Expediente de la infamia: Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega

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Parte I
Caso de Plazas en opinión de periodistas y personalidades del acontecer nacional colombiano
Parte II
Cronológia a partir del asalto al Palacio de Justicia en 1985
Parte III
Coronel Plazas Vega y el “character assassination”
El caso del Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega en opinión de algunos periodistas y personalidades del acontecer nacional colombiano
El proceso de investigación que me ha llevado a estas líneas me mantuvo muy atenta a la serie de hechos, secuencia de circunstancias, connotaciones, nombres, que merecen ser mostrados a la opinión pública más allá de Colombia. A su vez, me resultó de una claridad inobjetable la comprensión absolutamente del cómo fue posible la infamia cometida contra un hombre de carrera en cumplimiento de sus responsabilidades para salvaguardar la vida de personas que fueron objeto de una acción criminal, cuando el ataque al Palacio de Justicia en Bogotá, los días 6 y 7 de noviembre de 1985. Los autores, en libertad, gozan de privilegios; mientras, Luis Alfonso Plazas Vega, está condenado a 30 años. de esta circunstancia histórica
Jaime Castro
Jaime Castro, quien era ministro de gobierno durante la presidencia de Belisario Betancur, quería reconocer el trabajo que Plazas había realizado durante la toma del Palacio de Justicia: “El retiro forzoso del coronel Plazas Vega de la institución militar ha causado desestímulo y asombro. Es este el único país que castiga a los militares cuando ganan la guerra. Todos recordamos con admiración su frase patriótica ante el Palacio de Justicia: defender la democracia, maestro” dijo Castro en ese momento.
Álvaro Uribe Vélez
Bien enfático el ex presidente, Álvaro Uribe Vélez, expresa sus críticas al conocer de las sentencias de Plazas y del General Jesús Armando Arias Cabrales, pues mientras los asaltantes y autores materiales se encuentran en gozo del indulto, los defensores de la legalidad son condenados a la cárcel y a pedir perdón.
Fernando Londoño Hoyos
En su artículo “La sentencia contra Plazas” del 22 de febrero del 2012 escribió: “cuando no se trata de administrar justicia, sino de usar la justicia para hacer política, de la peor, todo es posible”.
En su artículo del Martes, 01 de Setiembre de 2009, Las torturas y hostigamientos contra el coronel Plazas deben cesar, publicado en UnoAmerica, escribió en una de sus partes: En el caso del Coronel Plazas todo empieza porque fue sacado por la fuerza del Hospital Militar contra expresa prohibición médica. ¿Por qué?.
En esa operación de traslado se violaron los derechos más elementales, a la privacidad, al decoro y la integridad física de cualquier persona. El Inpec no tenia derecho a hacer lo que hizo contra la persona del coronel Plazas en ese traslado. Lo mandan a la Picota. Alla fue sometido a torturas, a hechos expresamente considerados como torturas los el derecho de gentes y por el derecho internacional humanitario: no lo dejaban dormir, no le dejaban cerrar la puerta de la celda, le hacian ruidos dirigidos a impedir que conciliara el sueno y cuando trataba de dormir con una linterna puesta en los ojos se cumplia el cometido de mantenerlo en una vigilia homicida.
Jaime Granados
Jaime Granados, uno de los abogados defensores de Plazas Vega, ha expresado que no existen pruebas concretas en contra del coronel y que “durante mucho tiempo tan sólo se informó desde la óptica sesgada de aquellos interesados en lograr su condena”.
Ricardo Puentes Melo
No sería menos cierto la opinión del periodista, escritor e investigador académico Ricardo Puentes Melo
“Cuando uno revisa el proceso contra el coronel Plazas Vega, y analiza sin mucho esfuerzo los argumentos de la Fiscal Ángela María Buitrago Ruíz y la sentencia de la juez Maria Stella Jara Gutiérrez, se le vienen a la mente dos palabras: Prevaricato o ignorancia. En este torpe montaje contra el coronel Plazas Vega. La juez y la fiscal se quedaron finalmente con un testigo estrella, desechando otro que resultó confesando que la Fiscalía le ofreció dinero, prebendas y otras cosas a cambio de que diera su falso testimonio contra el coronel Plazas”.
