complementarios sin rumbo en ausencia de una historia clínica –herramienta principalísima desconocida por sus ductores-, conducidos por ensalzados médicos cubanos? Yo no sé que saben, ignoro sus planes de estudio, no me siento culpable del producto final que estamos presenciando, no soy responsable de que se les haya engañado, y no pueden pedirme ahora, que participe yo mismo del engaño, de la farsa, dejándolos permanecer de pie frente a mí, como ¨invitados de palo¨ -designación que además considero peyorativa e inhumana-, tomando insulsas notas para continuar el sainete que han montado entre los cubanos, el mandón y médicos traidores a su esencia venezolana.
¿Dónde quedan el esfuerzo y los desvelos de nuestros verdaderos estudiantes para aprobar sus materias? ¿Vamos a juzgar a estos otros de manera diferente? Aunque siento dolor y pena por los engañados, no me prestaré a esta engañifa, pues no deja de parecerme una traición hacia nuestra condición de docentes universitarios, de ucevistas, de ciudadanos de un país al que consideraba soberano.
No quiero ser un títere del autócrata ni de las autoridades universitarias que nos impusieron aceptarlos a través de la Dirección del Hospital y ahora hasta nos piden que los evaluemos, no quiero ser un colaboracionista en esta imposición enmascarada de ¨colaboración¨ después que nuestros mejores hospitales docentes han sido destruidos intencionalmente y con saña, nuestros médicos minados en su mística, nuestros postgrados desmejorados y desmembrados, todo para hacer prevalecer los dictados de un programa paralelo conducido por la Misión Cubana, para conculcar la soberanía de la enseñanza médica instituida desde José María Vargas por invasores extranjeros que han clavado su pendón en estas tierras generosas sin encontrar oposición alguna, pues ni un tiro han echado durante la invasión, que venden a nuestros jóvenes una dolosa quimera.
Sé que me tildarán de egoísta, de escuálido, y quién sabe cuáles otros epítetos me pondrán a cuestas, pero no ha sido ni será por mí que este caballo de Troya portador del empirismo más redomado haya entrado como ya ha entrado en mi universidad, en mi hospital, en nuestras vidas. Mientras asfixian nuestra Universidad negándole recursos, colaboramos con nuestros enemigos. Y véase, les llamo ¨enemigos¨ tal y como sienten los médicos cubanos a los médicos venezolanos. Ilusos e invidentes funcionales no hemos comprendido la saña de nuestros invasores, de nuestros enemigos.
He tenido una posición clara y crítica con este régimen involutivo, ahora dictatorial; sería una incongruencia con mis principios transformarme ahora en un colaboracionista, en un tonto útil, que seré borrado como mis compañeros en cuanto ya no les sirva más a sus propósitos.
Con todo respeto y consideración, elevo ante las autoridades de mi Universidad, de mi Facultad, de mi Escuela y a los integrantes de mi Cátedra y Servicio, a mis queridos compañeros de tantos años, mi enconada protesta por la conducta de aquellos que han dado muestras de flaqueza y timidez, que quiere ser también un llamado a meditar las consecuencias de este acto de cobarde entrega.
Debo irme… Me separaré temporalmente de mi cargo universitario, he pedido un permiso no remunerado mientras arreglo asuntos concernientes a mi Unidad, a mis pacientes y a mis alumnos a los cuales no abandonaré. Hoy introduje los documentos para mi jubilación ante el Decano de la Facultad de Medicina. Hasta ahora nadie ha querido como herencia una Unidad donde sólo hay obligación, trabajo y responsabilidad sin mediar ningún estipendio, por tanto, aunque jubilado, seguiré trabajando desligado del Hospital aunque no de mi Universidad. Permítaseme esta, mi forma de protesta…
Con toda honestidad sé que con esta, mi decisión irrevocable, perderé mi querencia de medio siglo, mis compañeros de tantos años, mis pacientes, mis alumnos, sustancia con la que está hecha mi vida… Pero ha llegado el momento de decir basta a la imposición velada de quienes parecen no darse cuenta que están siendo también llevados a destruir nuestro hospital, nuestra escuela, nuestra facultad y nuestra universidad haciéndola más venal y tolerante con sus enemigos.
