Show must go on. “El cáncer optó por despertar”

“Show must go on”
Por Juan Carlos Sosa Azpúrua
Diario de América
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14/12/2012
Nunca he conocido un cáncer más organizado y obediente como el que padece el señor Chávez. Y este carácter disciplinado del mal que aqueja al usurpador de la presidencia de Venezuela, se manifiesta a través de una sincronización más pulcra que la de cualquier reloj de fabricación Suiza.
Durante un año, nada se habló en el país que no tuviera que ver con el tumor del barinés. Una nube densa, pesada y oscura copó el ambiente nacional, borrando los efectos del peor gobierno de la historia.
Como el humo que sale de una botella encontrada a orilla de la mar, aquí apareció una especie de genio fantástico, capaz de transformar a una figura decadente en el más voraz acreedor de la compasión humana.
Y durante ese lapso, dos protagonistas de lujo tuvo el culebrón que llamaremos “la enfermedad”: el Dr. Marquina y Nelson Bocaranda.
El primero alcanzó fama internacional, su nombre se mencionaba en cuanto foro de discusión hubiera en Venezuela (Noticiero Digital le adora), era entrevistado como un divo hollywoodiense, como si se tratase del mismísimo “Dr. 90210” del canal E.
Y Bocaranda se disparó a la estratósfera, su columna de prensa opacó a Chepa Candela.
Un año entero se le fue a Venezuela pegada a este culebrón de suspenso, lágrimas e intrigas.
Hasta que un día, se acabó el programa, para ceder su espacio a la campaña presidencial.
Milagrosamente, el paciente se recuperó y “la enfermedad” se desvaneció. El cáncer le dio permiso al comandante para que activara su épica electoral, diera discursos acalorados y emotivos, desplegara sus dotes de artista popular y demagogo inmortal.
Marquina y Bocaranda cambiaron de tema. El primero volvió a la privacidad de su vida, el otro continuó su columna, pero de todo hablaba, menos de “la enfermedad”, como si hubieran firmado ambos un contrato de confidencialidad con los productores del culebrón.
El cáncer bocón se hizo mudo, fue a su casa a dormir tranquilo, dejando a su víctima (¿aliado?) libre para completar exitosamente su farsa democrática, incluyendo su relegitimación de titanio, cortesía del efímero contendor, niño de las carencias.
Concluido el programa “las elecciones”, el cáncer optó por despertar. Como el señor Chávez ya no tiene que invertir su precioso tiempo en ser el actor de la tarima, el tiempo, que le sobra (al fin y al cabo, destruir no requiere mucho esfuerzo), su amigo el tumor, aquel que hizo metástasis para después descansar, recobra el protagonismo y reclama para sí todos los titulares de prensa, impone monopolio en el debate público y renueva el contrato de sus dos aliados perfectos, el divo Marquina y el dateado Bocaranda, que asumen sus roles estelares como los personajes que tanta fama y éxito les dieron en la primera temporada “first season” del culebrón.
Y para esta segunda parte, la trama viene con nuevas sorpresas e intrigas.
Aparece un nuevo protagonista llamado “el sucesor”, como cuando a Batman le pusieron a su Robin para evitar el aburrimiento de la audiencia, y no sabemos si también para aplacar el tedio de Batman (en privado, claro está).
Se incluyen otras concesiones a los espectadores, como la figura del villano, encarnada por el teniente de la Asamblea, el señor de los ojitos lindos que, cuando los usa, mira feo.
Por su parte, del lado de los actores de reparto, esta “second season” de “la enfermedad” nos trae a una MUD más tristona todavía, haciendo morisquetas para darle algo de vida a un rostro que está muerto; y siempre con sus voces acompañantes: José Vicente el negociador y Teodoro el ecuánime de la Colina.
El éxito ha sido total. La audiencia está hipnotizada con este cáncer suizo. Nadie habla de otra cosa.
El dólar ya roza los veinte bolívares, el petróleo no alcanza ni para llenar el cochinito de los boliburgueses, los presos políticos se vuelven de arena, la corrupción, delincuencia y anarquía rompen todos los récords mundiales, pero nada de eso aparece en el escenario; el humo lo tapa todo, el genio fantástico de la botella venezolana seduce con sus trucos y el culebrón muta en dinosaurón, su tamaño es “everístico”.
¿Qué tiene cáncer? ¿Qué se muere? ¿Qué no llega al 10 de enero? Yo no soy brujo, ni me las doy de pitoniso. No lo sé.
Pero desde que vi a Tom Hanks en su rol de gay muriéndose de Sida, en esa maravilla de película que es “Filadelfia”, pienso que un actor consagrado puede darle vida al personaje que le dé la gana, y hacerlo con tal nivel de virtuosidad, que merezca la estatuilla de la Academia.
El que vio aquella película, necesariamente se convenció que Tom Hanks en ese papel tenía Sida. Sus ojos, voz, sus huesos y gestos, sus silencios, todo eso, y más, eran los elementos de un hombre muriéndose de Sida.
