
Pero como Chamberlain era tan blandengue, en vez de poner la raya en la anexión de Austria, el “Anschluss” (la unión), precipitada por Hitler, lo que hizo fue enviar una intrascendente protesta diplomática, lo que le permite a Hitler invadir la parte étnicamente Alemana de Checoeslovaquia (Sudetenland), conformada además por eslovacos, checos y húngaros; y entonces vino la conferencia de Münich, en donde Inglaterra, ahora “indignada” le exigía a Hitler que ya no más anexiones; y Hitler berrinchaba “Lebensraum” (espacio vital para la expansión de la raza Aria), palabra que utilizaba para explicar que el Tercer Reich tenía que expandirse.
Appeasement de Betancourt y Lebensraum de Hitler
Por Martha Colmenares (más…)