Eduardo Mackenzie
El periodista y abogado Eduardo Mackenzie en su artículo El terror judicial: La sentencia que condena en segunda instancia al Coronel Alfonso Plazas Vega por los hechos del palacio de justicia de 1985 puede tener 608 páginas, pero no vale un clavo. Los dos magistrados que suscriben ese documento parecen no haber entendido que la verdad y la justicia no pueden ser sepultadas por una avalancha de papel.
http://www.hacer.org/latam/?p=12909
“De manera despiadada el M-19 alcanzó a asesinar a algunos de sus rehenes, entre ellos al personal civil administrativo y también a los magistrados que no alcanzaron a ser rescatados por las tropas”.
Su versión refiere igualmente que “El coronel Luis Alfonso Plazas Vega, junto con sus tropas, ingresó y rompió la resistencia del grupo narcoterrorista. El coronel fue el primer comandante de unidad táctica que ingresó al Palacio de Justicia. Sin embargo, él no era el comandante de la operación, ni tampoco el único oficial con responsabilidades de mando dentro de la misma. El Comandante de la Operación, hoy también injustamente detenido por ese episodio, era el General Jesús Armando Arias Cabrales”.
De los enlaces siguientes se han tomado datos de interés
http://www.palaciodejusticia.org
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-118083
http://www.periodismosinfronteras.com/indulto-al-m-19.html
http://www.semana.com/nacion/plazas-vega-continuara-detenido/139123-3.aspx
http://www.periodismosinfronteras.com/el-testigo-estrella-contra-plazas-vega-un-chiste.html
grupo11 queremos justicia categoria Cnel Plazas
http://www.marthacolmenares.com/2012/05/09/caso-cnel-luis-alfonso-plazas-vegas-la-mayor-injusticia/
Cronología a partir del asalto al Palacio de Justicia en Bogotá
Notas introductorias
Para el 6 y 7 de noviembre 1985 el dicho aquel “Mas vale una tumba en Colombia que una cárcel en los Estados Unidos”, se hizo noticioso. Parecía la consigna justificante de una banda de terroristas, los del Movimiento 19 de Abril (M-19), para atacar el Palacio de Justicia y dar muerte a un número de personas, entre ellas magistrados, empleados, visitantes.
Antecedentes
1982
El 7 de agosto de 1082 en su discurso de posesión como nuevo Presidente, Belisario Betancur Cuartas (1982-1986), ofrece una “bandera de paz” a los alzados en armas.
1985
Integrantes del Movimiento terrorista M19 y de grupos narcotraficantes conocidos como los “extraditables”, asaltaron de forma criminal al Palacio de Justicia, ubicado a un lado de la plaza Bolívar en Bogotá, Colombia.
Trajo como resultado la muerte de 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, 32 funcionarios del Palacio, además, entre 11 militares y policías perdieron la vida, otros tantos, un promedio de 31 militares, quedaron heridos. Sin poder establecerse los nombres de algunos de los asesinados calcinados como fueron a causa del fuego, del incendio que causaron en el edificio
En cumplimiento de las órdenes del presidente Belisario Betancour, quien se mantuvo firme sin hacer concesiones a los criminales, era preciso rescatar los rehenes y la sede judicial.
Luis Alfonso Plazas Vega era entonces comandante de la Escuela de Caballería de Bogotá y le tocó actuar en la retoma del Palacio de Justicia. En este asalto criminal, no una “toma” como suele llamarse erróneamente, lo expresó el coronel Plazas, en una entrevista, los asaltantes fueron abatidos, salvo uno o dos que lograron escapar del edificio y cuyo paradero es hoy desconocido
1986
Para 1986 se creo una instancia para la investigación de los hechos de este caso específicamente, el Tribunal Especial de Instrucción (TEI) el cual declaró que el ejército había actuado en defensa del estado de derecho, constató además que se encontraron cuerpos sin vida asesinados por los narco-terroristas del M19, algunos calcinados por eso no pudieron ser reconocidos. “Existe prueba suficiente en el sumario para concluir que las personas consideradas como los desaparecidos de la cafetería fallecieron en el cuarto piso a donde fueron conducidos como rehenes en los primeros momentos de los sucesos…”.
Plazas Vega es ascendido a Coronel.
