
Se trata de una crónica que se refiere a todo ese proceso vejatorio al que hay que someterse para ver a una reclusa en la cárcel de mujeres, que ya he podido conocer en ocasión de ir a visitar a la presa política, la jueza Maria Lourdes Afiuni, la última vez, hace como un mes, en compañia de Juan Carlos Sosa Azpúrua y de los Rios, Antonio y Adela, a ella no la dejaron entrar porque, el pretexto fue, que la cédula era una “copia”. Oportuno lo que nos cuenta
Alicia De La Rosa en La humanización en las cárceles venezolanas no existe. “La odisea que vivieron hoy las miles de personas que desde las cinco de la madrugada hacen una cola para visitar a una interna en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), es un proceso inhumano”. Así como este artículo, aprovecho de alojar un video en el cual la madre de la jueza, Elina Afiuni, nos refiere sobre la prisión de su hija mientras hacia la cola para el acceso en mayo pasado y se aprecia el ambiente, muy doloroso. No tiene nombre que esto suceda.
(más…)