Con Umberto Eco debo decir, ¨Este es el motivo por el que a veces hay que decir que no aunque, con pesimismo, se sepa que no servirá para nada¨. Y con José Martí, con la frente en alto y la voz clara, debo también decir que, ¨Prefiero morir de pie, que vivir de rodillas…¨
miércoles 23 de febrero de 2011
Caracas, jueves 17 de febrero de 2011
Dr. Rafael Muci-Mendoza
Profesor Titular de Clínica Médica
Escuela de Medicina José María Vargas
Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela
Cédula de identidad # 1.345.517
Tags: medicina hospital carta abierta profesional medicos cubanos
- Sobre las víctimas y los presos políticos AMPLIA INFORMACION en el Blog Grupo11 ¡Prohibido Olvidar! al pulsar AQUÍ
Mi Twitter si deseas seguirme: @marthacolmenare
Ahora puedes compartir esta entrada en Facebook, Twitter o en la red de tu preferencia. ¡Anímate!
*Si el enlace es muy largo para poder tuitearlo lo puedes recortar aquí: http://bit.ly/
Al pulsar sobre el icono:










febrero 27th, 2011 at 5:17 pm
Informaci�n de BlogESfera.com……
Puedes valorar este post en BlogESfera.com haciendo click aqui….
febrero 27th, 2011 at 6:04 pm
27-02-2011
Que tiene que decir a esto el silencioso Colegio de Médicos ?
febrero 27th, 2011 at 6:16 pm
Valiente y ejemplarizante decision. Dios bendiga al Dr Muci Mendoza.
febrero 27th, 2011 at 7:14 pm
Triste compai. Es difícil imaginar que Venezuela se pueda recuperar de esta, pero no pierdo las esperanzas. Después de todo, Hitler pensó que su Tercer Reich iba a durar mil años.
febrero 27th, 2011 at 8:10 pm
COMO VENEZOLANA VIVIENDO EN EL EXTRANJERO, INFORMANDO INTERNACIONALMENTE DESDE EL 2002 DE LA DESTRUCCION QUE ESTA OCURRIENDO EN TODOS LOS SECTORES VENEZOLANOS, PREOCUPADA POR LOS EXCELENTES MEDICOS VENEZOLANOS REEMPLAZADOS POR CUBANOS SIN NINGUNA PREPARACION, QUE EN CUALQUIER PAIS CON MEDICINA DE PRIMERA (COMO ERA VENEZUELA) TENDRIAN EL TITULO DE PARAMEDICOS, O SEA PERSONAS QUE SOLO TRATAN A LOS PACIENTES AL PRINCIPIO DE LA EMERGENCIA, PARA LUEGO SER ATENDIDOS POR VERDADEROS PROFESIONALES DE LA MEDICINA, QUE TOMARAN LA DECISION FINAL DE LA GRAVEDAD EN CADA CASO.
POR ESTA RAZON ME HE MANTENIDO EN CONTACTO CON EL DR.RAFAEL MUCI-MENDOZA DESDE EL 2005, ADMIRANDOLO NO SOLO COMO MEDICO, SINO COMO PERSONA QUE REALMENTE AMA A VENEZUELA, PREOCUPADO POR LA INVASION DE CUBANOS Y EL MENOSPRECIO QUE ESTE REGIMEN LE DA A LOS MEDICOS VENEZOLANOS, QUE SE HAN PREPARADO EN LAS EXCELENTES UNIVERSIDADES VENEZOLANAS, MUCHOS DE ELLOS CON POST-GRADOS, QUE SERIAN EL REEMPLAZO DE MEDICOS COMO EL DR.MUCI, QUE SERIAN EL ORGULLO DE LA MEDICINA VENEZOLANA DEL FUTURO.