1987- 1088
Plazas Vega se desempeña como Ayudante General del Comando General de las Fuerzas Militares (1987-1988)
1988
El Presidente Virgilio Barco para el período 1986-1990 propuso en 1988, año final de su mandato, iniciar un proceso para reformar totalmente la Constitución de 1886
1989
Comenzó el 31 de enero de 1989 una investigación, cuando el Juez 30 de Instrucción Criminal Ambulante, Uriel Alberto Amaya, profirió resolución acusatoria contra toda la cúpula del M-19 por delitos de rebelión, tentativa de homicidio y secuestro. “Había encontrado indicios sólidos sobre el nexo entre la toma del Palacio de Justicia y los intereses de individuos procesados por narcotráfico, cuyos procesos de extradición se tramitaban en la Sala Penal de la Corte”.
El M-19 había obtenido el perdón de delitos políticos cuando aceptó desmovilizarse y reinsertarse en la vida civil y se acogió a la ley de amnistía e indulto (LEY 77 DE 1989) de la administración de Virgilio Barco que excluyó, sin embargo, los delitos atroces.
Plazas Vega fue Jefe del Estado Mayor de la Segunda Brigada en Barranquilla hasta 1990
1990
Plazas Vega fue agregado militar en Madrid entre 1990-92. En 1990 no lo llaman a curso para general, le negaron el ascenso.
1991
La Asamblea se instaló el 5 de febrero de 1991
1992
El 16 de Mayo 1992 y después de siete años de investigaciones una juez condena y ordena la encarcelación y la sanción de los miembros del M-19. Antonio Navarro Wolff y a otros 25 dirigentes del Movimiento 19 de Abril (M-19) “por delitos atroces derivados del asalto y el incendio del Palacio de Justicia, prescritos en el Estatuto Antiterrorista de aquella época, que afectaba a los dirigentes del grupo guerrillero, a los ex constituyentes de la Alianza Democrática M-19 (AD-M-19) y a varios de los congresistas de la misma”.
Para entonces, la Cúpula del M-19 Antonio Navarro Wolff (ex constituyente), Germán Rojas Niño (ex constituyente), Marco Antonio Chalita (ex constituyente), Otty Patiño (ex constituyente), Vera Grave (senadora), Libardo Parra Vargas, Rosemberg Pabón Pabón (ex constituyente), Jesús Arjaid Artunduaga, Evert Bustamante (senador), Rafael Arteaga, José Yamel Riaño, Remberto Artunduaga, Gerardo Ardila, Rafael Ernesto Vergara, Carlos Augusto Erazo, Eduardo Chávez, Jaime Bermeo Cruz, Alix María Salazar, Gustavo Petro, Clara Elena Enciso, María Rosalba Vásquez, Jaime Navarro Wolff, Ramiro Lucio (representante a la Cámara), y Carlos Alonso Lucio
La resolución de acusación o auto de llamamiento a juicio implicaba la detención inmediata de los afectados con la medida sin que hubiera posibilidad alguna de excarcelación, según la juez había evidencias suficientes que demostraban la responsabilidad de los guerrilleros en el incendio. La investigación original había empezado en enero 31 de 1989.
A pesar del fallo nunca pagaron un día en la cárcel.
Cinco meses después de la orden de condena por parte de la juez, el 27 de octubre de 1992 quedó totalmente anulado el llamamiento a juicio a Antonio Navarro Wolff y a otros 25 líderes del Movimiento 19 de Abril (M-19).
“Fue una Ley inconstitucional, que no fue aprobada con el lleno de los requisitos correspondientes y era claramente violatoria de la legislación de esa época. Pero la clase política se hizo de la vista gorda, la justicia hizo lo propio y el ejecutivo amedrento a la juez que dictaminó dicha sentencia. El miedo a la posibilidad que el M-19 volviera a empuñar las armas y que otros movimientos desistieran de desmovilizarse fue el que entumeció al Estado colombiano y a la sociedad en general para que no se llevara a los tribunales a los responsables del peor acto terrorista en la historia de Colombia”.
“Esta burla de la Justicia para favorecer a delincuentes responsables de delitos de lesa humanidad quedo latente en la memoria de los colombianos, que vieron con estupor como el gobierno y el congreso se burlaban de la justicia por conveniencias políticas. 25 años después el Tribunal Superior de Bogotá nos da la razón”.
En el marco de estos asuntos era inconveniente el coronel Plazas, y resuelve para el mes de enero su retiro del Ejercito Colombiano. Se retiró por voluntad propia en 1992, bajo el mandato de César Gaviria (1990 a 1994), porque no lo ascendieron a General
1993
“En los dos últimos años de la administración Gavina el gobierno reanudó una estrategia militar contra los movimientos guerrilleros que no se sometieron ni se entregaron, sumada a una ofensiva publicitaria de desprestigio en la cual se señalaba que la guerrilla habían perdido sus ideales marxistas y eran poco más que narcotraficantes y criminales”.
