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Para Coronel (Gn) Jesús Faría Rodríguez*: El honor si lo diviso en usted.
Por Eduardo Madrid
(Desde Chicago.- Junio, 22,2004 Publicación del Diario 2001)
La tiranía que vive hoy Vzla de la cual Ud. es víctima especial se parece mucho a una de las peores que ha habido, la de Hitler en Alemania, porque se basa no en una ideología como el comunismo, en ideas de progreso, equivocadas o no, sino en el principio que una persona es un semidios perfecto que lo sabe todo, que no se equivoca, y por lo tanto tiene el derecho y el deber de mandar a los demás, un Führer, pues. Esta tiranía empezó como aquella, con muchísima popularidad, porque lamentablemente la demagogia toma su tiempo en ser descubierta, y mientras eso sucede, ocurren tragedia tras tragedia y miles o millones de personas son gravemente perjudicadas. Tenga en cuenta tambiién que esa demagogia funciona sólo a través del odio, echarle la culpa a las víctimas fáciles: “Si los judíos son impopulares, entonces vamos a echarles la culpa de todo lo malo que está pasando”. “Si hay Generales y Coroneles honorables que por eso nunca se prestarán para la destrucción de la institucionalidad militar, pues a esos hay que enlodarles la reputación para que mi gente los repudie, y quemarlos en la hoguera de alguna forma, preferiblemente echándoles la culpa de algo”; ahora, que en verdad tengan que ver con las cosas que se les acusan, es asunto irrelevante. Y uno de los perjuicios predilectos de este tipo de tiranos de origen popular, es utilizar su capacidad de comunicación para confundir a quienes le creen, con el objeto de difamar, injuriar y destruir la reputación de las personas honorables. Es más, mientras mayor sea la honorabilidad de la persona, este tipo de régimen más se afinca en destruirla, porque el valor, el honor, la capacidad y la inteligencia que demuestran las personas que no siguen al Caudillo o Führer son como luces que demuestran por constraste la oscuridad del Mico-Mandante, demuestran sus carencias, y el demagogo tiene que apagar esas luces a como de lugar para no quedar en patética evidencia.
De eso quería hablarle, ojalá para que le dé ánimos este día que por fuerza mayor se le impide celebrar su rol de padre con sus hijos, porque creo que no debe Ud. preocuparse de más por cosas como su reputación, me explico: Para empezar, siendo tan cobarde Hugo Chávez como es, que se raja como se rajó el 4 de febrero, 11 de Abril, y cada vez que una ciudadanía desarmada e inerme se le planta bien parada; los militares con la valentía de exponerse a los peligros que Ud. enfrenta hoy por defender sus instituciones tienen que infundirle mucha envidia, y en una persona tan resentida como él, pues Odio puro y simple. Además, quien ha logrado llegar a su rango y posición por honor y mérito, tienen que suscitar la misma envidia y resentimiento en quien obviamente no los tiene. Como Ud. no fué comprado por la robolución, tienen que intentar destruirlo; y de hecho lo intentan con el mecanismo preferido por el régimen: La acusación sin pruebas, sin fundamentos, pero eso sí: Repetida mil veces, como recomendaba Joseph Goebbels. Precisamente allí está la demostración de su dignidad: Ser objeto del terrorismo de estado de este régimen.
Me permito una comparación: El talentoso Mariscal Erwin Rommel, quien en un principio se dejó embaucar por el Nazismo y Hitler, pasado el tiempo, cuando la verdad se hizo evidente, tuvo asociación con los conspiradores, como el también Coronel Klaus von Stauffenberg, que eventualmente intentaron el asesinato de Hitler, aunque criticó esa táctica, porque el pretendía arrestarlo y llevarlo a juicio. Pues bien, Hitler supo esto de Rommel, y básicamente le dió las opciones de beber veneno o ir a juicio por traición a la patria. Por favor, que nadie crea que yo insinúo que Ud. es un conspirador descubierto, ni muchísimo menos un chavista arrepentido, sino lo que quiero decir es que ser miembro de las fuerzas armadas de una tiranía es muy complicado: Rommel, comandante de las tropas alemanas que debían repeler la invasión de Normandía se sintió enfermo del desagrado de mandar a inmolarse jóvenes Alemanes por decenas de miles sólo para defender un régimen nefasto. ¿Qué tal que le toque participar en una masacre por órdenes superiores?, es que tampoco es claro, por ejemplo, qué hacer si le ordenan reprimir violentamente una manifestación pacífica, desobedecer y delatarse así como oficial “no comprometido con la revolución” (en realidad cabe mejor decir “no corrompido por la robolución”) para que en el posible escenario de la confrontación el bando institucionalista tenga menos militares, menos comando, y menos armamento, ¿o escurrir el bulto como posiblemente hizo el Gral. Rosendo que en el momento crítico pareciera haber sido determinante para evitar una peor masacre en Abril 2002?. ¿Acaso no es el deber de un militar aplicar el 350 de la constitución por razones obvias?, pues bien, su misión como militar ahora no es lidiar con esos dilemas, sino pelear la batalla de la acusación que propios y extraños sabemos que no tiene fundamentos, más precisamente, defenderse de ella para que lo perjudique lo menos posible, mientras tanto, el terrorismo de estado del que es víctima por lo menos lo eleva a alturas históricas, lo pone en la misma liga que todos los demás presos de conciencia que ha habido, presos por entereza, valor, honor, dignidad, etc., y siendo el régimen actual tan cobarde y tan incompetente, me parece que no se atreverán a vejarlo más allá de lo que ya lo han hecho, para evitar las repercusiones que eso conlleva, y me parece que las penurias se las va a tener que calar por poco tiempo más, los depredadores que constituyen este régimen chusmocrático no tienen ni el coraje ni la habilidad necesarias para sobrevivir por mucho en el poder; y si le sirve de algo, para personas como yo, es un honor contarlo como amigo de la familia, y me parece que Ud. está haciendo una de las pocas cosas que un militar honorable puede hacer en estas circunstancias: Aguantar el chaparrón de insultos y acusaciones por no venderse.
Y no se preocupe, que el Honor en la Guardia Nacional, que es su divisa, pero hoy en día no se le divisa, muchos como yo todavía la divisamos pero en Ud.
Con todo el afecto,
Eduardo Madrid
First they came for the Communists,
and I didn’t speak up,
because I wasn’t a Communist.
Then they came for the Jews,
and I didn’t speak up,
because I wasn’t a Jew.
Then they came for the Catholics,
and I didn’t speak up,
because I was a Protestant.
Then they came for me,
and by that time there was no one
left to speak up for me.
Pero ciertamente, aunque en el expediente no hay ni un solo elemento que lo inculpe el coronel Faría está preso y su sitio de reclusión es el Centro de Procesados Militares de Ramo Verde.














