DR.MUCI, AUNQUE ME DA DOLOR QUE UD.NO PUEDA, CON SU EJEMPLO Y SUS ENSENANZAS, PREPARAR A LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA VENEZOLANOS, QUE NO PUEDA DEDICARLE SU VIDA AL HOSPITAL VARGAS, COMO LO HA HECHO DURANTE MEDIO SIGLO, APLAUDO SU DECISION Y CORAJE AL NO ARRODILLARSE ANTE ESTA DICTADURA, NO MANCHAR SU REPUTACION COMO MEDICO Y VENEZOLANO, CONVIRTIENDOSE EN UN TRAIDOR A VENEZUELA, NO QUEDARSE CALLADO Y CON SU SILENCIO APOYAR A ESTE REGIMEN QUE A ENTREGADO NUESTRO TERRITORIO Y DEMOCRACIA A CUBA.
De un medico venezolano al embajador cubano.
Saturday, April 9, 2005 3:19 PM
From:
“Anita DuMont”
De un médico venezolano al embajador cubano
Subject: DE MEDICO A EMBAJADOR
Carta abierta escrita por el gran maestro de la
Escuela de Medicina de La Universidad Central de
Venezuela, Dr. Rafael Muci-Mendoza.
De un médico venezolano al embajador cubano.
Excelentísimo señor embajador:
Debería usted bien conocer que es de ética elemental el que un embajador
no se inmiscuya en los asuntos internos del país que le acoge como huésped.
Sus insolentes declaraciones sobre los médicos venezolanos, recogidas en la edición
de este diario del 18 de febrero retropróximo, me obliga moralmente a enmendarle.
El “sistema de valores” que usted nos endilga, según el cual ‘nuestra intención al estudiar Medicina es obtener un título y una acción en una
clínica privada’, además de insultar nuestra dignidad, con aviesa intención nos expone al desprecio público y nos desacredita
ante nuestros enfermos; después de todo, somos sus
médicos y con sus miserias todo cuanto poseen.
Usted emplea el procaz lenguaje del Presidente de acá, para dividirnos en ‘oligarcas’
y ‘proletarios’, epítetos éstos dichos para agraviarnos y que nunca antes nadie utilizó.
Siendo antitípico hablar en primera persona, debo expresarle que, como muchos de mis colegas y aunque a usted le duela, recibí, EN LIBERTAD, una excelente formación moral,ética y académica que coloca al paciente como
principio y fin del acto médico, paradigma que he tratado de inculcar a mis numerosos alumnos.
Yo, como tantos, por cerca de 40 años y por un magro sueldo, he trabajado con tesón la mitad del tiempo en un hospital público, a costo subsidiado con nuestro ejercicio privado.
Este último lo hemos ejercido como profesión liberal en clínicas privadas, EN LIBERTAD,con honestidad, mística y orgullo.
Pero además debe usted saber que en lo personal he visitado Cuba en tres ocasiones. No lo hice por curiosidad o turismo, y le confieso que no conozco Varadero.
He sido y he continuado siendo un invitado de sus médicos, y respecto a ellos,
nunca hice uso de cuanto vi u oí en su país.
Su irritante intromisión me indica que es tiempo de hacerlo.
En mayo de 1993, cuando su gobierno al fin dio a conocer al mundo la epidemia que,
a pesar de sus adversas consecuencias, había mantenido en secreto desde 1991
y amenazaba con dejar en la umbra visual a más de 40 mil sufrientes, formé parte de
una misión humanitaria que visitó la isla.
En compañía de colegas cubanos y de diversas procedencias, examiné personas afectadas,ayudé a definir el paciente-tipo y a esclarecer las
causas de lo que se dio en llamar Neuropatía óptica Cubana, y que en resumen -a despecho de que se haya invocado un factor multifactorial- fue trasfondo de miseria y
hambre.
En cinco ocasiones me reuní con su Comandante para discutir estrategias diagnósticas de la epidemia, hoy por cierto trocada en endemia.
En una de estas reuniones, y aunque parezca una pretensión el decirlo, una de mis colegas cubanas dijo públicamente que la neuro-oftalmología cubana se dividía en dos períodos,antes y después de las visitas docentes del doctor Muci.
A pedido de su Señor, hice mi último viaje a Cuba. Les comuniqué todo cuanto sabía; guiados de mi mano aprendieron nuevas técnicas, mis diapositivas fueron copiadas, y mis charlas video, grabadas. No pedí nada a cambio.
Mucho me fue ofrecido, pero el olvido es traicionero. Una simple esquela de
agradecimiento me fue regateada.