Con la ley 40 del 19 de enero de 1993, se cataloga al secuestro como un delito atroz, y no será objeto de los beneficios de amnistía o indulto.
1994
No tomaron en cuenta la propuesta de Jaime Castro para ser Secretario de Tránsito de Bogotá. Había sido ministro de gobierno durante la presidencia de Belisario Betancur, quería reconocer el trabajo que Plazas había realizado durante la toma del Palacio de Justicia.
1995
Nombrado cónsul en Hamburgo, luego cónsul en los Ángeles, duró meses esperando la visa diplomática que le fue negada finalmente en 1995.
1998 y 2001
Entre sus asesorías, al general Fernando Tapias Stahelin, cuando éste fue Comandante General de las Fuerzas Militares
2002
Luego de su retiro del ejército en 1992, pasaron diez años en los cuales el Coronel Plazas Vega se dedico a la academia, la cátedra universitaria, las actividades privadas, negocios personales y actividades de consultaría en Seguridad. Como Director Nacional de Estupefacientes (DNE) el Coronel Luís Alfonso Plazas Vega logra dar golpes contundentes a las estructuras financieras del Narcotráfico en Colombia. Desde el 15 de agosto de 2002 y el 9 de noviembre de 2004
2004
El Coronel Luís Alfonso Plazas Vega renuncia a su cargo en Noviembre 9 de 2004 después de un debate Político adelantado por un grupo de Congresistas pertenecientes al partido conformado por ex-miembros del M-19- que se llamaría luego ‘Polo Democrático”.
2005
“El capítulo judicial por los civiles desaparecidos durante la retoma por parte del Ejército, se reabrió en 2005 luego de que la Fiscalía General reimpulsó la investigación sosteniendo que esas desapariciones constituían un delito de lesa humanidad imprescriptible”.
2006
El proceso sobre el ataque criminal al Palacio de Justicia ocurrido en 1985 se reapertura en el 2006, 20 años después. Lo cierto de todo esto es que una especie de interés necrófilo se impone pasados los años, por parte de la Fiscalía Colombiana, que dejó transcurrir tantos años para reabrir un caso que en la primera investigación (1985-1986)
Se le abre el proceso a Plazas y en enero de 2006 el coronel rinde sus primeras declaraciones ante la Fiscalía Cuarta Delegada. Y comienza también el mayor ataque planificado desde algunos medios de comunicación.
2007
Desde el 16 de Julio de 2007 el Coronel (R) Luis Alfonso Plazas Vega se encontraba detenido en la Escuela de Infantería
El 16 de julio del 2007 el Coronel fue capturado por órdenes de la Fiscalía emitidas el 13 de julio y desde ese momento ha permanecido detenido.
“Humillado, vapuleado, golpeado y escupido gracias a las injurias que la gran prensa publicó como hechos ciertos, también intentaron asesinarlo llevándolo a la cárcel la Picota después de aplicarle a la fuerza extrañas inyecciones y de haber insultado y golpeado a la indefensa esposa del coronel que se encontraba allí la noche en que lo sacaron del Hospital Militar a la fuerza”. Se reseña en periodismo sin fronteras.
Ya privado de su libertad, “la Fiscal Ángela María Buitrago, junto a su fiscal auxiliar y a un delegado del ministerio público, se hicieron presentes en la Escuela de Caballería para buscar los cadáveres de los supuestos desaparecidos del palacio de Justicia, ya que los falsos testigos aseguraron que Plazas Vega los había mandado enterrar allí. Esa diligencia no era la primera vez que se hacía. Muchas veces, y en el transcurso de los años, diferentes investigadores fueron a excavar allí. Y siempre encontraron lo mismo: huesos de caballos ya que allí se enterraban los cadáveres de los animales que fallecían”.
2008
Pasados 23 años, el juicio contra Plazas Vega comenzó el 25 de julio de 2008
2009
En agosto de 2009 y todavía contando con la medida de aseguramiento, Plazas fue internado por órdenes de la juez María Estella Jara en el Hospital Militar. El 21 de septiembre de 2009 se llevó a cabo la audiencia de juzgamiento, se presentaron las pruebas y testimonios de los testigos. La Fiscalía General de la Nación pidió condenarlo, mientras que la Procuraduría General de la Nación pidió absolverlo.
