
Nunca será suficiente contar sobre los crímenes cometidos contra personas a lo largo de la historia, preciso impedir que vuelvan a repetirse. Lo digo, a propósito de la película
El último tren a Auschwitz. Tiene que ver con el traslado de 168 judios desde la estación de Grunewald al campo de concentración de Auschwitz: los montaron en vagones hacia la muerte. En vagones ensangrentados, ajeno a la ficción, una practica usual cuando Hitler. Nunca lo que se muestre una y mil veces, será suficiente.
No sólo fueron los judios las víctimas de la Alemania nazi
En vagones hacia la muerte. Vía Auschwitz.
Por Martha Colmenares
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