Martha Colmenares

Un sitio donde los hechos y sus huellas nos conmueven o cautivan
Suscribe

Archivos de ‘Ablación’

La ablación, aberración de nuestros días.

Junio 22, 2007 Por: Martha Colmenares Categoría: Ablación 1 Comentario →

Los testimonios que cuentan al diario ADN, dos mujeres, una de Senegal y otra de Mauritania, son aterradores al referir cómo escaparon de la práctica de la ablación del clítoris, llamado con frecuencia “circuncisión o mutilación femenina”, la cual puede ser causante de muerte por el riesgo hemorrágico, realizada especialmente en Africa. El 6 de febrero se conmemora el Día Mundial de Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina y UNICEF ha sumado esfuerzos para lograr “poner fin a la práctica de la Mutilación Genital Femenina y respetar el derecho de las niñas a alcanzar su madurez sexual sin que nadie dañe sus cuerpos”.

“Yo escapé de la ablación”
Iván M. García / Natalia Chientaroli

khady Bafayey (izq), de Senegal, y Mariane Babasay, de Mauritania, cuentan a ADN cómo escaparon de una práctica que afecta a 100 millones de mujeres. khady Bafayey, de Senegal, y Mariane Babasay, de Mauritania, en una conferencia de prensa en Madrid. “Cuando llegó el momento una vecina sujetó mis piernas y otra mis brazos. Me dijeron: no llores, es el honor de tu familia. Sentí un dolor intenso, vi mucha sangre y perdí el conocimiento. Estuve enferma durante más de 40 días.” Son palabras de Mariam una muchacha de Malí que recuerda ahora, a los 16 años, la ablación que sufrió con tan sólo 10. Más de 100 millones de mujeres han padecido algún tipo de mutilación genital en los 28 países de África y ciertos de Asia donde se practica. Save The Children cifra en dos millones las niñas que la sufren cada año. Unas 6.000 cada día.

En nombre de la religión
Más escalofriantes que las cifras son, si cabe, los modos de mutilar. Desde la circuncisión de un a parte del clítoris hasta la amputación total de éste y de los labios vaginales cosiendo después ambos lados de la vulva. “Se realiza bajo el pretexto de la cultura o de la religión. Aunque el Corán no tiene ningún versículo que defienda esta práctica. También es una manera de que las mujeres no tengan placer sexual y de asegurar, así, su fidelidad”, explica Mama Samateh, la presidenta de la Asociación de Mujeres Anti Mutilación de España. La ablación también es un problema en este país. Y aunque, aquí es delito, afecta a la primera generación de niñas españolas de padres africanos.

“Los padres aprovechan las vacaciones en sus países de origen para efectuarla”, dice Samateh, que guarda esperanzas para que la segunda generación de esas niñas se salve de esta costumbre infame. Un paso adelante para la lucha contra la mutilación genital es que desde julio de 2005 la ley permite a los tribunales españoles perseguir este delito en el extranjero si lo cometen residentes en España. Otra forma de lucha son las charlas informativas. “Pero son costumbres muy arraigadas y, tarde o temprano, se realiza la ablación. Por ello, debemos seguir trabajando, informando. La información puede con todo”, afirma Samateh.

khady Bafayey: “El machismo perpetúa la injusticia”
Su apellido pertenece a una etnia senegalesa que practica la ablación casi en un 100%. Por eso, cuando cuenta que ella se ha salvado de que le extirparan el clítoris y los labios vaginales, como a muchas niñas a su alrededor, Khady Ba Fayey, de 32 años, se emociona. En Senegal, el porcentaje de mujeres mutiladas varía mucho entre los grupos raciales. La suerte de Khady tuvo dos gestores: su madre, que pertenece a una tribu que no es tan estricta con esta costumbre, y sobre todo su padre, “que en una sociedad de corte machista se atrevió a respetar la opinión de una mujer”.

Tostan, la ONG de la que Khady es portavoz, recorre las aldeas sensibilizando a la población sobre los peligros de la ablación genital. “Trabajo para que él -señala su barriga de embarazada- viva en un mundo diferente”, asegura. Y ya puede hacer gala de sus logros: por ejemplo, que los diola fogni, una etnia muy radical con este tema, comiencen a abandonar esta práctica. “Ninguna mujer africana quiere hacer sufrir o poner a sus hijas en peligro. Simplemente deben entender las consecuencias de lo que se les ha impuesto. Pero los primeros que tienen que ser conscientes de ello son los hombres. Porque el machismo perpetúa la injusticia”.

Mariane Babasay: “Mi madre mintió para protegerme”
Según el último informe de UNICEF, en Mauritania más del 71% de las mujeres de entre 15 y 49 años han sufrido la ablación de sus genitales. Mariane Baba Sy es una de las pocas privilegiadas que no han sido mutiladas. Ferviente defensora de la cultura africana, esta socióloga de 52 años es la directora de Cooperación Internacional de la Secretaría de Mujer de su país y una de las abanderadas de la lucha contra la violencia de género. “Mi padre era militar, había viajado y visto mucho mundo, así que no nos obligó a seguir esta tradición”, explica. Porque sostiene que la mutilación femenina no es una cuestión religiosa, sino una costumbre muy arraigada y que pocos se cuestionan. “Una mujer que no ha pasado por esta ‘ceremonia’ tiene un estatus social más bajo y menos oportunidades de casarse. Por eso mi madre ocultó a familiares y vecinos mi condición y me envió a estudiar a Francia. Me protegió del entorno porque quería otra vida para mí”, recuerda.

Tanto la marcó este tema que lo eligió para hacer su tesis doctoral, y desde entonces se ha dedicado, junto a otras mujeres, a luchar contra hábitos arcaicos como la ablación o los matrimonios concertados. Sus programas de sensibilización han conseguido el apoyo de UNICEF”.

Relacionado
Documentación de UNICEF



Bad Behavior has blocked 4434 access attempts in the last 7 days.