2010
El 9 de junio del 2010, Plazas fue condenado a 30 años de prisión por el delito de desaparición forzada agravada por la Juez Tercera Especializada de Bogotá, María Stella Jara. El 17 de agosto de 2010, Plazas fue entrevistado en el programa RCN La Radio de la Noche de RCN Radio.14
Plazas se declaró inocente y sobre su condena dijo que “Era la crónica de una muerte anunciada… estoy condenado a 30 años de prisión sin una sola prueba (…) mi inocencia no está en juego, soy inocente y tengo la tranquilidad de que no he cometido ninguno de los delitos que se me imputan”.
Igualmente aseguró que la juez Jara, que lo condenó a 30 años de prisión, desconoció a uno de los testigos clave en el proceso en su contra y dijo que no podía decir “si hubo o no desaparecidos”, ya que según Plazas, el narcotráfico se había inmiscuido en su proceso.
“No se ha probado y, la única prueba, la tiene un tribunal que en 1985 dice que los secuestradores (el M-19) llevaron a los desaparecidos al piso cuarto y posteriormente fueron desaparecidos”.
Plazas Vega se encuentra detenido en el Cantón Norte de Bogotá desde el 25 de junio de 2010 luego de que fuera declarado culpable, en primera instancia
2011
Me llama la atención, cuando en una entrevista el 5 de octubre le dice el moderador del programa Cala, de CNN, que no fueron los narco quienes lo enjuiciaron sino una fiscal, y que la juez que lo condena, Maria Estela Jara, que él no cree “obviamente que tenga que ver con el narcotráfico”. La respuesta del Coronel Plazas fue contundente: que espera que no tenga que ver con el narcotráfico, que no está “seguro de eso”. Su presunción es que han penetrado el poder judicial.
Había varias salas, una era la Sala Constitucional, que hoy eso no es así porque se ha creado una Corte Constitucional, pero en aquel momento los integrantes de aquella Sala Constitucional, que eran las personas que iban a enviar a los extraditables a los Estados Unidos, fueron señalados como los rehenes fundamentales, de hecho, asesinados “con el patrocinio de Pablo Escobar”.
2012
La condena contra Plazas fue ratificada el 30 de enero de 2012 por el Tribunal Superior de Bogotá
“El coronel Plazas Vega no fue el responsable de las desapariciones”, y como un “chivo expiatorio” calificó al coronel. Lo dijo en respuesta a la sentencia, el lunes 02/06/2012, el procurador General, Alejandro Ordóñez Maldonado
Fue enfático en aseverar que existe una irregularidad frente a la ratificación de la condena, pues en el primer fallo en contra del coronel Plazas emitido en junio de 2010 se le condena por “nueve desaparecidos” y “en la segunda por siete”, manifestando así su inconformismo con lo alto de la pena establecida.
“Aquí (en el fallo) la institucional castrense puede parecer como un enemigo de la sociedad. Es una pena desproporcionada, en la primera sentencia se le condena por la desaparición de nueve personas, y en la segunda se dice que son siete”.
Según el jefe del Ministerio Público, los desaparecidos sí existen, sin embargo no hay pruebas que relacionen al ex comandante de la Escuela de Caballería con dichas acciones, hecho por el cual reiteró la intención de la Procuraduría de presentar un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia ante la decisión del Tribunal Superior de Bogotá de ratificar la condena en contra del militar a 30 años de prisión.
El coronel Plazas Vega está recluido actualmente en una jurisdicción militar, en la Escuela de Infantería del Ejército, por motivos de seguridad, desde hace 5 años, desde el 16 de julio del 2007
Expediente de la infamia, el caso del Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega
Coronel Plazas Vega y el “character assassination”
Por Martha Colmenares
Diario de América
Expediente de la infamia
Al Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega le ha tocado ser víctima de toda clase de violaciones a sus derechos en el proceso que se le sigue. Acusado de la desaparición de 10 personas cuando miembros del la banda terrorista M19 (Movimiento 19 de Abril) y de grupos narcotraficantes conocidos como los “extraditables”, atacaron de forma criminal al Palacio de Justicia, ubicado a un lado de la plaza Bolívar en Bogotá, Colombia, entre los días 6 y 7 de noviembre de 1985. Dirigidos y financiados por el capo Pablo Escobar, plenamente comprobado en el sumario.