Regresé con la satisfacción del deber cumplido y un rictus de dolor al
recordar la mirada famélica de mis colegas, trasunto de hambre de LIBERTAD,
hambre biológica, pero también hambre intelectual al
carecer de los instrumentos básicos para adquirir conocimientos: libros y revistas
científicas.
Mientras tanto, Cuba exportaba su revolución con los dineros de un
pueblo miserable. Pude apreciar allí dos clases de médicos. Unos, ‘los
olvidados’ –a lo peor, distanciados del partido comunista–, que ocupan
los escaños más bajos de la pirámide médica sin esperanzas de ascender.
Ésos no asistieron a mis charlas. En mi universidad asisten a mis cursos,
en LIBERTAD y por libre albedrío, quienes así lo
deseen, sean médicos, estudiantes y aún miembros de otras profesiones.
La otra clase, que llamaré ‘la nomenclatura’ –los ubicados en el
vértice–, tenían acceso a la escasa tecnología y eran celosos guardianes
de los libros, depositarios del poder que da el conocimiento. Ésos, privilegiados
del sistema, tienen acceso a los banquetes, y viajan al exterior con dólares
olvidando a aquellos pobres colegas que se quedaron en casa.
La sociedad cubana es una sociedad triste donde se habla calladito para
no ser escuchados por el Estado policial, donde se asciende siendo fiel y denunciando; en fin, trepando por sobre las cabezas de otros.
La medicina de avanzada que ostentan, está apoyada en una ingeniosa propaganda,
pero en realidad es una triste farfolla. Los delineamientos de su ‘mar de felicidad’ han
encontrado eco en un gobierno antinacionalista, formado por una chusma precaria
de talentos.
Por ello, con la creatividad castrada y a un coste de 1,3 millones de
dólares diarios, prefieren buscar ‘asesorías’ y enviar enfermos a la isla.
Su nulidad y estulticia les impide tomar medidas de contingencia para
ayudar a tanto necesitado que clama en nuestros hospitales por la
resolución de sus problemas.
Como usted declara, traer ’1.500 profesionales’ de sus fábricas de
médicos, es otro inaudito ejemplo de traición a la Patria, de desnudez
neuronal, un intolerable insulto, una incomprensible medida si se toma en cuenta,
por una parte, el desempleo local y, por la otra, el que apenas son necesarios
menos de 59 médicos para llenar las medicaturas vacantes para las que,
estoy seguro, hay voluntarios.
Las erradas políticas de salud no son culpa de los médicos. Son exclusiva competencia del Estado venezolano.
Hago mío el eco lastimero de mis pacientes y reclamo para ellos el
dinero que injustamente se le regala a ustedes. Esos pobres seres han
visto empeorar sus dolencias a lo largo de cuarenta años de apatía, pero,
a no dudar, ahora se encuentran peor desde que ‘el proceso’ trata de
rasarnos con ustedes, por lo bajo.
Hay en la isla de Cuba demasiados aspectos que mueven a vergüenza y dolor,
demasiados como para que usted cínicamente nos censure.
Se puede engañar a alguien una vez, pero no a todos todo el tiempo.
DR. RAFAEL MUCI-MENDOZA
C.I. 1.345.517
rafael@muci.com
febrero 27th, 2011 at 11:00 pm
Magnifica carta del doctor Rafael Muci-Mendoza, llena de valentia, de fuerza de resistencia, Es un ejemplo magnifico de como no debemos abdicar nunca ante la verdad.
Y magnifico comentario de Anita DuMont sobre la verdad en Cuba. Esta verdad que hay divulgar por mucho que cueste, la verdad y su conocimiento es el arma principal de la lucha contra estos regimenes repletos de mentiras, de engaños, de patrañas. Al reino de la mentira hay que oponerle secillamente la verdad, para que aparezca su falsificacion.
Un saludo y abrazo.
febrero 28th, 2011 at 4:11 am
Comentario abierto al Peatón-CIUDADANO. Rafael Muci-Mendoza
Con lagrimas en los ojos después de haber leido su brillante y sentida carta abierta Dr. Muci-Mendoza, me sobran motivos de no poder parar el llanto, ya por varias veces he leido por su extraordinaria carta de una redacción, narrativa y fuerza de sus palabras-escritas que deben de haberle salido del alma-de los huesos-tutanos que me traen el dulce recuerdo de unos de mis tantos principios.