Y los comunistas son genios del engaño. Fidel Castro tuvo dos veces cáncer, casualmente cuando más necesitó tenerlo. También Mugabe.
¿Y las lágrimas de Maduro?
¿Y el jalabolismo nauseabundo que en Venezuela ha logrado batir todos los récords pasados, presentes y futuros de la historia de la humanidad (de las ratas sería más exacto)?
¿No es todo aquello señal de que el Líder “del que basta parecerse a él cinco minutos diarios para convertirse uno en la mejor persona del mundo” de verdad está siendo reclamado por la Parca?
Repito no lo sé. Pero les hago una pregunta a ustedes: ¿No será que antes de iniciar los próximos seis años de proceso robolucionario aplanador el majestuoso emperador de los mundos subterráneos quiere depurar “el proceso”, sacando del juego a quienes no se parezcan al que cree que PDVSA es la jinetera de su amo; y al otro, que de metrobús pasó a Jet privado; en sus niveles superdotados, astronómicos, de “IPJ” ( Índice de patestismo jalabolérico)?
Insisto, no lo sé. Pero el show debe continuar…
“Show must go on”, cantaba el difunto Freddy Mercury…ese virtuoso que, a diferencia de Tom Hanks, sí tenía Sida y por eso se murió… porque era verdad.







diciembre 14th, 2012 at 4:06 pm
Pues este articulo es lo que se necesitaba y se necesita para salir de estas manipulaciones de telenovela cancerosa, programada desde la isla del Dictador Máximo y orquestada desde las oficinas oscuras del castrochavismo.
Lo más notable es que de este ”culebrón” participan los más reconocidos antichavistas, no se sabe si tontamente útiles o útilmente tontos.
El colmo de esta tontería es cuando leí por estos días un post de Nelson Bocaranda (por lo demás le mantengo todo mi respeto) en lo que escribe lo siguiente:”Sé que el propio paciente [Chavez]-en dos oportunidades en Cuba frente a Fidel y Raúl Castro- se refirió en buenos términos a mi cobertura por respetuosa y cierta.” Que delicia sentir que estos tremebundos personajes hablan entre ellos de mí…
Tanto respeto a un individuo y dictador de esta calaña ya entra en el campo de la colaboración inconsciente. La cual inconsciencia es una de las principales tonterías que aqueja a la oposición venezolana.
Repito lo que ya nos dice Juan Carlos Sosa en este articulo: dejemos las profecías sobre el día de su muerte, las elucubraciones sobre su estado real de salud y hablemos de la forma en que estos castrochavistas han montado el show, la telenovela, de este cáncer del caudillo. Hablemos de estas desinformaciones, falsificaciones, manipulaciones. Y sigamos hablando de los crímenes, tragedias y monstruosidades que todos los días caen sobre el pueblo venezolano producto de esta demencia castrochavista.
El dictador ya morirá cuando tenga que morir. Todo llega.
Un saludo y abrazo.
diciembre 14th, 2012 at 8:28 pm
Vuelvo a preguntar y cual es el objetivo real de una nueva operación Lastima?
Los partes que están dando sobre la salud de Chavez son partes políticos de ninguna manera son médicos, No hay tal estado favorable ni cosa que se le parezca simplemente está en estado critico, y las informaciones del Dr. Marquina contrastadas con otras fuentes dan aproximadamente un cuadro parecido al descrito.
En suma Alea Jacta est
Elvis Lomas
diciembre 14th, 2012 at 10:52 pm
No se, no se. Esta vez me parece que el cantinero de cuba cuba cuba cuba vuelve de la islita en catafalco dorado.
Saluditos.
diciembre 15th, 2012 at 12:08 am
Buenos señores, lo que hay que hacer es votar este domingo, y dejar de soñar con fantasias de que el gorilon morira, por favor, acaso un “narcisomata”como chavez hubiera permitido que se enfermera de algo aunque sea de gripe?? alla aquellos que voten por gobernadores puestos por su amo todopoderoso.
diciembre 15th, 2012 at 1:50 am
EXELENTE REPORTAJE, ESTOY DE ACUERDO VAMOS A VOTAR.
diciembre 15th, 2012 at 8:04 am
¿Y cuando aparezca el cuerpo inerte vas a seguir diciendo no sé, no sé?
diciembre 15th, 2012 at 10:28 am
Oh…. Jose can you see?
By the dawns early light!
Voten temprano y seguido !!!! A ver si pueden votar 50 veces !!!
Tambien ponganse a contar los votos. El que cuenta los votos es el que gana !!!
Saludos de gato…………
diciembre 16th, 2012 at 11:47 am
Saludos amigos, gracias a todos por participar con sus comentarios que animen y enriquecen también las entradas.
diciembre 25th, 2012 at 8:09 am
[...] Publicado por Augusto en 25/12/2012 Show must go on. “El cáncer optó por despertar” [...]