La defensa del estado de derecho y salvar la vida de unos rehenes inocentes, lo conduciría a la batalla del “character assassination”, la calumnia, la difamación.
“Después de haber contribuido al rescate de 260 personas de las garras del movimiento terrorista M-19”, como así lo ha expresado el coronel, le ha tocado lidiar con toda clase de acusaciones sin pruebas y el sometimiento al escarnio, señalado “de ser un peligro para la comunidad, de torturas y desapariciones, cuando en ningún momento estuve encargado del manejo posterior de los rehenes. Yo entregué las personas vivas a los organismos de Inteligencia en la Casa del Florero”.
Su misión como militar ahora no es lidiar con esos dilemas de la infamia, sino pelear la batalla de la acusación que propios y extraños sabemos que no tiene fundamentos, más precisamente, defenderse de ella para que lo perjudique lo menos posible, mientras tanto, esos ataques de los que es víctima por lo menos lo elevan a alturas históricas, lo ponen en la misma liga que los hombres de armas reconocidos por su valor, honor, dignidad, etc., etc. Me parece que no se atreverán a vejarlo más allá de lo que ya lo han hecho, para evitar las repercusiones que eso conlleva, porque son muchos en el mundo atentos a su caso y dispuestos a incentivar la causa de su libertad.
La barbarie desatada por los ataques al Palacio, conmocionó a la comunidad internacional. Colombia entera en vilo, se trataba de unas 350 personas en condición de rehenes, entre magistrados, funcionarios administrativos y visitantes del Palacio de Justicia, sometidos a una agonía prolongada y entre las llamas del incendio provocado al edificio. Al pasar del tiempo, a los sobrevivientes, aún, en sus cuerpos, en sus entrañas, el terror padecido los acecha.
Trajo como resultado la muerte de 11 magistrados de la Corte Suprema, 32 funcionarios del Palacio, además, entre 11 militares y policías perdieron la vida, otros tantos, un promedio de 31 militares, quedaron heridos.
Cuando estos terribles sucesos, su grado era de teniente coronel, comandante de la Escuela de Caballería, una unidad de tamaño batallón, que era además una unidad blindada, porque Plazas Vega, es un experto en blindados con maestría en los Estados Unidos. Ahora, aunque participó, no fue quien estuvo a cargo de la operación rescate, ésta le correspondió al General Jesús Armando Arias Cabrales, otro de los militares que fue condenado.
Al año siguiente, en el 86, lo ascendieron a coronel. Fue agregado militar en Madrid entre 1989 y 1990 y después, porque no le dieron el merecido ascenso al grado de general, se retiró del Ejército por voluntad propia en 1991, cuando gobernaba César Gaviria.
En el año 2002, el presidente Álvaro Uribe Vélez y su ministro de Interior y Justicia, Fernando Londoño Hoyos lo nombraron Director Nacional de estupefacientes y no fue por razones políticas la escogencia sino por su hoja de vida, por su excelente trayectoria de servicios, cargo que ocuparía hasta el 2004. De esa época, ilustra por cierto la cabecera de este artículo, la foto con la dedicatoria del ex Ministro a Plazas: “Al grande, leal y valeroso soldado de esta guerra”. Sus palabras bien que resumen la contestación al quién es el Coronel Luis Alfonso Plazas.
Se reabre el caso 20 años después
Se reabre el caso 20 años después, en el 2006, y el Coronel Plazas el 9 de junio del 2010, es condenado a 30 años de prisión por el delito de desaparición forzada agravada por la Juez Tercera Especializada de Bogotá, María Stella Jara, sentencia ratificada en segunda instancia por el Tribunal Superior de Bogotá, el 30 de enero de este 2012.
Un fallo surrealista de casi 800 folios de inconsistencias, sin argumentaciones ajustadas al derecho, sin pruebas directas que lo vincularan con lo ocurrido. Apartes humillantes, testigos falsos, 1.200 páginas mandadas a publicar en la web del Ministerio de Defensa y del Ejército Nacional, “para que sirva de ejemplo de lo que debe hacer la Fuerza Pública”.