“LO MAS IMPORTANTE DE LA VIDA NI SE TOCA, NI SE VE, NI SE OYE, PERO CÓMO DE DEJA SENTIR”.
Cómo lo siento Dr. Rafael Muci-Mendoza, es Usted para mi Un Peatón sin Barreras muy “IMPORTANTE”, si con letras mayusculas y me quedo corto.
ME COMPROMETO CON USTED SEÑOR-CIUDADANO Y BUEN CIUDADANO, QUE ESO ES LO QUE SIGINIFICA, PEATON SIN BARRERAS, QUE JAMAS MIENTRAS VIVA DE NO QUEJARME MÁS Y RECORDAR PARA SIEMPRE SU CARTA ABIERTA Y SEGUIRLES SUS PASOS, POR TAN BELLO LEGADO DEJADO POR USTED EN VIDA, COMO HUELLA FRESCAS QUE VA DEJANDO EN SU BELLISISIIIIIIIIIIIIMO CAMINAR.
Y AHORA SIGUIENDO LLORANDO, PERO JAMAS DE TRISTEZA SINO DE UNA ENORME FELICIDAD DE SABER QUE “SI”, SI EN VENEZUELA SI EXISTEN PERSONAS IMPORTANTES COMO USTED.
Gracias por existir Peatón-CIUDADANO, Muci-Mendoza
Un Peatón sin Barreras
ArqIván Enrique León Hernández
http://www.peatonessinbarreras.tk
peatones.sin.barreras@gmail.com
arq_ivan_leon@cantv.net
0412-585-6762
Venezuela-Caracas, 28 de Febrero de 2011.
febrero 28th, 2011 at 2:02 pm
[...] http://www.marthacolmenares.com/2011/02/27/el-doctor-rafael-muci-mendoza-se-va-del-hospital-vargas-p… Comparte esta [...]
febrero 28th, 2011 at 7:30 pm
Después de leer varias veces todo el contenido del lamentable “Mensaje”que nos transmite nuestra buena amiga Martha, sobre la decisión de Renuncia al Hospital Jose María Vargas de Caracas, del INSIGNE MEDICO Y CIUDADANO Dr.Rafael Muci-Mendoza, con medio siglo de ejercicio profesional y docente, incluidos los cometarios de las personas que SI valoran las indiscutibles y excepcionales virtudes del MAESTRO DE MAESTROS, no quiero dejar pasar la ocasión sin poner mi pequeño e insignificante grano de arena, ante la nueva desgracia que tenemos que vivir los venezolanos, con la pérdida irreparable de uno,de los personajes de calidad humana, y verdadera vocación docente, que en los años que tengo, que son muchos,he tenido la fortuna de conocer de cerca.-
No podemos pasar por alto la HONESTIDAD Y VERTICALIDAD del Dr. Muci-Mendoza al negarse a ser cómplice del mandato del ejercicio de la Medicina, muy diferente a la que él ejerció y enseñó SIEMPRE. “MEDICINA DE PRIMERA”
Termino dandole las gracias en nombre de la Medicina, los Médicos Venezolanos , de mi Familia, y muy en especial de mi hijo, que tuvo el privilégio de tenerle como GUIA Y MESTRO siempre, recibiendo sus invalorables enseñanzas profesionales y humanas
Diios lo bendiga y nos conceda tenerle entre nosotros muchos años más.
marzo 2nd, 2011 at 5:23 pm
Aunque tarde por razones muy personales, dejo una nota, para expresar toda mi tristeza sobre la renuncia del Dr. Muci al Hospital Vargas, donde funcionaba una de las mejores escuelas de Medicina del país.