A ver si no es un descaro brincarse a la torera lo establecido para el año 1986 cuando una instancia especial creada para averiguar los hechos, llamado Tribunal Especial de Instrucción (TEI), en sus conclusiones mencionaba que los supuestos desaparecidos nunca lo fueron, que el ejército había actuado en defensa del estado de derecho, constató además que se encontraron cuerpos sin vida asesinados por los narco-terroristas del M19. Sin poder establecerse los nombres de algunos de los asesinados calcinados como fueron a causa del incendio en el edificio.
Le han negado todas las medidas intentadas para la libertad. Detenido desde hace 5 años, desde el 16 de julio del 2007, ha estado en guarniciones militares y en el Hospital Militar, por quebrantos de salud. Pero el 21 de agosto del 2009 se cometió el atropello de llevarlo a la fuerza al pabellón R -Sur de la penitenciaría La Picota en Bogotá, de máxima peligrosidad, pudo salvarse. 5 días después, el 26 de agosto de ese 2009 lo transfieren de nuevo al Hospital Militar. A partir del 25 de junio de 2010, luego de que fuera condenado en primera instancia, se encuentra recluido en la Escuela de Infantería del Ejército, Cantón Norte de Bogotá, para preservar su seguridad. Y convive sus días en una habitación en la unidad de hospedaje de los oficiales en la que todos sus vecinos son militares en oficio, para compartir los pequeños momentos que le permiten varios días a la semana con su esposa, Thania, esa gran mujer conocedora de lo que es padecer la inclemencia de la injusticia. Muy triste decir que sus hijos y nietos sólo pueden verlo cuando vienen del exterior, ya que tuvieron que irse de Colombia por seguridad desde que él era Director de estupefacientes hace ocho años. Lo que es el precio del cumplimiento del deber.
Con el patrocinio de Pablo Escobar
El detonante para su enjuiciamiento y privación de libertad pudieran ser los intereses de los carteles de la droga, y el Coronel Alfonso Plazas Vega, por ser un luchador en contra del narcotráfico. Eso por una parte, por la otra, queda en patética evidencia que era necesario quemar los expedientes de los archivos del Palacio de Justicia, en ellos constaba el carácter extraditable de los delincuentes terroristas. Preciso a como diera lugar impedir la decisión a favor de la ley de extradición. Resulta que según el tratado Colombia-Estados Unidos del año 1979, que adquirió rango de ley en 1980, “la única posibilidad que quedaba para tumbar el tratado, era su declaratoria de inexequibilidad por parte de los magistrados de la corte suprema de justicia, particularmente, los de la Sala Constitucional…”. Lo explica el Coronel en una entrevista ofrecida al programa “Cala” de CNN.
Otro objetivo a señalar, sería el afán del juicio público pretendido por los asaltantes a un presidente en funciones, legítimamente elegido por el pueblo, para entonces, Belisario Betancourt (1982-1986), que se mantuvo firme sin hacer concesiones a los criminales.
Los defensores del palacio presos, los asaltantes gozan del poder
Inaudito, sin nombre, mientras el Coronel Plazas Vega está detenido, los verdaderos responsables, los miembros del M-19, los asaltantes del Palacio, en palabras del Coronel en sus relatos, “después de ser condenados por un juez sin rostro fueron amnistiados e indultados y han ocupado y ocupan los más altos cargos de la nación. Es evidente -al menos para mí- que las personas que están detrás de las acusaciones que se me hacen son los miembros del M-19”.
Sediciosos de izquierda a día de hoy, en sus posiciones de mando en las instituciones, el congreso, en los poderes, hijos tutelados de la organización comunista Foro de Sao Paolo. Aquí los tenemos:
Pasaron a disfrutar de cargos por elección popular. Uno de ellos, Antonio Navarro Wolf, gobernador del departamento de Nariño, acusado como autor intelectual del vil acontecimiento del ataque al palacio judicial, junto a Gustavo Petro (aunque estaba preso también es responsable de la autoría), conocido actualmente, como alcalde de Bogotá. Quien incluso no reconoce los crímenes cometidos en el asalto del 85 como lesa humanidad, ese que se las da de un “guardián de la moral pública”.
“El coronel Plazas Vega no fue el responsable de las desapariciones”
“El coronel Plazas Vega no fue el responsable de las desapariciones”, y como un “chivo expiatorio” lo calificó, en respuesta a la sentencia, el procurador General, Alejandro Ordóñez Maldonado. El lunes 2 de junio de 2012, reiteró la intención de la Procuraduría de presentar un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia.
“Existe prueba suficiente en el sumario para concluir que las personas consideradas como los desaparecidos de la cafetería fallecieron en el cuarto piso a donde fueron conducidos como rehenes en los primeros momentos de los sucesos…”.
Importante señalar que la primera investigación (1985-1986) tenía un principio fundamental como lo es el de la “inmediatez”. Ahora, todo un complot de versiones contaminadas y testigos falsos, pretenden imponerse, contra el Coronel, por ello se afirma que “refundieron los cadáveres para implicarlo a él y a otros militares en actos de desaparición”.
Así se gestó la infamia contra un hombre honorable, todo un señor, que si algo es resaltante en su carrera militar es esa gesta de heroicidad impresa al no prestarse a complacencias con los narcoterroristas sino todo lo contrario. Y pareciera que el afán de intereses oscuros con sus manos peludas ha sido preferiblemente echarle la culpa de algo para destruirlo por resultarles inconveniente.
Por eso los exabruptos jurídicos utilizados para condenarlo sin vergüenza alguna. Un acto de venganza proveniente del narcoterrorismo, lamentablemente instalado en la vida política de Colombia se maneja a su antojo con sus diferentes disfraces sin ser alcanzado por la justicia que clama imponerse.
Por eso clama imponerse la inocencia del Coronel Plazas y exigir su libertad.
En twitter: @marthacolmenare
4/6/2012
Realizado Martha Colmenares







junio 24th, 2012 at 12:07 am
Informaci�n de BlogESfera.com……
Puedes valorar este post en BlogESfera.com haciendo click aqui….
junio 24th, 2012 at 12:38 am
[...] Expediente de la infamia: Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega junio 23, [...]
junio 24th, 2012 at 10:37 am
No hay justicia en Latinoamerica que no se pueda corrompir al maximo !!….
Saludos del gato……Miau……
junio 24th, 2012 at 11:23 am
Saludos, Gato
junio 24th, 2012 at 3:04 pm
Muy buen trabajo, Martha Colmenares. No conocia de este caso, y llama la atención que no es sólo en Venezuela donde la justicia no anda.
saludos
junio 24th, 2012 at 3:47 pm
Efetivamente, como te dije en otra oportunidad se parece al caso 11A. Muy penoso que en Colombia ahora con Santos haya retrocedido todo lo avanzado con Uribe.
Veremos qué pasa. Y ojalá este hombre del ejército en condición de retiro pueda hacer valer su inocencia.
junio 24th, 2012 at 4:05 pm
Asi es estimado Gato en el ropero.
Lo peor de todo es que ya han logrado corromper al pueblo.
Un saludo rebelde
junio 24th, 2012 at 4:07 pm
Excelente trabajo estimada Martha.
Este artículo nos brinda toda la información para comprender el grado en que el narcocomunismo (o narcoterrorismo) se ha infiltrado en el sistema judicial, no solo el colombiano, sino también en el del resto de América Latina, especialmente en Bolivia, Ecuador, República Dominicana, Nicaragua y Guatemala. El narcotráfico, en contubernio con el castrocomunismo, corrompe los estamentos militar, policial y judicial.
Esas “fuerzas subyacentes” tienen una sorprendente capacidad para viciar gobiernos, manipular a las “organizaciones Sociales”, controlar ONGs e influir en una parte importante de la prensa internacional. Con lo que pretenden cambiar la historia a su favor (si es que ya no lo han logrado).
¡Sombrío futuro el que nos espera!
Saludos
junio 24th, 2012 at 5:22 pm
Así es Dédalo, “sombrío”, lástima decirlo…
junio 26th, 2012 at 6:46 am
Martha:
Que mas puede decirse de tan nítido y exhaustiva ivestigación sobre el Caso del Coronel Plazas Vega, sino que es un excelente trabajo. Cualquier juez que realmente cumpla con hacer justicia lo dejaría en libertad porque es inocente, cualquier defensor que realmente cumpla con su deber de defender la inocencia del coronel Plazas, tendría a mano todos los argumentos para su defensa. Cualquier acusador que realmente amara su trabajo y fuera honesto declararía que no hay caso en su contra.
Felicitaciones una vez máa, este trabajo tuyo es una clase magistral de verdadero periodismo
Mercedes Montero
junio 26th, 2012 at 11:54 am
Gracias, Mercedes, lo importante es que pueda aportar en algo para difundir una injusticia como ésta.