Como podemos ver no solo son nuestros muchachgos los que se van, también se ven obligados a buscar otra trinchera hombres tan valewrosos como el Dr. Muci a quiemn admiro profundamente, no solo como profesional sino como persona. Pobres venezolanos que hasta el derecho a la salud y a una buena atención médica hemos perdido. Definitivamente nuestros derechos fueron confiscados, nos han robado la vida.
marzo 2nd, 2011 at 7:49 pm
Muy lamentable, Mercedes que cosas tan terribles como estas suceden ahora
marzo 2nd, 2011 at 10:21 pm
LE FELICITO DOCTOR USTED ES DIGNO DE ADMIRACION, NO PODEMOS DOBLEGARNOS
marzo 8th, 2011 at 8:42 am
Neuropatía óptica Cubana, y que en resumen -a despecho de que se haya invocado un factor multifactorial- fue trasfondo de miseria y hambre
marzo 8th, 2011 at 11:38 am
Es lamentable esta situacion, yo fui un paciente del dr muci, perdi la vision del ojo izquierdo y no lograban detectar la causa en el estado anzoategui, un amigo me recomendo que fuese a Caracas a la Clinica el Avila que alli estaría el Dr Muci, me dio su numero llame pero tenia que esperar 3 meses para poder verme, le hable a su secretaria de la urgencia, el me atendio personalmente y me dijo vengase mañana a las 2 de la tarde y lo veo de primero y asi fue, me examino como ningun medico lo habia hecho, me dijo, el ojo ya lo perdiste no se puede hacer ya nada con la medicina actual, pero instuyendo lo que padecia me dijo yo estoy casi seguro que tienes una cardiopatia congenita, me explico un foramen oval permeable y me mando con el dr. Harry Aquatella y me detectaron el Foramen, me operaron y me colocaron un amplatzer y ya sigo mi vida normal, ya incluso volvi a la actividad deportiva que he realizado toda la vida y ya no sufro mas de migrañas. gracias Dr Muci
marzo 8th, 2011 at 12:54 pm
Con dolor y tristeza tener que leer, la renuncia de este insigne mèdico venezolano;muchos paises quisieran tenerlo como ciudadano,y aqui en venezuela las autoridades en materia de salud se dan el tupè de perderlo.Me hago solidaria con el Dr Rafael Muci M,los mèdicos venezolanos formados en una Universidad autònoma no nos podemos convertir en complices de esta aberraciòn .Me gustaria saber si la ministro de salud y demàs autoridades politicas de este gobierno,acudiran a evaluaciones y en caso de emergencia a estos Pseudomedico.Los que avalan esta aberraciòn en los hospitales son los analfabetas funcionales ,que de , alguna forma tienen resentimientos sociales.En el Hospital Dr Luis Razetti de Barcelona la coordinadora en el departamento de medicina interna es una” linternista” que nunca a tenido la capacidad de discutir en la revista mèdica .
junio 7th, 2011 at 2:20 am
Estoy deacuerdo pero el renunciar es cuestion mas de cobardia y hazta de ego la idea es luchar es por eso que estamos como estamos es luchando que se ganan las cosas todo ese discurso sono mas a ego a politiqueria a que a sentimiento es tremendo medico muy preparado pero solo con sus palabras demostro un gran pero GRAN EGO que es lo que critican los de MIC Mas humildad la preparacion de los medicos UCV UB ULA etc. es buena pero van con sus batas peliando su EGO y no mostrando un verdadera vocacion de servicio….. Ok luchemos ayudemos a mejorar la formacion de estos jovenes evaluemoslo por que no???? muchos son muy buenos, yo en lo personal conozco a varios que se trasnocha y usted mismo lo dice desconoce hazta su pensum como pues critica algo que desconoce????? BAJO CHAVEZ pero ARRIBA LA EDUCACION hay que demostrar a esos jovenes que estamos para ayudar muchos son muy inteligentes con promedio de bachiller de 18 y notas excelentes en biologia, estudio de la naturaleza y quimica a esos HAY QUE TENDERLES UNA MANO y la forma no es CORRIENDO
octubre 16th, 2011 at 4:55 pm
Una gran perdida de la UCV y de mi Hospital Vargas… es lamentable que genios como el Dr. Muci se alejen de lo que hasta la fecha era su vida (la docencia) por culpa de este gobierno autoritario…
octubre 18th, 2011 at 8:03 pm
Una gran perdida, vicky, como dices